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Tecnología

Las tecnológicas despiden en masa a miles de empleados para pagar la IA que los sustituirá  

Oracle, Meta o Microsoft han recortado la plantilla mientras disparan la inversión en IA, alterando el mercado laboral

Las tecnológicas despiden en masa a miles de empleados para pagar la IA que los sustituirá  

Una mujer escribiendo en un ordenador portátil. | EP

Las grandes tecnológicas llevan meses ejecutando miles de despidos mientras aumentan de forma agresiva su inversión en inteligencia artificial. Lo que hasta hace poco parecía una simple reorganización interna, empieza a revelar un cambio profundo marcado por la reducción de plantilla para liberar dinero con el que financiar la carrera por dominar la IA que sustituirá a esos empleados. Entre ellas está Oracle, que notificó a finales de marzo el despido de miles de trabajadores —entre 20.000 y 30.000— en países como Estados Unidos, India, Canadá, México o Uruguay. Muchos empleados recibieron el aviso a través de un correo electrónico enviado a las seis de la mañana. La tecnológica, que llevaba meses aumentando su inversión en IA y centros de datos, ejecutó los recortes mientras preparaba una expansión multimillonaria de su infraestructura destinada a la IA.

El movimiento no es aislado. Solo durante el último año, las grandes tecnológicas como Meta, Amazon o Microsoft han eliminado cerca de un cuarto de millón de empleos mientras incrementan su gasto en inteligencia artificial. Diego de León, CEO de la startup de ciberseguridad Flameera, advertía durante una entrevista con THE OBJECTIVE que «parece que no pasa nada, y todavía no hemos visto ni la mitad» pese al volumen de trabajadores afectados y el impacto de la IA.

El problema es que la inteligencia artificial ya no amenaza únicamente tareas básicas o mecánicas. Los primeros recortes están golpeando a perfiles cualificados. Canva, aunque no se define como una empresa de inteligencia artificial, ha incorporado funciones automáticas capaces de generar diseños completos en segundos mediante sistemas como «capas mágicas». Eso empieza a transformar también el mercado educativo y laboral. Las carreras vinculadas a datos e IA han aumentado sus plazas, mientras que las tradicionales comienzan a perder prestigio.

Invertir en IA antes que en personal

La prioridad dentro del sector tecnológico ha cambiado radicalmente en apenas dos años. Hasta hace poco, las compañías competían por captar talento. Ahora el dinero se destina a centros de datos, chips de alto rendimiento y modelos de inteligencia artificial capaces de automatizar parte del trabajo humano. Y para muchas de ellas, reducir la plantilla se ha convertido en la vía más rápida para financiar esa inversión.

Oracle se ha convertido en uno de los ejemplos más claros. La tecnológica contaba con unos 162.000 trabajadores a nivel global y ha iniciado una reestructuración mientras acelera su apuesta por Oracle Cloud Infrastructure y los servicios vinculados a inteligencia artificial. Según Europa Press y CNBC (Consumer News and Business Channel), la empresa planteó una recaudación de hasta 50.000 millones de dólares (42.619 millones de euros) para ampliar su infraestructura de IA.

Meta sigue la misma línea. La empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp eliminará alrededor del 10% de su plantilla, unos 8.000 empleados, mientras incrementa el gasto en modelos de IA y nuevos sistemas de infraestructura tecnológica. La lógica detrás de estas decisiones se basa en una idea arraigada en el sector. Las empresas consideran que invertir en sistemas de IA puede resultar más rentable a largo plazo que mantener determinadas estructuras de personal. Sobre todo en áreas donde los procesos ya pueden automatizarse parcialmente.

El empleo de oficina, el más expuesto

La gran diferencia respecto a otras revoluciones tecnológicas es que esta vez la automatización ya no afecta principalmente a trabajos físicos o industriales. Ahora golpea de lleno a profesiones de oficina que parecían inmunes. Administrativos, atención al cliente, soporte técnico, analistas o gestión de proyectos aparecen entre los puestos más expuestos. El informe publicado este año por Funcas estima que la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en España entre 2025 y 2035.

El dato coincide con una aceleración clara en la adopción de IA dentro de las empresas españolas. En 2023, el 12,4% de las compañías utilizaba herramientas de inteligencia artificial. En 2025, la cifra ya ha subido hasta el 21,1%. Francisco Rodríguez, director de Estudios Financieros de Funcas y autor del informe, ha advertido de que la tecnología ya ha alcanzado una «masa crítica». Los efectos sobre el empleo comenzarán a notarse de forma mucho más visible durante los próximos años. Sin embargo, la IA también generará nuevos puestos. Según Funcas, podrían surgir alrededor de 1,6 millones de nuevas ocupaciones vinculadas a la tecnología.

No todo es destrucción de los empleos

Pese al miedo que generan los despidos, la IA también está transformando sectores enteros a gran velocidad. Las empresas que ya utilizan estas herramientas presentan una productividad media un 27% superior respecto a las que todavía no las han incorporado, según el estudio de Funcas. El gran problema es que muchos trabajadores necesitarán reconvertirse profesionalmente para poder acceder a esos empleos.

En áreas como la medicina, la ciberseguridad o el análisis de datos, la IA está permitiendo automatizar tareas pesadas, reducir tiempos y mejorar procesos. También empiezan a surgir nuevos perfiles laborales ligados a esta transformación. Profesiones como ingeniero de prompts, especialista en ética algorítmica, analista de datos o desarrollador de IA se han convertido en perfiles muy demandados en el mercado. España, además, parte con cierta ventaja frente a otros países por el peso que todavía tienen sectores como la hostelería, el turismo o la construcción, mucho más difíciles de automatizar a corto plazo.

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