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Frenazo a las gafas de Meta: estos son los riesgos que corres cuando te las pones

Varias organizaciones de defensa de la privacidad piden su retirada inmediata

Frenazo a las gafas de Meta: estos son los riesgos que corres cuando te las pones

Gafas con IA Ray-Ban Meta. | Meta (EP)

La polémica ha vuelto a situar a las gafas inteligentes en el centro del debate tecnológico. Organizaciones especializadas en privacidad han solicitado a Meta que detenga cualquier avance que integre reconocimiento facial en este tipo de dispositivos. La petición ha sido motivada por una oleada de críticas por parte de expertos que ven en el dispositivo una herramienta de control social absoluto.

El conflicto ha estallado en un momento crítico para la compañía de Mark Zuckerberg, que busca liderar el mercado de los wearables (accesorios inteligentes). La preocupación ha crecido notablemente en Europa, donde el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) establece límites estrictos en el tratamiento de datos, especialmente en entornos cotidianos que necesitan un control para los ciudadanos.

La compañía ha defendido la utilidad de sus gafas Ray-Ban Meta, que han alcanzado ya los dos millones de unidades vendidas en todo el mundo. Sin embargo, su estrategia de expansión con la inteligencia artificial se ha visto frenada por miedo a la violación de la privacidad.

Presencia en las calles

Las gafas inteligentes de Meta, desarrolladas junto a Ray-Ban, han sido lanzadas en su versión más avanzada en 2023 bajo la categoría de dispositivos con cámara, audio y asistencia por inteligencia artificial. El objetivo era integrar funciones de smartphone en un accesorio cotidiano.

Desde su salida al mercado, Meta no ha ofrecido cifras exactas de usuarios activos de forma detallada. Sin embargo, ha evolucionado rápidamente, incorporando mejoras en la batería, calidad de imagen y conectividad. El grupo de organizaciones civiles ha manifestado que estas gafas permiten capturar datos biométricos (como huellas dactilares, reconocimiento facial, iris o voz) de cualquier persona de forma inadvertida.

Gafas Inteligentes de Meta. | Meta / (EP)

El mercado de los datos biométricos

Según datos obtenidos de la página oficial de Ray-Ban, el modelo básico ronda los 300 euros y llega a los 500 euros en los nuevos. El precio no es un problema para la compañía por la oportunidad que tienen en un mercado donde las pantallas tradicionales se han quedado anticuadas.

A pesar del éxito comercial, los expertos han advertido de que el verdadero valor para Meta no ha sido la venta del hardware. El negocio real se sitúa en la inmensa base de datos visuales que la compañía ha comenzado a recopilar para mejorar sus algoritmos de inteligencia artificial.

¿Qué características presentan las nuevas Meta?

En el último modelo de la compañía, las gafas Ray-Ban Meta (Gen 2) y Oakley Meta han incorporado una cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles capaz de realizar capturas de alta resolución y grabar vídeos en 3K a 30 fotogramas por segundo, según datos oficiales de la página web Meta.

El dispositivo ha incluido también un sistema de audio direccional con cinco micrófonos integrados que ofrecen una grabación inmersiva. Meta ha confirmado que la batería resiste hasta cuatro horas de autonomía con una sola carga. En cuanto a su potencia, han integrado el procesador Snapdragon AR1 Gen 1, diseñado específicamente para optimizar procesos de IA. Esto supone que las gafas no solo graben, sino que puedan analizar lo que ha estado viendo el usuario para ofrecerle respuestas en tiempo real.

Impacto en la libertad ciudadana

Una coalición de 75 organizaciones civiles, entre las que han destacado la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) o Acces Now, se ha unido para frenar la tecnología de Meta. Sus peticiones buscan evitar que el espacio público se transforme en un entorno de monitorización constante y privada. Han recordado que el derecho al anonimato es un pilar fundamental que se ha visto amenazado por la innovación descontrolada.

Las gafas incorporan una cámara integrada y un indicador LED que se enciende cuando se está grabando. Este sistema ha sido presentado por la compañía como una medida de transparencia para alertar a terceros. «No pueden resolverse mediante cambios en el diseño del producto», afirman las organizaciones. Es aquí donde se reabre el debate sobre el consentimiento informado. Además, estas funciones han sido señaladas como un paso previo a sistemas de reconocimiento más avanzados, incluyendo la identificación de rostros en tiempo real.

El dilema ético de la mirada digital

El pulso entre Meta y las organizaciones de derechos civiles ha marcado un punto de inflexión en la privacidad de los usuarios. El éxito de Zuckerberg depende de encontrar el equilibrio entre la innovación útil y el respeto a la libertad individual.

A pesar de que la compañía ha podido democratizar una tecnología llamativa en este proceso de pérdida de dispositivos tradicionales, su estrategia de vigilancia biométrica no parece alineada con la legislación europea.

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