The Objective
Política

Un sector de Más Madrid aboga por salir del Gobierno aunque eso implique elecciones

El segmento afín al errejonismo entiende que romper con el PSOE es la «mejor-peor opción» y Sumar pide explicaciones

Un sector de Más Madrid aboga por salir del Gobierno aunque eso implique elecciones

Mónica García con Pablo Bustinduy. | EP

El sector de Más Madrid más cercano a la corriente errejonista opta ya claramente por salir del Gobierno de Pedro Sánchez y afrontar un adelanto de las elecciones generales. Pablo Gómez Perpinyà, que ejerció de portavoz en la Asamblea de Madrid y de mano derecha de Íñigo Errejón durante su etapa en Más Madrid y Más País, defiende por primera vez públicamente la idea de dejar a Sánchez, aunque eso implique forzar un adelanto de las elecciones. En opinión de Perpinyà, esta es la «mejor-peor opción» ante los escándalos de corrupción que afectan al entorno del presidente y al PSOE. Otras fuentes reiteran, sin embargo, que la línea vigente consiste en este momento en «no romper» y evitar un golpe de timón. Aunque en el grupo parlamentario, las voces que piden que Sánchez «dé explicaciones» van in crescendo.

«Sánchez no puede recuperar los 700.000 votos que se han ido a la derecha sin un giro en su política de alianzas y marcando distancia con la corrupción. Imposible en esta legislatura», transmitió el jueves Perpinyà a través de sus canales de redes sociales. «La izquierda del PSOE no puede crecer dentro del Gobierno actual: subordinada y sin fuerza social para obligar. Necesita recuperar un espacio propio que le permita hacerse reconocible y renovar liderazgos», comentó el exdiputado autonómico de Más Madrid. Y añadió: «Mejor concurrir a unas elecciones magullados y golpeados por los acontecimientos, pero controlando los tiempos, devolviendo la palabra al pueblo y con una campaña en la que Feijóo (que todo el mundo da vencedor, pese a ser mal candidato) tiene todo que perder y nada que ganar… Si ganas, legitimidad renovada. Si pierdes, reconstruyes sin hipotecas».

El «control de los tiempos» es uno de los argumentos que este sector sugiere para marcar la agenda y alejarse del PSOE. Y si bien el núcleo duro del partido mantiene una línea que se puede resumir en la fórmula de «esperar y ver», el mensaje de Perpinyà corrió como la pólvora dentro del partido de Mónica García. Anteriormente, y como publicó este diario, Perpinyà se había acercado a las posiciones de Emilio Delgado cuando plantó un pulso por el liderazgo. Al igual que Delgado, el ex portavoz de Más Madrid cuestionó el cambio de reglamento de las primarias para decidir el candidato y la lista electoral. Finalmente, el diputado díscolo llegó a un acuerdo con García para evitar un enfrentamiento, después de un pacto que lo convertirá en la cuota preferente de Más Madrid para las próximas listas de las generales, tal y como también había adelantado THE OBJECTIVE.

Controlar los tiempos

La reflexión de Perpinyà confirma que en Más Madrid —así como en Izquierda Unida— existen sectores que se declaran partidarios de romper la baraja. En opinión de estos sectores, los escándalos que afectan al PSOE corren peligro de afectar las perspectivas electorales de la izquierda. Y abogan por alejarse todo lo posible del Ejecutivo, es decir, retirar a los ministros de Sumar en el Consejo de Gobierno, aun asumiendo el riesgo de que ese movimiento dinamite la legislatura y aboque el país a un adelanto electoral.

