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Votómetro

Moreno podría retener por la mínima la mayoría absoluta en Andalucía frente al tirón de Vox

Los de Gavira ascenderían hasta los 19 escaños y el PSOE de Montero obtendría, con 27, su peor resultado histórico

Moreno podría retener por la mínima la mayoría absoluta en Andalucía frente al tirón de Vox

Proyección de escaños del Votómetro de Andalucía para THE OBJECTIVE. El PP retendría la mayoría absoluta por la mínima frente al tirón de Vox y el retroceso del PSOE. | TO

El reloj corre y la demoscopia no da tregua. Apenas una semana exacta para que los andaluces acudan a las urnas el próximo domingo 17 de mayo y el tablero político autonómico ha entrado en una fase de máxima tensión. Lo que hace tan solo un mes y medio parecía un paseo militar para el Partido Popular, hoy es un ejercicio de funambulismo político. El último Votómetro de Andalucía, cerrado este mismo sábado y elaborado por Redlines Estrategia y Comunicación en exclusiva para THE OBJECTIVE a partir de 22 encuestas y 10.000 simulaciones Monte Carlo, dibuja un escenario de infarto: Juanma Moreno acaricia la mayoría absoluta, pero camina sobre el filo de la navaja. Y mientras el líder popular cuenta cada papeleta para no depender de Vox, el PSOE se asoma a un abismo sin precedentes, firmando el que podría ser el peor resultado histórico del socialismo en la región.

Si observamos la radiografía que nos deja la demoscopia a las puertas de la cita electoral, el Parlamento de Andalucía (109 escaños, con la mayoría absoluta fijada en 55) quedaría configurado de la siguiente manera en su proyección central o mediana: PP 55 escaños, PSOE 27, Vox 19, Por Andalucía 5 y Adelante Andalucía 2 (SALF se quedaría sin representación, con un 1,6%). Sin embargo, la clave de este Votómetro no está en la foto fija, sino en las horquillas y en la tendencia que se observa en las últimas entregas.

La erosión de la absoluta: de la comodidad al límite

El análisis evolutivo de los tres Votómetros publicados por THE OBJECTIVE sobre Andalucía marca una pauta clara: la campaña se le está haciendo larga al Partido Popular. En el mes de abril, el modelo de Redlines otorgaba a Juanma Moreno una probabilidad del 88% de revalidar la mayoría absoluta conseguida en junio de 2022. Hoy, a una semana de votar y tras integrar encuestas recientes como la de Commentia, esa probabilidad ha caído al 64%. Sigue siendo el escenario favorito, pero sus opciones han bajado considerablemente.

Con una estimación de voto del 42,5%, el PP obtendría una horquilla de entre 53 y 58 escaños. Moreno llega a la recta final en el umbral exacto para seguir gobernando en solitario. La matemática electoral, impulsada por la Ley D’Hondt, es despiadada en su aplicación provincial. Esta última proyección demoscópica revela que la mayoría de San Telmo no se decidirá por grandes trasvases ideológicos, sino por un puñado de votos en cinco provincias críticas: Córdoba, Huelva, Málaga, Jaén y Granada. En Córdoba y Huelva, por ejemplo, los populares están a un solo escaño de perder representación respecto a los comicios de 2022. Cada décima de punto que fluctúe en estos territorios de aquí al próximo domingo puede significar la diferencia entre una legislatura en solitario o la necesidad imperiosa de contar con los votos de la formación liderada a nivel nacional por Santiago Abascal para gobernar.

El hundimiento del PSOE y la paradoja de Vox

En la trinchera de la izquierda, el panorama es desolador. La campaña no ha logrado mover el suelo electoral de María Jesús Montero, proclamada candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta tras conseguir los avales de la militancia. El modelo le otorga un 22% de media en estimación de voto y una mediana de 27 escaños (con una horquilla que va de los 25 a los 28). Para ponerlo en perspectiva, el intervalo de confianza del 80% (IC80) marca un suelo de 25 asientos, lo que supondría perforar el ya catastrófico resultado de Juan Espadas en 2022 (24,1% y 30 diputados). Ninguna de las 22 encuestadoras ponderadas en este Votómetro sitúa a la candidata socialista por encima de las cifras de su predecesor. El único balón de oxígeno al que se aferra Ferraz en estos últimos compases es la remota posibilidad de que Moreno pinche por debajo de los 55 escaños y los pactos conviertan al barón del PP en rehén de Vox.

