Iglesias sugiere recurrir a un plebiscito republicano para desviar el foco de Zapatero
El referente de Podemos ofrece este «horizonte» al igual que hizo en 2020 tras reunirse con el expresidente

Pablo Iglesias con el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Hay una carta que Podemos —y en parte, también el PSOE— se guarda en la manga en caso de que las cosas se tuerzan y haga falta subir un peldaño más en la estrategia de la polarización en la próxima campaña electoral de las generales: el horizonte republicano. El ex vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, lo mencionó el pasado jueves en pleno escándalo por la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. Iglesias lanzó su consigna en un foro organizado por Facua en el que estaba presente Óscar Puente, ministro de Transportes después de la etapa de José Luis Ábalos y a quien Iglesias sitúa como relevo futuro de Sánchez. No es la primera vez que Iglesias ha hablado de «republicanismo plurinacional». Lo hizo en julio de 2020, en presencia del propio Zapatero.
La imputación de Zapatero por liderar una presunta trama criminal que se dedicaba a cobrar comisiones de pagos públicos a empresas privadas ha causado un enorme agujero en el espacio de la izquierda. Zapatero fue presidente del Gobierno entre 2004 y 2011, y aunque el 15-M, considerado el embrión de la creación de Podemos, se dirigió justamente contra su Ejecutivo, con los años el socialista se ha convertido en un referente también de la izquierda más radical. Entre otras cosas, porque en 2019 fue uno de los principales defensores de un pacto de coalición del PSOE con Unidas Podemos.
La Audiencia Nacional, sin embargo, ahora le imputa por el rescate de 53 millones de euros a la compañía venezolana Plus Ultra, en el marco de una investigación internacional por blanqueo de dinero. Zapatero habría intercedido con el Gobierno para facilitar ese rescate, que acordó en marzo de 2021 el Consejo de Ministros del que formaba parte también Iglesias.
República plurinacional
Podemos, que siempre se ha mostrado hábil a la hora de influir en el debate público, ha admitido que la investigación sobre Zapatero pone en dificultades al Gobierno. Ione Belarra ha afirmado que «[le] parece que al Gobierno se le está poniendo muy cuesta arriba, porque, de confirmarse toda esa información, es evidente que eso no se puede hacer sin el Gobierno. El futuro de Zapatero está atado al futuro del Gobierno de España y del presidente». Pero mientras la secretaria general ha reaccionado en caliente al auto de la Audiencia, Iglesias intentó el jueves mirar más allá: «La clave de que en las próximas elecciones pueda pasar algo no es volverle a decir a la gente que viene el lobo, la derecha. Es ser coherente con el planteamiento que se ha hecho de que se ha acabado el pacto del 78 y proponer una república plurinacional».
No es la primera vez que Iglesias habla de un «republicanismo plurinacional». Lo hizo también en julio de 2020, curiosamente durante una charla con el propio Zapatero, cuando Podemos invitó al expresidente socialista a su foro de debate de verano, e Iglesias se sentó con él a charlar sobre el presente y futuro de la izquierda, pocos meses después de la moción de investidura de Sánchez y el arranque del Gobierno de coalición. Entonces, Iglesias dijo que creía que el «espíritu republicano» se estaba abriendo paso en España, y que eso podía llevar a medio plazo a «un horizonte de una república plurinacional y solidaria».
Encuentro con Zapatero en 2020
Hablar de República y Monarquía puede ser un revulsivo para la próxima campaña de las generales, que se prevé más polarizada que nunca. Los casos de corrupción acechan a un Gobierno muy debilitado. Se calcula que hay un millón de abstencionistas y todo apunta a que el grueso sean votantes de izquierda. Podemos trabaja en la sombra para llegar a un acuerdo amplio de todas las izquierdas alternativas al PSOE, pero la clave consiste en buscar un «marco» alrededor del cual centrar la disputa electoral.
Así que Iglesias ha vuelto a hablar del horizonte republicano para ofrecer a los votantes un argumento para movilizarse en un contexto de crisis reputacional del Ejecutivo. El enfoque de Iglesias no debe sorprender demasiado al PSOE. Fuentes socialistas ya señalaron a este diario que en la Moncloa estaban barajando esa opción en el caso de que la situación política se complicara, para afianzar una campaña electoral de corte plebiscitario que no se limitara a señalar el peligro de Vox, sino que ofreciera a sus votantes algo por lo que movilizarse. Otra vez, el horizonte republicano.
¿Significa esto que Iglesias y los estrategas de la Moncloa plantearían un referéndum sobre la forma de Estado? Lo más probable es que no, porque esto implicaría una reforma constitucional de tal calado que podría asustar a algunos votantes. Pero sí proponer una consulta, declarada «no vinculante», según un esquema que recuerda mucho los primeros pasos del independentismo catalán.
Cambio de criterio
Iglesias repitió el jueves las mismas consignas de hace seis años, durante su encuentro con Zapatero. Entonces afirmó: «Es lógico que gente de veintitantos años, de treinta y tantos años y de cuarenta y tantos años no entendamos que este país no tenga un jefe del Estado que se le elija democráticamente». El planteamiento estaría, por lo tanto, dirigido a los más jóvenes. Y sobre la reforma constitucional, Iglesias sostuvo: «Para una reforma constitucional de calado», como la necesaria para pasar de la monarquía a la república, «harían falta consensos parlamentarios que no existen ni de lejos». Y avisó: «Sí percibo un horizonte, no en el corto plazo, pero sí en el medio o largo plazo. Y ojo, porque los horizontes en política tienen una importancia enorme».
En ese encuentro con Zapatero, Iglesias y el socialista mantuvieron una charla informal y se fotografiaron juntos. Formó parte de una estrategia para mostrar un guiño al entonces vicepresidente hacia el socialista. El encuentro fue muy importante desde el punto de vista mediático y simbólico, porque devolvió al expresidente un aura de cercanía a una izquierda radical que le había criticado durante una década por haber agachado la cabeza ante la Unión Europea de la «troika».
Zapatero concluyó ese foro de debate estival de Podemos con una ponencia titulada: «Paz y prosperidad». Le acompañó en la lectura de su ponencia Santiago Jiménez Martín, un amigo de Iglesias desde la época de la universidad y diplomático de carrera. Ahora ejerce de embajador de España en Colombia, uno de los países donde Iglesias ha podido llevar su medio de comunicación, firmando contratos de producción y teniendo un espacio en la emisora pública. Zapatero ayudó a Iglesias en el lanzamiento de su canal de televisión, grabando un vídeo en favor de la campaña de suscripción. Iglesias recibió centenares de miles de euros a través de varias campañas de crowdfunding para lanzar su canal.
En ese mismo mes de julio de 2020 en el que Iglesias habló de horizonte republicano mientras se reunía con Zapatero, el Gobierno aprobaba el Real Decreto-ley 25/2020 que creaba el Fondo de apoyo a la solvencia de empresas estratégicas. Ese instrumento será la vía utilizada para el rescate de Plus Ultra. Análisis Relevante, la empresa de Julio Martínez Martínez, firmó siempre en julio un contrato de consultoría con Plus Ultra por 72.600 euros para, supuestamente, recibir informes mensuales sobre «la situación política, económica y social en el mundo, en especial España y Latinoamérica». El 9 de marzo de 2021, el Consejo de Ministros aprobó el rescate por 53 millones de euros.
