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Cultura

Bolonia homenajea a Raffaella Carrà en sus luces navideñas

Hace seis meses que murió Raffaella Carrà. En estas fechas tan especiales la ciudad de Bolonia se ha llenado las calles con sus letras iluminadas

Bolonia homenajea a Raffaella Carrà en sus luces navideñas

Marina García Diéguez|

Hace seis meses que Raffaella Carrà murió a causa de un cáncer de pulmón en Roma, su ciudad, en la que había pasado los últimos meses, especialmente recluida a causa de la pandemia. Dejó un proyecto a medias, la versión italiana para la RAI de Mi casa esta tuya de Bertín Osborne, aún tenía mecha, declaró en sus últimas comparecencias públicas, pero su condición de riesgo por el covid la tenían especialmente atenta a los encuentros públicos. En aquellos meses redujo sus contactos al máximo. La mujer que tantas fotos y tanto cariño había transmitido a sus seguidores. Sus letras, eternos himnos de libertad y baile siguieron sonando todos estos meses como si aún estuviese y ahora son los protagonistas de la iluminación especial que cada año abre la Via d’Azeglio de Bologna, dedicada siempre a letras de artistas como Lucio Dalla o Cesare Cremonini. Ahora le toca a ella, en un homenaje al que no se resiste nadie. Es un paseo por su legado: en sus letras está su lectura de un mundo libre y feliz. 

Foto: Marina García Diéguez

Encabeza el camino de luces una representación de la Carrà, no será la única, entre estrofa y estrofa se representan algunos momentos de su vida, y justo después las cuatro palabras con la que, tantas veces en sus 60 años de carrera, había firmado autógrafos: «Con Tanti Auguri RaffCarrà» -en color amarillo, decían su favorito-. A partir de aquí, como si fuesen escritas a mano por alguien, aparecen los neones de «Ballo Ballo», «Rumore», «A far l’amore comincia tu» y ‘Tanti Auguri’ que marcan los momentos más destacados de la carrera de la artista de artistas. Así, a las cinco y poco de estos últimos días de diciembre se hace de noche, corre un aire helador en la ciudad italiana y llega el momento en el que varios grupos de gente, edades diversas, se acerca a las luces recién encendidas y hace una foto, luego posan, ahora un vídeo. Bajo la etiqueta de #RaffaelalCarrà las redes sociales se llenan de publicaciones que inmortalizan este pedazo de ciudad que es un recuerdo vivo de la cultura italiana. Muchos no lo saben, fue luego ciudadana del mundo y vivió casi toda su vida entre Roma y Madrid, pero la cantante y bailarina, show girl y actriz nació en Bolonia.

Foto: Marina García Diéguez

La historia de la cultura pop y de la televisión italiana no se entiende sin Maria Roberta Pelloni, el nombre real de la artista. Fue construyendo, poco a poco, un imaginario a través de las homenajeadas letras y de sus looks, de sus comentarios y de sus apariciones públicas en las que nunca faltaba una reivindicación de los derechos de las minorías. Es de esta forma cómo su figura se ha hecho incombustible y su icono universal, con esa corta melena rubia lisa e intacta y esos vestidos dignos de ser recordados: colores, transparencias y brillos. Raffaella Carrà, como definen algunos viandantes que admiran la iluminación de Bolonia, «fue una ventana abierta para este país». El recién estrenado alcalde, Matteo Lepore, celebra el homenaje: «Es nuestro modo para decirle gracias, por todo lo que ha presentado. Estas luces harán… ¡Rumore!».

Romper barreras

En televisión, cine o con sus canciones consiguió romper barreras mucho antes que nadie, fue innovadora y luchó por los derechos de colectivos como el LGTBI cuando era muy complicado hacerlo. En la Italia de aquel momento, cuando ella estaba en lo alto de su carrera, aún existía el delito de honor, fue abolido en 1980, a través del cual el asesino podía alegar que la asesinada había manchado su honor de macho para reducir la pena. En un país con una cultura patriarcal aún tan potente llevó la palabra «libertad» como bandera: desde su vestir, a su hacer y decir. ¿Un ejemplo? Fue la primera cantante que interpretó una canción gay en el prestigioso, pero conservador, festival de la canción de Sanremo. Se llamaba ‘Lucas’ y seguramente no se había visto una cosa igual en Italia nunca. Con su desparpajo y sus nulos complejos consiguió enfadar también al Vaticano que criticó uno de sus atrevidos y rompedores looks en una de sus canciones.

Un icono que unió a dos países

Su icono atravesaba y unía a los dos países, a España la llamó siempre su segunda casa. Su eco se alargó a nuestro país de la misma forma o más. En los años 90 se convirtió en un fenómeno en RTVE con su versión en español del formato que la había encumbrado ya en su país: «Hola Raffaella». Eso mientras sus éxitos, con el pelotón de la música disco, ya se pinchaban siempre en todas las fiestas. La mujer que lo hacía todo puso a la gente a bailar despreocupada, como en la escena de ‘La gran belleza’ de Paolo Sorrentino donde la fiesta se vuelve delirante cuando suena ‘A far l’amore comincia tu’.

Foto: Marina García Diéguez

«Basta de Lucio Dalla, menos mal que este año se lo han dedicado a ella, es lo que se merece. En Italia parece que vamos siempre por detrás, a los pocos días de morir en España ya le habían dedicado una plaza», dice una mujer a su amiga mientras fotografían las luces. Responden entusiastas para este reportaje: «Es un honor hablar de la Carrà, es fundamental para entendedor la cultura popular de Italia de las últimas décadas. Fue una visionaria, luchó por los derechos de todo el mundo y sus canciones son nuestras», añade. Otro grupo que atraviesa la calle lee y canta al mismo tiempo el «Ballo Ballo» según lo ve aparecer iluminado e imita los pasos de la Carrà. La viandante se refiere a la Plaza de la Calle Fuencarral que ahora llevará el nombre de Raffaella Carrà en el barrio de Chueca de la capital madrileña. Cuando España, cómplice y segunda casa para la artista italiana, lloraba su pérdida se decidió hacer ese homenaje. La ciudad de Bologna acostumbra en su moderno alumbrado navideño representar las letras de los artista, pero la elección de este año tiene un especial significado, lo reconocen todos los que han venido a verlo. En el 2021 Italia lo ganó todo: Eurovisión, el mundial e hizo historia en el atletismo de los JJ.OO, entre otros. Pero también perdió a dos de sus grandes como fue Carrà o Franco Batiatto. De todas, dice otra italiana para este reportaje, la más tierna es la que representa a Raffaella al teléfono. Otro de sus grandes logros fue convertir aquel ‘Pronto Raffaella’ en una respuesta que ha formado y formará parte siempre de la cultura popular. De ella esperamos siempre que vuelva a llamar con ese acento y esa risa que hacía que le brillasen los ojos como a nadie.

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