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Economía

Fedea advierte sobre el impacto futuro de las intervenciones en el mercado de alquiler

El estudio de Fedea, firmado por el catedrático Benito Arruñada, también resalta que la oferta es un área crucial

Fedea advierte sobre el impacto futuro de las intervenciones en el mercado de alquiler

El director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), Ángel de la Fuente.

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha lanzado un análisis señalando que muchas de las intervenciones actuales sobre los contratos de alquiler, aunque alivian problemas inmediatos, podrían reducir la oferta y complicar el acceso a la vivienda para los hogares más vulnerables en el futuro. Según EFE, Fedea destaca que estas políticas no fallan por mala intención, sino debido a un equilibrio político que prioriza el alivio inmediato y oculta sus costes a largo plazo.

En su comunicado, Fedea advierte que proteger al inquilino débil de hoy podría excluir a los inquilinos del mañana del mercado. La fundación sugiere que la ayuda a los hogares vulnerables debería provenir de fondos públicos en lugar de cargar el coste a propietarios individuales. Esta ayuda de emergencia, según ellos, debe ser personal, temporal y condicionada, mientras que los contratos ordinarios requieren reglas claras, ejecución expedita y límites a la retroactividad.

El estudio de Fedea, titulado ‘La paradoja de la protección contractual’ y firmado por el catedrático Benito Arruñada, también resalta que la oferta es un área crucial. Problemas como el suelo, licencias, tiempos administrativos y judiciales, junto con la fiscalidad de la movilidad, frenan la expansión del parque de alquiler. Arruñada señala que este cuello de botella provoca que cualquier intento de repartir la escasez mediante decretos endurecerá el acceso para los más desfavorecidos.

El análisis subraya que cuando jueces y legisladores modifican contratos existentes o debilitan su cumplimiento para proteger a una de las partes, a menudo perjudican a quienes intentarán contratar en el futuro, especialmente a los inquilinos más vulnerables. Según Fedea, el verdadero conflicto no se da entre propietarios e inquilinos, sino entre inquilinos actuales y futuros. Aunque el beneficio para los que ya tienen contrato es inmediato y políticamente rentable, el coste para los futuros inquilinos se manifiesta en una menor oferta, filtros más estrictos y mayores requisitos de acceso.

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