Gavira, el mayor enemigo de Juanma Moreno

Y hablando de Vox, el partido liderado en Andalucía por Manuel Gavira protagoniza la gran paradoja de este ciclo electoral. Las grandes firmas demoscópicas detectan una clara tendencia a la baja en porcentaje de voto directo. Sin embargo, el modelo de Redlines castiga poco esta bajada en la traducción de asientos. Con un 15,4% de los sufragios, Vox lograría una horquilla de entre 16 y 21 escaños, con una mediana de 19. Es decir, cinco más que los 14 logrados hace cuatro años.

Vox se ha convertido, de facto, en el peor enemigo involuntario de la mayoría absoluta popular. Sus votantes son los más hipermovilizados del espectro político. La clave no reside en cuánto cae la formación conservadora, sino en dónde resiste. En plazas como Córdoba, Málaga o Huelva, cada último escaño que Vox logra retener por el sistema de restos es un escaño que el Partido Popular pierde, alejándose de su meta de los 55. En Almería, su resistencia es especialmente robusta: mantienen el tercer escaño en el 94% de las simulaciones Monte Carlo.

La izquierda alternativa: la irrupción de José Ignacio García

Mientras los dos grandes bloques libran su batalla por la gobernabilidad, a la izquierda del PSOE se está jugando un partido con reglas propias. Por Andalucía (PorA), con una media del 7,3% de los votos, conseguiría entre 4 y 7 escaños (mediana de 5). Su candidato a la presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, está disputando a cara de perro el sexto escaño en Sevilla y Córdoba, donde márgenes inferiores a los 2.000 votos pueden alterar la balanza.

Pero si hay un nombre propio en esta campaña, ese es el de José Ignacio García. Adelante Andalucía (AA) se erige como la gran revelación demoscópica de la recta final. El seguimiento confirma que superan con holgura el 4,6% de 2022, situándose en un 6,1% de media y logrando entre 2 y 4 escaños (mediana de 2). García, actual portavoz de la formación en el Parlamento andaluz, ha firmado, según los datos del modelo, la mejor campaña de la izquierda alternativa andaluza en lustros. Si el próximo domingo logra arrebatar el tercer escaño en juego por Cádiz, protagonizará uno de los grandes titulares de la noche del 17-M.

Aunque ni PorA ni Adelante condicionan quién será el inquilino de San Telmo, su desempeño es crucial para el día después. Si logran optimizar sus restos, el bloque de la izquierda en su conjunto (PSOE, PorA y AA) sumaría entre 31 y 35 escaños. Matemáticamente, están fuera de cualquier opción de gobierno (escenario con un 0% de probabilidad), pero pueden ser determinantes para encarecer la aritmética de la cámara, forzando al PP a entenderse con Vox incluso para sacar adelante iniciativas.

Los escenarios definitivos

A falta de exactamente siete días para que hablen las urnas, los 10.000 escenarios generados por el algoritmo son cristalinos. Las opciones de que Juanma Moreno alcance la mayoría absoluta propia se sitúan en el 64%. Por otro lado, la posibilidad de que el PP necesite a Vox (sumando entre 73 y 77 escaños conjuntos) se eleva hasta un nada despreciable 36%.

El próximo domingo 17 de mayo, Andalucía no solo decide a su presidente, sino también el equilibrio de fuerzas de toda la derecha española. Moreno llega con ventaja, pero promete ser una jornada de transistores, calculadoras y Ley D’Hondt hasta el recuento del último municipio. Falta exactamente una semana, y en política, siete días son una eternidad.

Metodología del Votómetro

Este modelo estadístico, diseñado por Redlines Estrategia y Comunicación, huye de la simple media aritmética y se asienta sobre una ponderación quíntuple de los 22 sondeos integrados. No todas las encuestas valen lo mismo: el algoritmo aplica un severo decaimiento temporal para primar el pulso más reciente de la calle, evalúa la calificación de calidad y el sesgo histórico de cada casa encuestadora, y ajusta el peso muestral (dando un valor preeminente al rigor institucional del barómetro del Centra). A partir de esa estimación de voto depurada, la cifra se traduce a escaños aplicando la Ley D’Hondt en las ocho circunscripciones provinciales con deltas históricos calibrados. El toque final, y lo que dota de precisión quirúrgica al Votómetro, es someter ese tablero a 10.000 simulaciones de Monte Carlo; un estrés estadístico que nos permite ir más allá de la foto fija para calcular el margen de error (IC80) y la probabilidad matemática exacta de cada escenario de investidura.

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