The Objective
Fitness

Marimi García, entrenadora personal, sobre la inflamación: «Más que eliminar comidas específicas, lo más eficaz es construir una dieta basada en alimentos frescos»

La experta en fitness revela las claves para revertir los cambios no deseados y conseguir un cuerpo sano y fuerte

Marimi García, entrenadora personal, sobre la inflamación: «Más que eliminar comidas específicas, lo más eficaz es construir una dieta basada en alimentos frescos»

Marimi García | Instagram y CanvaPro

Sentirse inflamado, añadido a la pérdida de masa muscular, son dos de los grandes problemas que surgen al pasar los años. Esto suele generar miedo y angustia, ya que en muchas ocasiones se cree que esos cambios son inevitables con la edad y, en muchas ocasiones, inmejorables. Es por eso, que existe una confusión tan grande respecto a qué se debe comer y a si se debe entrenar o no. Marimi García, entrenadora personal, ha develado en una entrevista con THE OBJECTIVE las claves para poder cuidar el cuerpo y revertir esos cambios no deseados de manera sencilla y eficaz, sobre todo a partir de los 40 y 50 años. 

Uno de los objetivos principales de las personas es reducir la inflamación, y cuando se piensa en evitarla, lo primero que se busca es esa lista de «alimentos prohibidos» que no deben comerse. Sin embargo, el enfoque que da Marimi respecto a este tema es distinto. Aunque recomienda limitar los ultraprocesados, el azúcar, las grasas trans y el alcohol, la experta establece que la clave no es la restricción total, sino la elección inteligente. «Más que eliminar alimentos específicos, lo realmente eficaz es construir una dieta basada en alimentos frescos: verduras, frutas, proteínas de calidad, grasas saludables y alimentos ricos en omega-3», explica.

¿Por qué necesitamos más proteína con la edad?

Uno de los datos que revela Marimi es que, con el paso del tiempo, nuestro cuerpo sufre de resistencia anabólica. Esto significa que a nuestros músculos les cuesta más aprovechar la proteína que comemos. Por eso, una persona de 50 años necesita un aporte proteico mayor que una de 20 para mantener un cuerpo fuerte. El entrenamiento y la alimentación que se tiene son los puntos más importantes para conseguir cambios a cualquier edad, pero sobre todo cuando se es algo más mayor. Es por eso que en ciertas ocasiones la experta recomienda añadir ciertos suplementos a las dietas.

Los suplementos más recomendados

Suplemento en polvo
Suplemento en polvo

Si estás pensando en añadir alguno de estos a tu dieta, Marimi destaca tres por encima del resto:

  • Creatina: especialmente útil a partir de los 40-50 años para mejorar la fuerza y proteger el cerebro.
  • Proteína en polvo: una ayuda práctica si no llegamos al mínimo necesario a través de las comidas.
  • Omega-3: un gran apoyo contra la inflamación.
  • Vitamina D: genial y muy útil si existe un déficit de la misma. 

Si estamos hablando de cambio, es imposible no mencionar la menopausia, sobre todo en el momento en el que la cosa se centra en las mujeres. La bajada de estrógenos provoca que el cuerpo tienda a acumular más grasa en el abdomen y a perder músculo, lo que hace que el metabolismo se vuelva más lento. Sin embargo, Marimi lanza un mensaje de optimismo: estos cambios no son inevitables. El entrenamiento de fuerza y una dieta rica en proteínas pueden frenar este proceso y hacer que no se pierda tanta energía a lo largo del día. 

La fuerza como «medicina preventiva»

Marimi García insiste en que entrenar la fuerza, ya sea levantando pesas o usando bandas elásticas, es fundamental para nuestra salud. Explica que a partir de los 40 años empezamos a perder músculo y fuerza de forma natural, algo que notamos cuando nos cuesta más levantarnos de una silla o caminamos más despacio. Para evitar que esto se convierta en un problema, la experta recomienda entrenar fuerza entre dos y cuatro veces por semana, comer suficiente proteína para que el músculo esté bien alimentado y tratar de no estar quietas durante el día. Como bien dice Marimi, «el entrenamiento de fuerza nos va a ayudar a prevenir caídas, mejorar nuestra autonomía y proteger nuestros huesos; es, literalmente, medicina preventiva». Por último, aclara que no hace falta sufrir entrenando en ayunas para perder grasa, ya que lo que de verdad cuenta es el total de lo que comemos y lo que nos movemos al final del día.





Publicidad