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Cultura

El debut literario de la crítica Jacinta Cremades

La crítica debuta en el panorama literario con la novela ‘Regreso a París’ en la que la hija de una exiliada española viaja a la capital francesa para buscar sus orígenes

El debut literario de la crítica Jacinta Cremades

La escritora y su libro ‘Regreso a París’ | Carmen Suárez

La infancia de Jacinta Cremades (Barcelona, 1974) transcurrió en Francia. Ahora es profesora de español y francés en Madrid y doctora en Literatura, además de dedicarse al mundo de la crítica literaria. Ha trabajado con periódicos como El Cultural, El Imparcial, Le Magazine Littéraire, El Mercurio y Le Monde. Ha entrevistado figuras muy importantes en la literaria francesa, como pueden ser, Delphine de Vigan, Jean Echenoz, Emmanuel Carrére o la Premio Nobel de Literatura de 2022, Annie Ernaux.

Pregunta.- Nació en Barcelona, creció en Francia y ahora reside en Madrid. ¿Siente algún tipo de desarraigo?

Respuesta.- Sí. Es mi forma de ser. Soy una persona desarraigada y extranjera. Es lo que me hace tener esa mirada objetiva sobre las cosas y fijarme en lo demás. Cada mañana me convenzo que soy de aquí, pero en realidad me siento extranjera.

P.- En Regreso a París se percibe una búsqueda constante de identidad. Un poco ‘los que no saben de dónde son’…

R.- Sí, así es. Y los que tienen desarraigos familiares en este caso. Es un personaje que no tiene padre, que no sabe de su existencia y está coja en la vida.

Portada del libro

P.- Al principio del libro escribe «se sufre más si se habla del pasado». ¿Cree que es necesario entender el pasado, y aceptar el dolor que este ha supuesto, para poder forjar una identidad propia?

R.- El pasado nos hace humanos, nos hace individuos. Hay que superarlo, estar presente y mirar hacia adelante. No puede uno vivir en el pasado. También me lo digo cada mañana (ríe).

«La soledad es fundamental para mí, la necesito»

P.-¿Es un libro autobiográfico ficcionado? 

R.- Parte de mis sentimientos y sensaciones son reales. Pero creo que todo lo que uno escribe tiene que partir de uno mismo. Luego la historia que yo escribo parte de una ficción. El personaje de la madre, Maite, que en este caso es una echadora de cartas, parte de mi madre y de mi abuela. Cuando escribía sobre ella, tenía la imagen de mi abuela. Es verdad que esta especie de autocontrol que cuento en el libro dependía más de mi madre. Con lo cual, tiene muchos elementos míos, pero no llega a ser completamente biográfico. En cambio, todo lo que hay en un segundo plano, es auténtico. Por ejemplo, los personajes, que aparecen incluso con nombre y apellido, son reales. Pierrette Gargallo es real, el de la librería española, Antonio Soriano, también lo es. Mi propio piso y mi colegio son reales. Hay muchas cosas autobiográficas, sí.

P.- Cuenta que la madre, ‘La Maga’ es médium. Su nieta, Lucía, también tiene indicios de serlo. ¿Porqué aparecen tantos sucesos esotéricos? 

R.- En mi familia siempre hemos sido muy sensibles a estos temas. Yo la que menos, pero tanto mi abuela, como mi prima y mi tía, sí lo son. Echan cartas, todos hablan de una realidad que no se ve, que no se palpa. Crecí con ello. Mi madre es artista, con lo cual todo lo que sea imaginativo lo pone en primer plano. 

P.- ¿Entonces cree que somos capaces de ver espíritus?

R.- Somos mucho más del mundo racional en el que estamos acostumbrados a vivir. Creo en una dimensión humana mucho más amplia. Ver lo que no se ve. Lo que vemos es lo que menos importancia tiene. 

P.-¿Por qué Teresa empieza la búsqueda de su identidad tras la muerte de su madre ‘La Maga’ y no antes?  

R.- Antes de irse de casa, en la adolescencia, el personaje de Teresa ya empieza a bombardear a su madre con preguntas. Su madre, «La Maga», no le quiere contestar. Ni siquiera entiende por qué la hija tiene tanto interés en saber de un pasado, que a la madre no le parece bueno para ella. Entonces, no entiende ese interés y llega incluso hasta enfadarse. Hasta que la niña Teresa tiene que marcharse y se va a España, a buscar su identidad. Es verdad que tiene que cortar la relación con la madre para encontrar su identidad. Cuando la madre muere, ella vuelve a París porque se da cuenta de que sus raíces están ahí. 

