Vance avisa que los fondos congelados de Irán no se liberarán si no hay más avances
EEUU condiciona cualquier alivio de sanciones al cumplimiento de los compromisos alcanzados en las conversaciones

El videpresidente de EEUU, JD Vance. | Reuters
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha asegurado este lunes que los fondos congelados a Irán no se liberarán a menos que siga habiendo avances en la negociación abierta en Suiza entre los dos países para intentar poner fin a la guerra que comenzó el pasado 28 de febrero.
«Los fondos no se descongelarán a menos que sigamos observando avances, lo cual será, sin duda, un aspecto clave de la negociación en los próximos días», ha explicado el vicepresidente a la prensa antes de tomar el vuelo de vuelta a Washington desde Suiza, donde participó en las conversaciones del fin de semana.
El vicepresidente estadounidense ha negado haberse sentido «menospreciado» por los iraníes durante las conversaciones en Ginebra, después de que se difundiera un vídeo en el que el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, entra y sale de la sala sin saludar a Vance.
«Se desató una especie de tormenta en las redes sociales donde todos decían que los iraníes se iban a ir, y luego estuvimos hablando con ellos durante las siguientes nueve horas. Así que les recomiendo a los medios que desconfíen un poco de lo que ven en las redes sociales iraníes», ha dicho el estadounidense.
El vicepresidente ha declarado que los negociadores iraníes a veces resultan «confusos», pero ha subrayado que las conversaciones están «progresando». Vance llegó a Suiza el sábado, después de que las conversaciones, inicialmente previstas para el viernes, se retrasaran debido a la escalada de los combates entre Israel y Hezbolá en el Líbano.
Vance, quien describió el domingo como un «muy, muy buen día» de negociaciones, dijo que Estados Unidos e Irán lograron «muchos avances» durante las conversaciones.
Estados Unidos e Irán firmaron la semana pasada un memorando de entendimiento que pone fin a las hostilidades, desbloquea el estrecho de Ormuz y abre un período de 60 días para negociar un acuerdo nuclear y el alivio de sanciones para la República Islámica.
