The Objective
Política

Juanma Moreno blinda la absoluta a un mes del 17-M, según la última encuesta de GAD3

El PSOE-A, con Montero a la cabeza, sigue sin encontrar suelo y Vox parece haber entrado en fase de estancamiento

Juanma Moreno blinda la absoluta a un mes del 17-M, según la última encuesta de GAD3

El presidente del PP-A y candidato a la reelección, Juanma Moreno. | Madero Cubero (Europa Press)

A falta de apenas cuatro semanas para que Andalucía abra las urnas el próximo 17 de mayo, la hegemonía de Juanma Moreno no solo se mantiene, sino que se asienta en la zona de seguridad. Según el último barómetro de GAD3 para ABC, el Partido Popular lograría hoy el 44,1% de los votos, lo que se traduce en una horquilla de 56 a 58 escaños. El dato es definitivo: el presidente de la Junta superaría con solvencia los 55 diputados que marcan la mayoría absoluta, consolidando una tendencia al alza que ya apuntaba el Votómetro de Redlines para THE OBJECTIVE a finales de marzo.

Pese a la solidez de los números, en San Telmo impera la cautela. El propio Moreno ha advertido recientemente que el «baile» entre la mayoría absoluta y la simple depende de un puñado de 15.000 votos en circunscripciones clave. No obstante, la fotografía de abril mejora los registros de marzo (cuando la horquilla era de 54-57) y sitúa al PP incluso por encima de su hito histórico de 2022 en porcentaje de voto, pasando del 43,1% al 44,1% actual.

El PSOE andaluz, cerca del abismo de los 30 escaños

La situación para el bloque del cambio es diametralmente opuesta. El PSOE-A de María Jesús Montero sigue sin dar señales de recuperación y se hunde en niveles desconocidos para la marca en la región. El sondeo asigna a los socialistas un 23,5% de los sufragios y una representación de 28-29 escaños, lo que supone un leve retroceso frente al mes anterior.

El dato es especialmente doloroso para Ferraz: la actual dirección no lograría alcanzar siquiera los 30 escaños que obtuvo Juan Espadas en 2022, que hasta ahora marcaban el suelo histórico del partido en Andalucía. La candidatura de Montero no consigue capitalizar el desgaste de la gestión autonómica y se ve atrapada en una pinza entre la solidez de Moreno y la fuga de votos hacia la abstención o fuerzas minoritarias.

Vox pierde tracción y entra en estancamiento

Por su parte, Vox parece haber agotado su capacidad de crecimiento en el sur. La formación liderada por Manuel Gavira se queda en el 13,3% de los votos y una horquilla de 13-14 escaños, perdiendo el diputado que el barómetro de marzo les otorgaba.

La tendencia es preocupante para los de Santiago Abascal: no solo se alejan de la posibilidad de ser decisivos ante la fortaleza del PP, sino que corren el riesgo de empeorar el resultado de las últimas autonómicas (14 parlamentarios). El modelo detecta una contracción del voto que se desplaza directamente hacia la ‘utilidad’ que representa Juanma Moreno para el electorado de centro-derecha.

La izquierda: Maíllo sube mientras el bloque se atomiza

En el espacio a la izquierda del PSOE, los movimientos son de reajuste interno, pero insuficientes para alterar el equilibrio de fuerzas. Por Andalucía, con Antonio Maíllo ya consolidado como referente, experimenta una ligera mejoría hasta el 7,6% de los votos, lo que le permitiría alcanzar los 6 escaños (uno más que en marzo).

Sin embargo, este avance se produce a costa de Adelante Andalucía. La formación de José Ignacio García cae al 6,1% y se movería en el entorno de los 4 diputados, perdiendo representación respecto al último sondeo. La fragmentación del bloque se cronifica: la suma de las fuerzas a la izquierda del socialismo sigue siendo irrelevante para la formación de una alternativa de gobierno, penalizada por un sistema D’Hondt que premia la concentración del voto que Moreno ha logrado blindar en las ocho provincias.

Un bloque de derechas inalcanzable

El análisis por bloques no deja lugar a dudas sobre la estabilidad del escenario andaluz. El eje PP + Vox sumaría hoy entre 69 y 72 escaños, una cifra que tritura cualquier posibilidad de gobierno alternativo. En la intención directa de voto, el PP dobla ampliamente al PSOE (44% frente a 19%), lo que refleja una fidelidad estructural del votante popular difícil de romper en las cuatro semanas de campaña que restan.

A un mes de la cita con las urnas, Andalucía se presenta como un territorio de ‘orden’ para el PP. Con la mayoría absoluta al alcance de la mano y una oposición fragmentada y en mínimos, Juanma Moreno solo compite contra el exceso de confianza y el reparto de los últimos restos electorales.

Publicidad