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Música

La voz de Pablo Alborán hipnotiza en el Teatro Eslava al ritmo de su ‘Km0’ y sus clásicos

El malagueño es el último invitado de Los40 Básico, un formato de la radio musical de conciertos íntimos

La voz de Pablo Alborán hipnotiza en el Teatro Eslava al ritmo de su ‘Km0’ y sus clásicos

Pablo Alborán durante su concierto en Los40 Básico. | Cedida por Los40

Llevo casi siete años viviendo lejos de casa y, quizás por eso, todo lo que me recuerda a ella se siente como un abrazo. Si hay algo que siempre estuvo presente entre esas paredes fue la música —de todo tipo, porque los gustos musicales eran todo lo variados que podrían haberlo sido entre cinco personas— y, primero desde la radio y luego desde los CDs, la voz de Pablo Alborán era una banda sonora prácticamente diaria.

Hay videoclips que me sé de memoria, plano a plano, y canciones que me erizan la piel con la primera nota, pero por diferentes motivos nunca fui de las que pudo verlo en directo cuando aún estaba empezando, en esas salas pequeñas que siempre dan pie a los conciertos más íntimos. Hasta ahora. Los40 Básico han traído el Km0 del malagueño al Teatro Eslava y, durante algo menos de dos horas, ha sido como poder vivir esos inicios y volver a transportarme a mi Andalucía, las dos a la vez.

El concierto inició por todo lo alto con el primer single de este último disco, Clickbait, que toda la sala coreó mientras saltaba al ritmo de la música y a la que siguió Tabú, una canción de 2019 que lanzó junto a Ava Max y que también es una de las más bailables de su repertorio. Quién fue la primera balada de la noche, esa que Pablo Alborán introdujo explicando que la escribió en un momento doloroso, que después todas las personas corearon a pleno pulmón y que a mí me transportó a ese cuarto amarillo en el que intentaba recrear la coreografía de la bailarina en el videoclip.

Volvimos al Km0 con Vámonos de aquí, otro de los temas que hicieron temblar la sala entre los saltos y las voces, para después subir de nuevo al DeLorean musical y retroceder a la década de 2010 con otros de los grandes himnos de su trayectoria: No vaya a ser y Tanto. Algo de mí, el último lanzamiento del artista, volvió a poner a saltar a todo el teatro y dio pie a Mis 36 —aunque el cantante se preguntó, antes de sentarse frente al piano y entre risas, si «ese orden lo había elegido» él, porque estaba «ahogado» después de la anterior canción—. Esta balada, una de las que más ha sonado de Km0, es también de esas que te dan un abrazo y te hacen escuchar embobada mientras Alborán canta sobre lo difícil e importante que puede ser quererte y ponerte por delante.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con Planta 7, un precioso homenaje a los trabajadores del Hospital La Fe de Valencia y a todo el personal sanitario que el malagueño quiso acompañar de un recordatorio: que donar médula salva vidas (puedes conocer más sobre el proceso para ser donante de médula en la web de la Organización Nacional de Transplantes).

El último salto en el tiempo llegó con dos de las canciones más coreadas en los últimos años: Pasos de cero y Saturno, a las que siguieron un tema inédito, Tiempos bonitos, que toda la sala escuchó con la máxima atención. El cierre final lo pusieron dos temas de su último disco, La vida que nos espera y Si quisieras, que volvieron a poner a todo el público a saltar mientras coreaban al malagueño.

Las estaciones previas al concierto

El cantante abrazando a la actriz Abril Zamora, con quien comparte reparto en ‘Respira’. | Cedida por Los40

Antes del espectáculo musical, Alborán y el presentador de Del 40 al 1 y El Gran Musical, Tony Aguilar, recorrieron cuatro «estaciones» en las que hablaron sobre la relación del cantante con Los40, la infancia del malagueño y sobre el futuro de la industria musical, todo ello acompañado de vídeos realizados por el equipo de la radio musical que hicieron reír al cantante, quien reconoció que no se esperaba nada de eso.

Como tampoco había previsto la aparición de las actrices Blanca Suárez y Abril Zamora, ambas compañeras de reparto en la serie de Netflix Respira. «Aunque parezca un cliché, Pablo es una persona luminosa. Hablo de él y se me llena la boca. Es superempático con todo el equipo y me encanta su capacidad de juego. La interpretación es jugar desde la verdad y desde el corazón, y yo siempre he pensado que tú tienes eso y lo pones en la música, en la interpretación y en todo lo que haces», expresó Zamora.

Por su parte, Suárez confesó que «Pablo entró muy tímido al rodaje, siendo muy consciente de quién es y de lo que podía significar su entrada en la serie»: «Nosotros estábamos expectantes y nos sentimos muy orgullosos de su incorporación. Ha sido una adquisición increíble, es un tipazo, un actorazo y una persona brutal».

Además, la actriz reveló que el malagueño les usó como «conejillos de indias» durante el rodaje: «Nos dio unos cascos y nos puso por primera vez Clickbait cuando aún no la había lanzado. Vivir ese momento viniendo de alguien como tú fue algo muy impactante. Que alguien confíe en nosotros para escuchar una canción suya y que nos pida nuestra opinión… Es súper bonito».

El cantante hizo honor a las palabras dedicadas por sus compañeras, a quienes les agradeció, emocionado, que lo acompañaran esa noche: «No me esperaba nada de esto y agradezco mucho que estén aquí. Blanca es de las primeras personas que, cuando llegué al rodaje, me abrazó fuerte en maquillaje y me preguntó si estaba bien. Fue una inyección de motivación y, desde entonces, he encontrado a alguien muy especial en el camino. Vas a estar toda mi vida y yo voy a estar ahí para ti».

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