Zapatero, «preocupado» por la previsible imputación de sus hijas en la trama de Plus Ultra
El expresidente ya prepara su defensa con su abogado sobre la base de que el auto «es un delirio» carente de pruebas

José Luis Rodríguez Zapatero y sus hijas. | Ilustración de Alejandra Svriz
José Luis Rodríguez Zapatero está «preocupado» por «la alta probabilidad» de que imputen a sus hijas Alba y Laura Rodríguez Espinosa en la trama de Plus Ultra que investiga la Audiencia Nacional. Apenas 48 horas después de recibir la notificación de su imputación por parte del juez José Luis Calama, el expresidente del Gobierno ha pasado del shock inicial por el impacto de la noticia a acusar cierto desgaste en su estado anímico, según las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE. «Está peor hoy que ayer», aseguran en su entorno.
El expresidente del Gobierno ha empezado a preparar su declaración del próximo 2 de junio con la ayuda de su abogado, Víctor Moreno Catena. Tras ser situado en el vértice de un entramado criminal de compraventa de petróleo, oro y divisas, Zapatero acudirá al Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional con la intención de desmontar el auto de Calama que, a su juicio, es «un delirio».
El motivo de la indignación de Zapatero es que «no hay ninguna prueba que le implique directamente a él», sino que los indicios en su contra «se basan en conversaciones de terceros» que le señalan. El juez, que le imputa delitos de integración en organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, acordó el registro de su despacho y de la sede de Whathefav, la agencia de comunicación de sus hijas.
La agencia de las hijas de Zapatero
Calama considera a Zapatero el presunto líder de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». Los investigadores sostienen que el expresidente del Gobierno y su entorno habrían cobrado casi dos millones de euros. El epicentro de la trama sería Análisis Relevante, la consultora de Julio Martínez Martínez, considerado el testaferro del exdirigente socialista.
A juicio de Zapatero, «no hay ninguna prueba que demuestre su participación» en la trama de tráfico de influencias que dibuja el magistrado de la Audiencia Nacional. Sin embargo, la trazabilidad de las finanzas que se retrata en una red de empresas opacas en Venezuela y su relación con la agencia de comunicación Whathefav, propiedad de sus hijas Laura y Alba Rodríguez, es objeto central de su inquietud.
Los investigadores estiman que Plus Ultra habría pagado a Análisis Relevante al menos 707.000 euros tras la presunta mediación del expresidente del Gobierno en su rescate por 53 millones de euros. Buena parte de esa cantidad acabó en manos de Zapatero y de sus hijas a través de Whathefav. Julio Martínez Martínez también habría suscrito un contrato con la aerolínea a través de otra de sus mercantiles, Idella Consulenza Strategica, para percibir una comisión equivalente al 1% del rescate de Plus Ultra en caso de éxito.
Análisis Relevante habría remitido 490.780 euros a Zapatero y 239.755 euros a Whathefav, de modo que la mayor parte de los fondos recibidos por la consultora de Julio Martínez Martínez (procedentes de Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Softgestor y Grupo Aldesa) terminaron en el entorno del expresidente del Gobierno. Además, el Gate Center habría enviado 352.980 euros al exdirigente socialista y 171.727 euros a Whathefav, mientras que sociedades del grupo Thinking Heads, vinculado a Daniel Romero-Abreu Kaup, habrían remitido 681.318 euros a Zapatero y 12.297 a la agencia de comunicación de sus dos hijas.
Enchufadas en Análisis Relevante
La transferencia de esos fondos se habría formalizado mediante contratos, generalmente de asesoría o consultoría, utilizados como mera justificación documental frente a terceros. Los principales beneficiarios finales de los ingresos obtenidos serían Zapatero y Whathefav. El expresidente del Gobierno admitió en el Senado el pasado marzo que enchufó a sus hijas en Análisis Relevante para encargarse de tareas de marketing y comunicación: «Era parte del acuerdo». El juez observa en esta dinámica una justificación para «el trasvase de fondos».
Para más inri, en las cuentas de estas figuraba como autorizado Zapatero. Estos cobros ponen a las hijas del presidente del Gobierno en el foco de la investigación. Desde la Fiscalía Anticorrupción reconocen a este diario que, de momento, se decantan por no pedir la imputación de Laura y Alba Rodríguez porque estas no tienen por qué conocer la parte presuntamente ilícita de los negocios de su padre. La situación puede cambiar a partir del 2 de junio, tras la declaración del exdirigente socialista en sede judicial.

