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Una vacuna genera en ratones anticuerpos suficientes para neutralizar el coronavirus

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Última actualización: 2 Abr 2020, 6:42 pm CEST
Foto: University of Pittsburgh
Un equipo de científicos de la Universidad de Pittsburgh ha desarrollado una vacuna que, probada en ratones, ha generado en ellos anticuerpos en cantidades que se consideran suficientes para neutralizar el covid-19. El estudio, publicado en EBioMedicine, es el primero que se ha publicado después de haber sido revisado por pares ciegos (independientes).
La candidata a vacuna que describe este estudio, a la que han nombrado PittCoVacc (de Pittsburgh Coronavirus Vaccine) usa un método más tradicional que otras que se están testando clínicamente en este momento. Esta usa piezas de proteína viral, concretamente la llamada "proteína de pico" hechas en el laboratorio para conseguir la inmunidad. Es el mismo sistema que se usa en las vacunas contra la gripe.
La forma en que se aplica también es diferente: se aplica mediante un parche, una matriz de microagujas que incrementa sustancialmente su potencia. El parche tiene el tamaño de una yema de un dedo y en su interior hay 400 agujas diminutas que introducen la proteína de pico directamente en la piel, donde la reacción inmune es más fuerte. El parche se pega como una tirita y las micro-agujas, hechas enteramente de azúcar y piezas de proteína, se disuelven en la piel.
Los investigadores explican que desarrollaron el parche para aprovechar el método de rascado similar al que se emplea en la vacuna de la viruela, pero como "una versión de alta tecnología, más eficiente y reproducible".
Otro aspecto positivo de este prototipo de vacuna es que puede reproducirse fácilmente. Las piezas de proteína son manufacturadas en una "fábrica de células": capas sobre capas de células cultivadas, diseñadas para expresar la proteína de pico de la que hablábamos. También puede purificarse la proteína a escala industrial. La producción en masa del parche implica que se haga girar la masa de azúcar y proteínas en un molde usando una centrifugadora. Una vez fabricada, la vacuna puede estar a temperatura ambiente hasta que sea utilizada. No tiene que refrigerarse, lo cual facilita su transporte sobremanera.
Además, se ha probado que esta vacuna mantiene su potencia tras haber sido esterilizada con rayos gamma, un aspecto clave para  que pueda usarse en humanos.
Cuando se probó en ratones, la PittCoVacc generó un incremento de anticuerpos contra el covid-19 en dos semanas desde la aplicación del parche. Esos ratones aun no han podido ser analizados para ver lo que ocurre a largo plazo, pero los investigadores explican que los ratones en los que probaron la vacuna para el MERS produjeron una cantidad de anticuerpos que permitió a sus organismos neutralizar el virus por lo menos por un año. Y, en comparación, la cantidad de anticuerpos que han generado en los ratones del covid-19 es muy similar.
El equipo ha podido actuar relativamente rápido porque, además de tomar como base métodos usados en las vacunas contra la gripe o la viruela, también usó investigaciones ya existentes sobre antiguas epidemias de coronavirus, como el SARS de 2003 o el MERS de 2014.  "Estos dos virus, que tienen mucho en común con el actual, nos enseñan que hay una proteína específica importante para conseguir la inmunidad ante el virus. Sabíamos exactamente desde donde luchar contra él", explica Andrea Gambotto, uno de los autores del estudio.

El equipo está ahora en trámites para conseguir una aprobación del la Administración estadounidense, para poder comenzar con las pruebas clínicas en humanos en los próximos meses. Explican que, siguiendo los cauces habituales, el proceso duraría más de un año, pero que esta situación es "diferente de nada que hayan visto", así que puede que sean capaces de avanzar más rápido.