Los refugiados de Berlín ruegan no ser demonizados tras el atentado

Política y conflictos

Los refugiados de Berlín ruegan no ser demonizados tras el atentado
Foto: HANNIBAL HANSCHKE| Reuters

Los refugiados que se encuentran en Berlín han experimentado cómo su imagen quedaba profundamente dañada como consecuencia del atentado del pasado martes. Con el principal sospechoso aún en búsqueda y captura, el miedo y las sospechas generalizadas aumentan entre la población alemana, situando a los refugiados en el punto de mira. Tras el ataque se han llevado a cabo manifestaciones contra la política de asilo de Angela Merkel.

Los refugiados inocentes más perjudicados son aquellos que viven en el centro de refugiados donde se alojó el primer sospechoso de origen pakistaní, sobre el que luego las autoridades descartaran su implicación en el ataque terrorista. Las personas alojadas en dicho lugar, sufrieron el acoso tanto de la policía como de la prensa a pesar de no tener vinculaciones con el sospechoso que luego resultó inocente. «Nos preocupa cómo nos verá el público alemán después de este ataque terrorista», comenta para AFP Ibrahim Sufi, un sirio de 26 años que denuncia que desde el atentado, todos los refugiados parecen sospechosos.  «No tenemos nada que ver con este crimen», comenta Ammar Wazzaz, un refugiado de 45 años de la ciudad siria de Idlib. «Espero que lo que hizo esta persona no empañe la reputación de los refugiados como nosotros que estamos muy agradecidos a Alemania». La afluencia de más de un millón de inmigrantes a Alemania durante los dos últimos años, principalmente musulmanes que huyen de países como Siria, Irak y Afganistán, ha endurecido la opinión pública sobre la inmigración y debilitado el apoyo a la canciller Angela Merkel, aún más empeorada tras el ataque terrorista que se saldó con 12 fallecidos y decenas de heridos.