Alejandro Cánovas, nutricionista, sobre cuidar tu microbiota: «Apuesta por alimentos fermentados como kéfir o kombucha de té que aportan microorganismos vivos»
Este tipo de alimentos pueden convertirse en aliados interesantes para favorecer la diversidad bacteriana

Alejandro Cánovas | Instagram
La salud intestinal se ha convertido en una de las grandes preocupaciones del bienestar contemporáneo. Cada vez más expertos ponen el foco en la microbiota, ese ecosistema de microorganismos que habita en el intestino y que influye no solo en la digestión, también en el sistema inmune, el estado de ánimo e incluso en la inflamación del organismo. En este contexto, el nutricionista Alejandro Cánovas defiende la importancia de cuidar la alimentación diaria para preservar el equilibrio bacteriano.
«Apuesta por alimentos fermentados como kéfir o kombucha de té que aportan microorganismos vivos», explica Alejandro Cánovas, quien nos lo ha contado en una entrevista con THE OBJECTIVE. Según el especialista, incorporar este tipo de productos de manera habitual puede ayudar a enriquecer la diversidad microbiana intestinal, uno de los indicadores asociados a una buena salud digestiva.
¿Por qué alimentos fermentados?
Los alimentos fermentados viven un auténtico auge en los últimos años. Productos como el kéfir, el yogur natural, el chucrut o la kombucha han dejado de ser opciones minoritarias para instalarse en supermercados y restaurantes. La razón está en el creciente interés científico sobre el papel de los probióticos y de los microorganismos beneficiosos en el organismo. Y es que en el caso del kéfir, distintos expertos como el nutricionista Carlos Ríos destaca su elevada riqueza microbiana en todos los aspectos. Este alimento fermentado contiene bacterias y levaduras que pueden contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal y ayudar a reforzar la barrera digestiva.
Además, revisiones científicas y estudios basados en secuenciación de microbiota en alimentos fermentados, como los publicados en revistas como Foods o PLOS One, han observado que este tipo de productos pueden contribuir a una mayor diversidad microbiana y a cambios en la composición de la microbiota intestinal, lo que explicaría su potencial efecto en la digestión y la tolerancia a determinados alimentos.

En este sentido, investigaciones sobre el kéfir han descrito una comunidad microbiana especialmente compleja, con una mayor variedad de bacterias y levaduras frente al yogur, como también menciona Carlos Ríos en su vídeo. Y es que suele estar fermentado por un número más reducido de cultivos lácticos, lo que refuerza la idea de su mayor diversidad de microorganismos beneficiosos.

Kombucha y microbiota
La kombucha, otra de las bebidas mencionadas por Alejandro Cánovas, también ha ganado protagonismo dentro de las tendencias de alimentación saludable. Elaborada a partir de té fermentado, contiene levaduras y bacterias que participan en el proceso de fermentación y que han despertado el interés de la comunidad científica.
No obstante, los especialistas recuerdan que estos productos no son milagrosos y deben integrarse dentro de una dieta equilibrada y hábitos saludables. Los expertos en esta materia insisten en que la microbiota no depende únicamente de un alimento concreto. Dormir bien, controlar el estrés, hacer ejercicio físico y mantener una alimentación rica en frutas, verduras y fibra son factores clave para el equilibrio intestinal. En este sentido, los alimentos ultraprocesados y el exceso de azúcares pueden alterar la composición bacteriana y favorecer procesos inflamatorios.
La relevancia de la microbiota también ha sido reafirmada desde las redes sociales del canal audiovisual del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, que lleva años impulsando contenidos divulgativos relacionados con los probióticos, los prebióticos y la salud digestiva a través de iniciativas audiovisuales y programas de educación sanitaria.
De hecho, el propio Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha promovido formaciones específicas sobre microbiota, probióticos y prebióticos dirigidas a profesionales sanitarios, poniendo de relieve el creciente interés científico sobre este campo.
Con todo, los nutricionistas coinciden en una idea fundamental: no existen soluciones rápidas para cuidar el intestino. La clave pasa por mantener una alimentación variada y sostenible en el tiempo. Y en esa estrategia, los fermentados como el kéfir o la kombucha pueden convertirse en aliados interesantes para favorecer la diversidad bacteriana y apoyar el bienestar digestivo.