P.- De alguna manera toda la obra gira en torno a la soledad…

R.- Soy hija única. Mi madre es artista. La soledad la he vivido como mi mayor compañera. De hecho, ahora la necesito, es fundamental. Me levanto a las cinco de la mañana para tener esa sensación de soledad que no tengo el resto del día. Me encanta disfrutar de ella. La novela nace a partir de esos momentos solitarios.

P.-¿Cree que esto es así por el tema del desarraigo que hemos comentado antes?

R.- Por el tema del desarraigo y por la situación familiar. Además, no tengo hermanos. Yo quise tener más hijos porque encuentro que es muy duro ser uno solo. He tenido dos hijas. Quería tener más, pero no vinieron más. Es verdad que no tengo ese desarrollo emocional que se hace en la infancia, que es fundamental. Es donde nace tu personalidad, lo que vas a ser después. 

P.-¿Diría que ha vivido una infancia feliz?

R.- Me gusta tanto el mundo de la infancia que hasta he acabado enseñando en un colegio.  

 P.-¿Le ha servido como terapia?

R.- Muchísimo. Ha sido una novela muy difícil de escribir. Luego he escrito otra, que ahora está en proceso de publicación. La segunda ha sido bastante diferente, digamos que soy más escritora en la segunda que en la primera. Regreso a París nace de mis entrañas. Nació de un sentimiento de impulso cuando llegué a París y mi madre me pidió que ordenara todo. La novela también ha conseguido que entienda mis raíces francesas.

Jacinta Cremades en la redacción de THE OBJECTIVE | Carmen Suárez

P.-¿Cómo fue el proceso de escritura de este primer libro?

R.- Primero la escribí en francés. Era una novela corta, de unas 100 páginas, que mandé a editoriales. Me contestaron que les faltaba algo. Una escritora francesa me dio la idea de traducirla al español. Realmente no la traduje, la reescribí. Me volví mucho más imaginativa, introduje personajes también. Cuando llegué a Madrid se la mandé a Duomo Ediciones, y le gustó la propuesta. Además, imprimió 10.000 ejemplares, que son muchas para una primera novela. Realmente es una editorial que me ha ayudado. Se han vendido ya 7.000 ejemplares. Estoy muy contenta y feliz.

P.- Trata la búsqueda de identidad, las relaciones generacionales entre mujeres, pero también muestras el contexto histórico. El exilio español, la lucha por la libertad de las mujeres, etc. Son temas muy interesantes, pero cuál diría que es el tema central del libro.

R.- La «multiculturalidad» española en Francia. Creo que hay escritores que lo han mostrado muy bien en Inglaterra, por ejemplo, en el caso de Zadie Smith. Quería mostrar eso. Crecí en Francia en un núcleo absolutamente español. Todo era español a mi alrededor, menos el colegio. Todos eran exiliados: pintores y escritores. Realmente fue como una ‘mini España’ en París. Da la casualidad, de que a la vez que mi novela, se han editado en Francia varios libros que también recogen eso. Una acaba de ganar el Premio a la mejor primera novela, que se llama Les gens de Bilbao naissent où ils veulent (La gente de Bilbao nace donde quiere) de María Larrea y la otra, El color de tus recuerdos de Olivia Ruíz. Yo quise tratar el tema del 68 porque es verdad que mi madre fue más tarde. Además, me apetecía contar otra versión. La familia de mi madre era monárquica, no republicana. 

«La infancia es fundamental, es donde nace tu personalidad»

P.- Regreso a París es su primer libro narrativo. ¿Cómo vive en esa línea fina del periodista/escritor? 

R.- Yo me siento también profesora. Soy doctora en Literatura. Llevo 25 años trabajando en medios en la sección de cultura, pero realmente no de periodista. Más bien entrevistas, críticas de libros. Me encanta poder dar acceso a todos estos franceses en España. Para mí es un placer. Conseguir entrevistar gente tan culta que admiro tanto como Delphine de Vigan,  Emmanuel Carrère, Maylis de Kerangar, etc. He podido conversar con todos los grandes escritores de hoy en día. He entrevistado dos veces a la Premio Nobel de Literatura de este año, Annie Ernaux, que es para mí un ejemplo, además es profesora de secundaria. Estos encuentros para mí son mágicos y me ayudan a escribir, me inspiran. 

P.-¿Cuál es su próximo proyecto?

R.- Vuelven a ser tres historias. En este caso, tres épocas diferentes. Vuelve a ser una novela contada por una mujer. Una española que vive París. Esta vez, aparecerá Irlanda en este nuevo libro. Diría que algunos fragmentos parten de mi pasado otra vez porque fui interna un año en Irlanda y es justamente el mismo colegio. Algunos puntos se basan en mis propias vivencias. 

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