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Así es posible ensanchar los zapatos sin deformarlos: el truco de la patata

El secador y la bolsa de agua en el congelador son los trucos más conocidos, pero no son buenos para todos los zapatos

Así es posible ensanchar los zapatos sin deformarlos: el truco de la patata

Los zapatos pueden ensancharse en casa | Pixabay

Hay algunos problemas que aparecen en el día a día cuya solución puede ser mucho más fácil de lo que parece en un principio. Uno de ellos es cuando los zapatos están demasiado apretados o demasiado duros. Además de los trucos más conocidos como usar un secador de pelo y meterlos en el congelador, hay también dos alimentos que están en todas las cocinas y que pueden ayudar a estirar botas, zapatillas y diferentes tipos de calzado.

El secador de pelo y el congelador no son siempre la mejor opción

Uno de los recursos más usados para aflojar los zapatos apretados es el de darle calor con un secador de pelo. Aunque es un truco que suele funcionar, no lo hace siempre. El calor que provoca el secador solo tiene efecto cuando los zapatos son de cuero o de gamuza. Además, sean del material que sean hay que tener cuidado porque existe el riesgo de dañar los zapatos con el calor. Por otra parte, para los zapatos que sean de otros materiales hay mejores opciones que esta.

El caso del congelador es similar. Uno de los «trucos de abuela» más conocidos es el de llenar una bolsa con agua, meterla en el zapato y colocarla en el congelador durante unas horas. Este remedio es útil para las zapatillas deportivas o las de lona; sin embargo, usarlo en tejidos más delicados supone el riesgo de acabar dañando el zapato.

Alimentos para estirar los zapatos

Un truco con menos posibilidad de dañar los zapatos y más fácil de hacer es el de la patata. Para ello solo hace falta coger una patata grande, quitarle la piel, secarla y meterla dentro del zapato. Hay que dejarla reposar durante unas 10 o 12 horas y después quitar la patata. El zapato ha debido coger ya la talla deseada; si no, se puede repetir el proceso al día siguiente.

Pero la patata no es el único alimento que puede ayudar a modificar la talla de los zapatos. Los granos de trigo destinados a pasteles, tartas y galletas son otra muy buena opción. Solo hay que coger un puñado de estos y ponerlos en un vaso de agua. Inmediatamente después, meter los granos dentro de la zapatilla hasta llenarla y dejar que el trigo actúe en una zona de la casa oscura.

La humedad hará crecer los granos y, como consecuencia, el zapato. Hay que ponérselo estando aún húmedos para desmoldarlos y después ya es posible secarlos. Este truco funciona para todos los tejidos, con excepción del ante.

Consejos para limpiar y cuidar los zapatos

  • Guardarlos en cajas y ponerles hormas

La mejor forma de guardar los zapatos es meterlos en su caja original o, en su defecto, en otra similar. Además, es recomendable introducirles una horma o una bola de papel, para respetar su forma durante mucho más tiempo y, así, parecerán nuevos y sin deformarse durante más tiempo.

De esta forma podrán mantenerse libres de polvo y tampoco entrarán en contacto con el resto de calzado, evitando manchas y rozaduras. Además, el papel, por ejemplo, absorberá la humedad del zapato (tanto la que puede producirse por el sudor como si ha sido un día de lluvia). Es importante no guardarlos en bolsas de plástico ya que probablemente salga moho debido a la humedad.

Limpiar los zapatos a diario permite mantenerlos como nuevos.
Limpiar los zapatos a diario permite mantenerlos como nuevos. Foto: Pixabay
  • Limpiarlos y protegerlos de manchas

El ante o la gamuza son materiales muy delicados y difíciles de limpiar. En esos casos lo más conveniente es usar un «borrador mágico»: unas esponjas de color blanco que acaban con las manchas difíciles de eliminar. Lo mejor es limpiar la mancha tan pronto como se vea, porque cuanto más se seque más difícil será de limpiar.

En el caso de manchas frescas de grasa, lo recomendable es ponerle talco o almidón encima. Estos absorberán toda la suciedad y, entre 4 y 5 horas después, solo hace falta limpiar los restos usando un cepillo y ya no habrá mancha.

En caso de una gamuza color café, lo mejor es utilizar el propio café molido (sirve el que sobra en la cafetera). Hay que aplicarlo encima de la mancha y no provoca ninguna consecuencia negativa en el calzado. Además, el vapor también ayudará a renovar el aspecto del calzado de gamuza.

Con el efecto del agua, el calor y otros factores, la gamuza empieza a ponerse más dura con el tiempo. Para alargar su vida útil simplemente hace falta vapor. Puede aplicarse simplemente con una plancha, sin que esta llegue a tocar la superficie. Los zapatos lacados, por otra parte, es recomendable pulirlos con un trapo de terciopelo cada día.

Otro remedio casero es la pasta de dientes: ayuda a blanquear las suelas de las deportivas. Solo hay que aplicar una pequeña cantidad en un cepillo de dientes y frotarlo sobre la suela. Es importante que la pasta sea blanca, sin colorantes. El polvo dental también funciona igual.

Para lavarlos solo hay que mojar las zapatillas y frotarlas con un detergente blanqueador (tanto la suela como la tela). Hay que dejar actuar el detergente durante 15 minutos y, luego, frotarlos con un cepillo y enjuagarlos.

En el caso de usar cremas, grasas, cepillos u otros productos de limpieza, hay que intentar no abusar de ellos y que sean de la mejor calidad para que no dañen el calzado. La gamuza y el cepillo con el que limpiarlos debe ser exclusiva para cada color, y usar uno diferente para los zapatos negros. Después de usar el cepillo, lo mejor es pasarlo sobre un trapo para eliminar los restos de crema y evitar que la cerda se seque.

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