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Sara Rozas, entrenadora personal: «Para quemar grasa tras la menopausia necesitas priorizar el ejercicio de fuerza y dejar en segundo plano el cardio»

Quitar la frasa del abdomen y conseguir cambios en el cuerpo es posible si se tienen los hábitos adecuados

Sara Rozas, entrenadora personal: «Para quemar grasa tras la menopausia necesitas priorizar el ejercicio de fuerza y dejar en segundo plano el cardio»

Sara Rozas | Fuente: Sara Rozas

La llegada de la menopausia supone un antes y un después en el cuerpo de las mujeres. Los cambios hormonales no solo afectan al ánimo o al descanso, sino que pueden llegar a cambiar de manera drástica el aspecto físico del cuerpo y a la manera en la que este gestiona la energía. Sin embargo, la experta en fitness Sara Rozas ha develado en una entrevista con THE OBJECTIVE las claves para entender bien este proceso y para hacer frente a esos cambios no deseados. 

Una de las preguntas más frecuentes una vez se entra en esta etapa es la de por qué cambia el cuerpo con la menopausia. Y según ha explicado la experta, todo se debe a que el metabolismo se vuelve más lento y menos eficiente, provocando además que la grasa ya no se acumule tanto en las caderas, sino que se desplace hacia la zona de la faja abdominal (grasa visceral). Ante esta situación, la experta es tajante: el cardio suave ya no es suficiente. Para combatir este proceso, la clave está en los músculos. El entrenamiento de fuerza es algo prácticamente obligatorio para todas las mujeres de esta edad, especialmente par aquellas que quieran lograr cambios reales en el cuerpo. 

El entrenamiento de fuerza es el «fármaco» contra el envejecimiento

Mucha gente piensa que levantar pesas es algo exclusivo de los jóvenes o de quienes buscan ganar una cantidad grande de músculo, pero Sara Rozas aclara que, en realidad, es una necesidad vital para la salud, sobre todo en el caso de las mujeres. Según explica la entrenadora, el ejercicio de fuerza funciona como un auténtico fármaco contra el envejecimiento porque ofrece beneficios que no se consiguen con otros deportes, como andar simplemente. El entrenar fuerza, ayuda a que los huesos estén mucho más fuertes para evitar fracturas, protege las articulaciones al crear una especie de escudo con los músculos y ayuda a que el cuerpo controle mejor el azúcar y las hormonas. Por lo que es la mejor herramienta para seguir siendo independiente en un futuro y no perder la agilidad a medida que pasen los años. Por eso, Sara es totalmente directa: «Que toda mujer entrene fuerza, ya que con nuestros cambios hormonales, nos ayuda a reducir síntomas en cualquier etapa en la que nos encontremos».

Entrenamiento con pesas
Entrenamiento con pesas

Además, existe el mito recurrente de que a partir de cierta edad, el cuerpo ya no puede cambiar, por lo que realizar deporte no sirve de nada. Sara Rozas se ha encargado de desmentir esto: «sí es posible ganar masa muscular a los 60 años». Aunque el proceso es algo más lento que cuando se es joven, el músculo sigue respondiendo si se le da el estímulo adecuado (carga), se descansa correctamente y se lleva una dieta rica en proteínas.

¿Cómo empezar a entrenar?

Para aquellas personas que quieran mejorar su salud sin riesgo de lesiones, la entrenadora propone las siguientes pautas:

  • Frecuencia: Lo ideal son 2 o 3 sesiones por semana. Es fundamental dejar 48 horas de descanso entre sesiones que trabajen los mismos músculos para que estos puedan recuperarse.
  • Ejercicios clave para mujeres:
    • Piernas y glúteos: Sentadillas y el Hip Thrust (empuje de cadera).
    • Brazos y torso: Dominadas y flexiones en el suelo (push-ups).
  • Abdominales seguros: Hay que evitar los «crunches» tradicionales que dañan la espalda. Sara recomienda las planchas isométricas, el Deadbug y el Press Pallof

El «enemigo» de la inflamación

La clave para tener un cuerpo sano no está únicamente en el ejercicio, sino que la alimentación también es un punto crucial. Más que prohibir un alimento concreto, Sara Rozas advierte sobre el patrón pro-inflamatorio. Para evitar el dolor articular y la inflamación, recomienda reducir drásticamente los ultraprocesados, los azúcares simples y los aceites vegetales refinados.En definitiva, la fuerza no es una opción estética, sino una inversión en salud. Como concluye la experta, el entrenamiento de fuerza «actúa como un fármaco contra el envejecimiento» y es la mejor herramienta para mantener la calidad de vida en el futuro.






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