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Economía

La guerra dispara el interés de las fortunas del Golfo en el inmobiliario de lujo en España

Buscan sobre todo viviendas en Marbella y Madrid, por razones de seguridad y también de fiscalidad

La guerra dispara el interés de las fortunas del Golfo en el inmobiliario de lujo en España

Golfo pérsico.

El sector inmobiliario de lujo en España está atento a un posible incremento de la llegada de grandes patrimonios procedentes de Oriente Próximo, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la búsqueda de destinos fiscales y residenciales alternativos. Diversas firmas y economistas expertos del sector aseguran a THE OBJECTIVE haber detectado un mayor interés de inversores vinculados a países como Emiratos Árabes Unidos y Catar, especialmente en mercados inmobiliarios de alto nivel en ciudades como Madrid y Barcelona, así como en enclaves de la Costa del Sol como Marbella.

El economista Gonzalo Bernardos sostiene que podría producirse un cambio relevante en los flujos de capital internacional hacia España a medida que se alargue la tensión. En su opinión, parte de las grandes fortunas asentadas en ciudades como Dubái o Doha están reevaluando su residencia e inversiones ante la evolución del contexto global. «Cuidado, porque esto puede cambiar. Puede haber una diáspora de millonarios de Dubái y Doha. En cuanto puedan salir, van a venir, y uno de los países donde van a venir es España», afirma Bernardos. Según el economista, este movimiento estaría motivado tanto por factores de seguridad como por consideraciones fiscales y de calidad de vida.

Según otras fuentes inmobiliarias, algunos inversores tienen en cuenta incluso factores vinculados a la seguridad regional a la hora de decidir dónde ubicar sus activos. La percepción de riesgo ante una posible escalada de tensiones en Oriente Próximo, con misiles de cada vez mayor alcance, podría estar acelerando la búsqueda de destinos considerados más seguros dentro de Europa occidental. En este contexto, España compite principalmente con Italia y Francia como receptores de estos flujos de capital.

Madrid y Marbella, en el foco

En su análisis, Bernardos subraya además el papel de la fiscalidad autonómica dentro de España como elemento diferenciador en la atracción de capital. En este sentido, sostiene que Madrid parte con ventaja frente a otros territorios por su menor carga impositiva en determinados tributos. «Hay muchos que están en Dubái porque no pagan impuesto de sucesiones ni renta. Si uno quiere pagar mucho de impuesto de sucesiones y de renta, Cataluña es ideal; si quiere pagar poco, Madrid», señala. Por su parte, actores del sector inmobiliario matizan que, aunque los flujos aún son incipientes, sí se observa un aumento claro de la actividad comercial vinculada a estos perfiles internacionales.

Así lo confirma Marco Gramaglia, Head of Growth para Lucas Fox en Madrid en conversación con este diario, quien asegura que la compañía está registrando más consultas, visitas y contactos relacionados con clientes de alto patrimonio procedentes de Oriente Medio. «Hay incremento de interés, sin duda. Incremento de consultas, de visitas y de contactos. Incluso estamos viendo las primeras operaciones en marcha», explica. Según detalla, este fenómeno se está produciendo de forma simultánea en Madrid y en la Costa del Sol, dos de los principales polos del mercado inmobiliario prime en España.

Mercado prime y superprime

Gramaglia subraya que este tipo de demanda abarca un rango amplio dentro del segmento de lujo, desde compradores que se sitúan en torno a los 2,5 o 3 millones de euros hasta grandes fortunas que buscan activos por encima de los 5 o incluso 10 millones. En estos casos, no solo se valora la propiedad en sí, sino también factores como la seguridad, la privacidad y la capacidad de la vivienda para albergar equipos de apoyo o servicios de seguridad privada.

El directivo explica que se trata de «un mercado muy prime, donde no solo se busca vivienda, sino también seguridad y estructura alrededor del activo». El responsable de Lucas Fox apunta además al papel creciente de intermediarios internacionales, como personal shoppers y asesores patrimoniales, que actúan como puente entre clientes de Oriente Medio y el mercado inmobiliario español. En algunos casos, afirma, ya se han producido visitas de compradores procedentes de países como Arabia Saudí, además de perfiles vinculados a la región. Rebeca Caballero, encargada de Internacional de Gilmar, explica que se está notando un aumento de interés, habiendo recibido «contactos de clientes de Kuwait, así como de perfiles árabes y egipcios con características similares».

No obstante, la encargada de Gilmar descarta una llegada masiva, debido al funcionamiento de «[esos] patrimonios, no es fácil vender activos en regiones como Dubái o Catar en un contexto de incertidumbre». Por eso, más que una salida masiva de capital, «lo que [se está] viendo es un movimiento de personas». Por otro lado, y más allá de la demanda directa, Gramaglia destaca también un movimiento en el propio ecosistema profesional del sector inmobiliario en origen. «Muchos brokers y agentes están buscando colaborar con agencias en España para redirigir clientes y estabilizar su actividad», explica, apuntando a una reconfiguración progresiva de las redes de intermediación internacional.

Fase incipiente

Más allá de estas declaraciones, los expertos del sector inmobiliario insisten en que, por el momento, no puede hablarse de un flujo consolidado, sino de un interés creciente por parte de determinados perfiles de alto patrimonio. La percepción de estabilidad institucional, la calidad de vida y el acceso al mercado europeo continúan siendo factores clave en la elección de destino. Asimismo, otros analistas apuntan a que estos movimientos deben entenderse dentro de una estrategia global de diversificación de riesgos, más que como una salida abrupta de capitales desde el Golfo.

La evolución de este fenómeno dependerá, en gran medida, de la estabilidad internacional y de las políticas fiscales de los distintos territorios en los próximos meses.

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