El ex portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà
El exportavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà. | EP

Fuentes de ambos partidos revelan el malestar a nivel de militancia y también de cuadros intermedios, aunque afirman que las direcciones siguen en la línea de la continuidad. Pero también revelan que en el grupo parlamentario de Sumar existe malestar. El auto de la Audiencia Nacional sobre la trama de Leire Díez, así como la imputación de la gerente del PSOE, se califican como hechos «de máxima gravedad». Miembros de los Comunes catalanes y de Compromís han exigido este jueves que Sánchez «dé explicaciones». Quieren saber si el presidente «sabía» las maniobras de la socialista, que actuaba según el juez Santiago Pedraz bajo las órdenes de Santos Cerdán. El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, dijo que su confianza en el PSOE está «bajo mínimos».

Después de la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por delitos vinculados a un presunto caso de blanqueo de capitales en el rescate de la empresa Plus Ultra, la irrupción de la UCO en la sede socialista ha elevado la tensión. A nivel oficial, Sumar admite que las imputaciones son «graves», aunque de momento se descarta romper el Gobierno. Al menos hasta que haya una «sentencia» condenatoria.

Tensión en el Congreso

Sumar gana tiempo, pero este planteamiento eleva la incertidumbre. Entre otras cosas, porque la izquierda alternativa sufre un claro descenso en los sondeos. De allí que la reflexión de Perpinyà remueva a Más Madrid, con Mónica García, que ejerce de ministra de Sanidad y al mismo tiempo se propone como candidata frente a Isabel Díaz Ayuso. ¿Es lógico competir con Ayuso permitiendo a la presidenta madrileña usar el argumento de la complicidad en los casos de corrupción del Gobierno? Las dudas existen. De hecho, en Más Madrid consideran que Mónica García es una de las ministras que podría verse más afectada por esa connivencia con el Ejecutivo.

Yolanda Díaz está de salida y Ernest Urtasun ha perdido fuelle en su propio partido. Pero García es una de las dirigentes que puede verse perjudicada por los escándalos que afectan al Ejecutivo. La petición de «explicaciones» directamente a Sánchez eleva de un peldaño el choque de los socios con el PSOE. Aun así, las fuentes consultadas dan argumentos en contra de la salida del Gobierno. Sostienen que esta decisión debería haberse tomado hace meses, y que «ahora es tarde». Consideran que si salen del Ejecutivo, pero no fuerzan un adelanto electoral (una opción que estuvo sobre la mesa después del fracaso electoral en Aragón, como publicó este diario), se quedan en un espacio de escasa rentabilidad electoral: «Ni chicha ni limoná», resumen. Mientras que si rompen y piden elecciones, temen que sus votantes les acusen de haber dinamitado la legislatura y permitir la llegada al poder de PP y Vox.

El debate puede tomar impulso si las investigaciones judiciales van a más. José Luis Ábalos y Koldo García se enfrentan a una condena dentro de unos días. Se espera el informe patrimonial de Santos Cerdán. A Zapatero se le imputa por tráfico de influencias, falsedad documental y organización criminal. Y en el caso de Leire Díez y la trama creada para desacreditar a jueces, policías y periodistas, las imputaciones son por organización criminal, cohecho, revelación de secretos, inducción al falso testimonio, acusación falsa, falsedad en documento mercantil, prevaricación, tráfico de influencia y delito contra las instituciones del Estado.

La imputación de la gerente del PSOE, Ana María Fuentes Pacheco, preocupa a los socios de Sánchez. Es un asunto «grave». El juez señala a la gerente «al menos como cómplice en la comisión de los delitos y, en todo caso, como autora del posible delito de falsedad en documento mercantil por la emisión de facturas mendaces», según el auto que se dio a conocer el pasado miércoles en la investigación de la Audiencia Nacional. Sumar, que ya ha abandonado la línea del lawfare, pide «explicaciones». Esta vez no se limita al PSOE, sino que involucra a Sánchez. Y no se descarta que de manera confidencial los líderes de Sumar no transmitan a Sánchez la idea de que la legislatura ha llegado a su fin. Pero no quieren ser ellos los que aprieten el botón nuclear. En eso están de acuerdo las cúpulas de los partidos que conforman la coalición de Yolanda Díaz.

Publicidad