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Las claves por las que Meta ha dejado Instagram «al desnudo»

La retirada del cifrado de extremo a extremo en la red social abre la puerta a la lectura de millones de mensajes privados

Las claves por las que Meta ha dejado Instagram «al desnudo»

Logo de Instagram. | Thomas Fuller (Europa Press)

Instagram ha eliminado este viernes 8 de mayo el cifrado de extremo a extremo en sus mensajes privados. El cambio afecta a una de las redes sociales más utilizadas, con más de 3.000 millones de usuarios en el planeta. Instagram nunca ha sido especialmente reconocida por su privacidad. Hasta ahora, el cifrado impedía que alguien ajeno al emisor y al receptor pudiera leer un mensaje. Ni siquiera la propia plataforma. Con esta decisión, los mensajes directos dejan de estar blindados y pasan a ser visibles para los sistemas internos de Meta.

La compañía continúa dominando el ecosistema global de las redes sociales con cifras prácticamente inalcanzables. Facebook, que mantiene el cifrado de extremo a extremo, presenta más de 3.070 millones de usuarios activos al mes. Mientras WhatsApp sigue vendiéndose como el refugio privado del ecosistema, Instagram prioriza la conectividad constante y el análisis masivo de información.

Meta no ha detallado si piensa implementar un sistema para sustituir la seguridad de los datos. Expertos en ciberseguridad recuerdan que actualmente no existe un sistema más seguro que el cifrado de extremo a extremo para proteger conversaciones privadas. La duda es hasta qué punto la compañía considera que su posición dominante le permite retirar esa capa de seguridad sin asumir un coste real entre los usuarios. La medida llega además en pleno auge de la inteligencia artificial (IA), cuando los ciberataques son más rápidos y eficaces que nunca.

¿Empujar a los usuarios a WhatsApp?

Dentro del sector de la ciberseguridad, quien entiende realmente lo que supone perder el cifrado terminará trasladando sus conversaciones importantes a WhatsApp, donde la protección sigue activa por defecto. Por ello, Meta podría estar utilizando Instagram como una suerte de filtro natural para separar a los usuarios preocupados por la privacidad de aquellos que no le dan importancia.

WhatsApp basa prácticamente toda su identidad en la privacidad segura. De hecho, gran parte de sus usuarios utilizan la aplicación para conversaciones personales, laborales o incluso financieras. Retirar de ahí el cifrado provocaría un rechazo masivo y abriría la puerta a una huida de usuarios hacia aplicaciones como Telegram o Signal. Por el contrario, Instagram, aunque también incorpora mensajes privados, gira mucho más alrededor de contenido, publicidad e interacción constante. Por ello, dejar accesibles los chats supone una fuente de información enorme para alimentar algoritmos, sistemas publicitarios y herramientas de inteligencia artificial.

El verdadero poder de Meta reside en la facilidad que posee para redirigir el comportamiento de millones de usuarios casi sin resistencia. Controlar las aplicaciones más utilizadas del planeta le permite modificar hábitos digitales a escala global, empujando a los usuarios hacia una plataforma u otra dependiendo de sus intereses.

«La gente no sabe lo que regala»

Miguel López, director de Barracuda Networks para el sur de Europa, ha asegurado que la falta de conciencia sobre la privacidad digital sigue siendo enorme. El experto en ciberseguridad advierte que muchas personas continúan pensando que, si no tienen nada que esconder, no tienen nada que temer. Sin embargo, insiste en que la información aparentemente inofensiva puede terminar teniendo un valor enorme con el paso del tiempo.

López también ha alertado sobre el crecimiento exponencial del cibercrimen impulsado por la inteligencia artificial, aseverando que «los delitos cibernéticos ya están solo por detrás del tráfico de drogas». Algunos sistemas automatizados ya son capaces de propagar ataques en cuestión de segundos, mientras los usuarios siguen compartiendo información personal de manera masiva. La monetización de la información lleva años retumbando y los ciberataques, tanto a particulares como a empresas, se encuentran en un aumento vertiginoso inimaginable.

Lo que supone eliminar el cifrado

Técnicamente, el cifrado de extremo a extremo funciona como un candado digital. Solo quien envía y quien recibe el mensaje tienen la llave para leerlo. Con el nuevo sistema, los mensajes continúan protegidos durante el envío, pero dejan de estar cifrados una vez llegan a los servidores de Meta. Eso significa que la compañía puede analizarlos, almacenarlos o utilizarlos para diferentes procesos internos. Si un ciberdelincuente logra acceder a esos sistemas, la información ya no estaría protegida de forma individual por cada usuario.

A pesar de que España no se encuentra entre los países peor preparados de Europa, los ataques siguen aumentando y ni las empresas ni los usuarios están reaccionando a la velocidad necesaria. Con el auge de la IA, los fraudes mediante clonación de voz, los correos electrónicos falsos y la suplantación de identidad requieren más acción, tanto legal como propia por parte de los propios usuarios.

Cómo combatir estas medidas invasoras

Reducir la exposición digital es la medida más recomendable. Para ello, no tener perfiles activos en todas las redes sociales y diferenciar las aplicaciones de ocio de las privadas es importante. Implementar medidas como los sistemas de doble autenticación y la revisión de permisos podrá proteger los datos en mayor medida.

También es aconsejable evitar compartir información sensible a través de plataformas que no mantengan el cifrado de extremo a extremo. Este paso de Meta solo ejemplifica el gran problema que supone la pérdida de la privacidad digital y la desinformación que existe sobre la seguridad tecnológica.

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