Arranca el Mundial más grande de la historia: España sueña con la segunda estrella
Un total de 48 selecciones competirán por la Copa del Mundo en 105 partidos repartidos entre EEUU, México y Canadá

Infantino y la Copa del Mundo. | Imagen generada con IA
Arranca el Mundial más grande de la historia. El histórico Estadio Azteca de Ciudad de México será este jueves el escenario inaugural de la Copa del Mundo, una edición que marcará un antes y un después al ser la primera organizada por tres países y la que contará con un número récord de participantes. Un total de 48 selecciones buscarán conquistar el título que actualmente ostenta Argentina, mientras que España llega con ambición y argumentos suficientes para aspirar al campeonato.
El Azteca abrirá oficialmente el torneo a las 21.00 con el encuentro entre México y Sudáfrica, el primero de los 104 partidos previstos antes de la gran final el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York. México se convierte así en el primer país que alberga tres Copas del Mundo. Junto a Estados Unidos y Canadá, forma parte de una organización compartida sin precedentes que servirá de modelo para la edición de 2030, que tendrá como anfitriones a España, Marruecos y Portugal. Además, el torneo regresa a sus fechas habituales de verano tras la excepcional celebración invernal de Catar 2022.
La cita mundialista tampoco ha estado exenta de controversias. El complejo panorama internacional ha generado tensiones que han afectado especialmente a Irán. Las dificultades para la concesión de visados por parte de Estados Unidos, tanto para integrantes de la selección como para aficionados iraníes, han obligado al equipo a establecerse temporalmente en México con el fin de evitar mayores problemas logísticos y diplomáticos.
En el plano deportivo, la ampliación a 48 selecciones supone un cambio histórico. Participarán 16 equipos europeos, 10 africanos, 9 asiáticos, seis sudamericanos, seis representantes de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y uno de Oceanía. Esta expansión ha permitido la presencia de países con menor tradición mundialista y de nuevas regiones, dando lugar a estrenos históricos como los de Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán. Sin embargo, el aumento de plazas no ha evitado una ausencia de gran relevancia: Italia, cuatro veces campeona del mundo, volverá a quedarse fuera de la competición por tercera edición consecutiva.
Argentina y España, favoritas
La ampliación del formato también incrementa la dificultad para alcanzar la final del 19 de julio en Nueva York. Los equipos deberán superar una ronda eliminatoria adicional, los dieciseisavos de final, en un calendario cada vez más saturado que deja poco espacio para la recuperación física de los futbolistas.
En este contexto, Argentina aterriza en el torneo como la selección a la que todos quieren derrotar. La vigente campeona puso fin en Catar a una sequía de 36 años sin conquistar el Mundial, logrando su tercera estrella y permitiendo a Lionel Messi levantar por primera vez el trofeo más prestigioso del fútbol. A las puertas de los 39 años, el capitán argentino afrontará su sexto Mundial, una cifra sin precedentes, con el objetivo de revalidar un título que históricamente ha resultado muy difícil conservar.
Desde que Brasil encadenó los campeonatos de 1958 y 1962, ninguna selección ha conseguido defender con éxito la corona mundial. Antes de ello, únicamente Italia había logrado repetir triunfo en las ediciones de 1934 y 1938. Argentina intentará romper esa tendencia respaldada por la solidez mostrada en los últimos años, en una competición que vuelve a plantear el tradicional pulso entre Europa y Sudamérica. El continente sudamericano recuperó la hegemonía mundial en 2022 tras dos décadas de dominio europeo, aunque África continúa creciendo y ya dio una muestra de su potencial con la histórica presencia de Marruecos en las semifinales de Catar.
Más allá de la campeona, España aparece en numerosas quinielas como una de las grandes aspirantes al título. La selección dirigida por Luis de la Fuente busca añadir una segunda estrella a su escudo después de consolidarse nuevamente entre las potencias del fútbol internacional gracias a la conquista de la Eurocopa y al crecimiento de una generación repleta de talento. Entre sus figuras destaca Lamine Yamal, llamado a desempeñar un papel decisivo tras su espectacular irrupción en los últimos torneos internacionales.
La campeona mundial de 2010 llega respaldada por resultados que avalan su candidatura. Aunque mantiene una plantilla joven, cuenta ya con una base experimentada y acumula una impresionante racha de 30 encuentros oficiales sin conocer la derrota, igualando el mejor registro de su historia. Desde marzo de 2023, cuando cayó ante Escocia en los primeros meses de la etapa de De la Fuente, el combinado nacional ha mostrado una notable regularidad, conquistando la Liga de Naciones en 2023 y alcanzando nuevamente la final de esta competición en 2025.
No obstante, España afronta esta cita con una presión distinta a la que tuvo en la pasada Eurocopa. Entonces llegó con un perfil más discreto, mientras que ahora carga con la etiqueta de favorita. Gestionar esas expectativas será uno de sus principales desafíos en un torneo que, salvo la inolvidable conquista de 2010, no le ha resultado especialmente favorable en las últimas ediciones. Las eliminaciones en octavos de final en 2018 y 2022, así como la temprana despedida en la fase de grupos de 2014, reflejan las dificultades recientes de la selección en los Mundiales.
Además, desde su victoria frente a Países Bajos en Sudáfrica 2010, España solo ha sumado tres triunfos mundialistas, ante Australia, Irán y Costa Rica. Ahora tendrá la oportunidad de cambiar esa dinámica en un Grupo H donde compartirá protagonismo con la siempre competitiva Uruguay, además de Cabo Verde, rival en su estreno el 15 de junio, y Arabia Saudí.
Candidatas
Francia parte como una de las grandes candidatas al título. La selección gala, presente en las dos últimas finales mundialistas, vuelve a contar con una plantilla repleta de talento liderada por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise. Será además el último gran torneo de Didier Deschamps al frente de los Bleus. Entre las aspirantes europeas también destacan Inglaterra, que busca poner fin a una espera de 60 años sin conquistar el Mundial bajo la dirección de Thomas Tuchel; Portugal, impulsada por una brillante generación encabezada por Vitinha y João Neves y con Cristiano Ronaldo disputando su sexto Mundial; y Alemania, que aspira a recuperar su protagonismo tras las decepcionantes eliminaciones en la fase de grupos de las dos últimas ediciones.
Fuera de Europa, Brasil vuelve a presentarse como la gran esperanza sudamericana. Con Carlo Ancelotti en el banquillo y figuras como Vinícius Júnior, Raphinha y Neymar, la Canarinha persigue una sexta estrella que se le resiste desde 2002. África, por su parte, confía en Marruecos para repetir el impacto que causó en Catar 2022, donde alcanzó unas históricas semifinales, mientras que Senegal emerge nuevamente como otra de las selecciones más competitivas del continente. Entre los anfitriones, Estados Unidos y México tratarán de aprovechar el impulso de jugar en casa para llegar lejos, mientras que Japón lidera las aspiraciones asiáticas con el objetivo de igualar la histórica actuación de Corea del Sur en 2002.
