El lado más personal de Gertrudis Alcázar, la mujer de máxima confianza de Zapatero: «Eficiente, lista, amable, correcta y muy leal»
Durante décadas fue una figura invisible en el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero; hoy todos se preguntan quién es

Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero (2000-actualidad). | Movistar
María Gertrudis Alcázar era hasta ahora prácticamente una desconocida. Durante años, su nombre permaneció en un discreto segundo plano, asociado al discreto trabajo de oficina y a la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, de quien fue secretaria y persona de máxima confianza. Hoy, sin embargo, ha saltado a primera línea por el caso Plus Ultra.
Gertrudis Alcázar: «Lista, eficiente y simpática»
Quienes la conocían dentro del entorno socialista la describían como una mujer «eficiente, lista, amable, simpática, correcta y muy leal», tal y como escribió la periodista Ana R. Cañil.
Conocida como «Gertru» en los círculos políticos, llevaba décadas vinculada al PSOE y había trabajado anteriormente con dirigentes como Joaquín Almunia y Manuel Chaves antes de convertirse en una figura inseparable de Zapatero. Era, según numerosas crónicas políticas, «el enlace directo» con el expresidente: toda llamada, reunión o movimiento importante pasaba por ella.

Ni biografía, ni edad, ni apenas datos familiares
Sin embargo, lo más llamativo de Gertrudis Alcázar ha sido siempre precisamente su invisibilidad. Durante años, construyó un perfil completamente hermético, alejado de entrevistas, fotografías y cualquier forma de exposición mediática. Su trabajo consistía precisamente en eso: gestionar, ordenar y permanecer fuera del foco.
Así, no existen apenas datos públicos sobre su edad, formación académica, origen familiar o vida personal. Tampoco han trascendido detalles sobre pareja o hijos. Lo único que sabemos es que Gertru es hermana de Antonia Alcázar, la actual alcaldesa socialista de la localidad madrileña de Velilla de San Antonio, quien quedó absuelta en 2024 de un caso juzgado en la Audiencia Nacional, tal y como te contamos en THE OBJECTIVE.
La confianza de Zapatero
Tras la salida de Zapatero de La Moncloa, siguió trabajando junto a él, ocupándose de su agenda personal y de la actividad de sus despachos privados vinculados también al Consejo de Estado. En muchos sentidos, representaba una figura clásica dentro de la política española: la persona de absoluta confianza que conoce los tiempos, los contactos y los códigos internos del poder, pero cuya presencia rara vez trasciende públicamente.
«Para un excompañero de Ferraz, el mérito de Gertru es doble. Porque además de discreta y eficiente, es la única persona que sigue al lado del presidente, en el círculo más íntimo, sin ser de León. (…) Zapatero tiene confianza en ella. Se lo ha ganado», añadió la mencionada periodista.

Un trabajo en la sombra
Precisamente por ese perfil discreto y alejado del foco, sorprende el protagonismo mediático que ha adquirido Gertrudis en las últimas semanas. La Audiencia Nacional la sitúa ahora como una «pieza operativa esencial» dentro de la presunta trama relacionada con el caso Plus Ultra, atribuyéndole funciones de coordinación y gestión documental desde el despacho de Zapatero en la calle Ferraz.
Más allá del recorrido judicial del caso, la historia de Gertrudis Alcázar retrata un tipo de poder tan enigmático como desconocido: el de quienes trabajan desde la sombra. Secretarias, asesoras y personas de confianza que no ocupan cargos visibles, pero terminan convirtiéndose en piezas fundamentales dentro de los engranajes políticos. En el caso de «Gertru», su figura aparece ligada a esa vieja cultura política basada en la lealtad personal, la confianza absoluta y la discreción. Una mesura que ahora se ha visto mermada por la Justicia.
