Seis de cada 10 subempleados son mujeres: el 80% están en sectores de alta estacionalidad
Los datos se extraen del monográfico sobre subempleo elaborado por la patronal Asempleo a partir de cifras del INE

Una camarera trabajando en un bar de Madrid.
El subempleo o contratación a jornada parcial de manera involuntaria afectaba en España, en el primer trimestre de 2026, a más de 1,6 millones de trabajadores, de los que seis de cada 10 son mujeres y ocho de cada 10 pertenecen a sectores de alta estacionalidad, como la hostelería, el comercio y los servicios.
Estos datos se extraen del monográfico sobre subempleo elaborado por la patronal de empresas de trabajo temporal Asempleo, elaborado a partir de cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta organización define subempleados por insuficiencia de horas a aquellos trabajadores que cumplen simultáneamente tres condiciones: trabajan menos horas de las que desearían, están disponibles para trabajar más horas en las dos semanas siguientes y han buscado activamente más empleo o están a disposición del empleador para ampliarlo.
Los subempleados trabajaban en promedio 21,7 horas semanales, frente a las 40,1 horas que desearían, lo que evidencia una brecha de 18,4 horas semanales. Y por nivel educativo, los trabajadores con educación superior representan 576.000 subempleados (35,3%), mientras que los de educación secundaria acumulan 498.100 (30,6%), mostrando que el subempleo no es exclusivo de la baja cualificación, sino que refleja un desajuste estructural entre oferta formativa y oportunidades laborales.
El subempleo presenta claras desigualdades por género, edad y sectores. De los 1,6 millones de subempleados en el primer trimestre de 2026, un 58,4% son mujeres frente a un 41,6% de hombres, una diferencia que refleja tanto la parcialidad involuntaria como el efecto sobre el trabajo que implican las responsabilidades de cuidado y la concentración en sectores con elevada rotación.
Por edades, los datos muestran diferencias significativas. Por ejemplo, los jóvenes de 20 a 24 años mantienen niveles de subempleo similares a los de 2014, con cerca de 177.000 personas afectadas, reflejando la dificultad de inserción laboral en empleos de baja intensidad horaria y con poca experiencia. En cambio, el grupo de 25 a 34 años ha reducido su subempleo en un 41,4% respecto a 2014, hasta 409.300 personas, mostrando en este caso, algunas mejoras en la transición hacia empleos más estables.
Sectorialmente, los servicios concentran el 86,6% del subempleo, destacando hostelería, comercio y servicios administrativos; le sigue la industria, que reduce sistemáticamente su subempleo, mientras que la construcción registra un ligero aumento vinculado a la reactivación de la actividad constructora.
«El subempleo no solo refleja desigualdad, sino también la brecha entre horas trabajadas y deseadas. En el primer trimestre del año, los subempleados trabajaban en promedio 21,7 horas semanales, frente a las 40,1 horas que desearían. Esta diferencia de 18,4 horas por semana evidencia que el subempleo es estructural y no un fenómeno temporal, afectando la estabilidad económica y social de los trabajadores, implicando también un desaprovechamiento de capital humano y talento», alerta Asempleo.
En este sentido, argumenta que el papel de las empresas de trabajo temporal y las agencias de empleo es fundamental, porque mejoran el escenario, tanto para empresas como para trabajadores que buscan perfiles para ampliar jornadas o cubrir picos de demanda, reduciendo los tiempos y costes de ajuste del mercado laboral. «Para conseguir un avance significativo en la reducción del subempleo, la colaboración público-privada en el ámbito de la intermediación es una de las vías más eficaces para acortar la brecha entre oferta y demanda de horas de trabajo, y nuestro sector ha demostrado, con más de cuatro millones de contratos firmados el año pasado, que es un motor del empleo en España», concluye.
