Europa se prepara para reforzar infraestructuras y ganar soberanía digital
Europa necesita reducir dependencias en ámbitos críticos como las redes, la computación y la inteligencia artificial

Servimedia.
En las últimas semanas, actores institucionales, empresariales y sectoriales han vuelto a situar en primer plano una misma idea: si Europa quiere ganar soberanía digital, necesita reforzar sus infraestructuras tecnológicas propias y reducir dependencias en ámbitos críticos como las redes, el cloud, el edge, la computación y la inteligencia artificial.
La Comisión Europea, Telefónica, asociaciones del ecosistema digital y distintos análisis coinciden en que la autonomía tecnológica no se juega solo en el terreno regulatorio, sino también en la capacidad de construir y escalar infraestructura crítica bajo marcos europeos.
La propia Comisión Europea define la soberanía tecnológica como la capacidad de Europa para actuar con mayor independencia desarrollando y controlando tecnologías, datos e infraestructuras clave, y admite que la UE sigue dependiendo de terceros países para más del 80% de productos, servicios e infraestructuras digitales esenciales. En esa línea, el nuevo paquete europeo de soberanía tecnológica y el futuro Cloud and AI Development Act buscan precisamente ampliar capacidad europea en nube e IA y reducir vulnerabilidades estructurales en la cadena digital.
Uno de los actores que se ha alineado con esta tesis es Telefónica. El presidente de la compañía, Marc Murtra, afirmó en la reunión del Cercle d’Economia 2026 que Europa debe «desarrollar y controlar capacidades críticas» en ámbitos como las infraestructuras digitales, los semiconductores o la inteligencia artificial, y defendió que las infraestructuras digitales son un elemento esencial para que el continente pueda desplegar IA y desarrollar tecnologías propias en sectores estratégicos. En esa misma intervención, sostuvo que la soberanía europea pasa por «simplificar la regulación, construir tecnología propia y asumir el riesgo de fallar».
La compañía ya ha vinculado esa visión a proyectos concretos. En marzo presentó EURO-3C, una infraestructura soberana paneuropea impulsada junto con la Comisión Europea y más de 70 entidades, concebida para integrar capacidades Telco, Edge, Cloud e IA bajo un modelo federado, abierto y seguro. Telefónica defendió entonces que Europa necesita no solo infraestructuras digitales avanzadas, sino también colaboración entre sectores y países para construir una base tecnológica común que refuerce el liderazgo industrial europeo y siente las bases de una verdadera soberanía digital.
El mismo mensaje aparece en las asociaciones del sector. Connect Europe señaló el 3 de junio que la nueva orientación comunitaria refleja la creciente importancia de la infraestructura de cloud e IA para la competitividad y la soberanía tecnológica europea. Adigital, por su parte, ha pedido que el impulso a la soberanía tecnológica se centre en hacer crecer a las empresas europeas que proveen componentes, productos y servicios digitales, y ha reclamado un ecosistema armonizado que facilite el diseño, desarrollo y adopción de tecnologías prioritarias en Europa.
Desde el ámbito de los think tanks, el diagnóstico es similar. El Real Instituto Elcano sostiene que Europa necesita desarrollar infraestructura y servicios digitales propios si quiere avanzar en soberanía tecnológica, y subraya que no basta con regular el ecosistema digital si la tecnología sigue dependiendo de terceros. En la misma dirección, la carta abierta promovida por el entorno de EuroStack y respaldada por empresas y asociaciones europeas reclama una estrategia industrial para reducir dependencias «en todas las capas» de la infraestructura digital crítica, desde aplicaciones y plataformas hasta chips, computación, almacenamiento y conectividad.
