Una familia española litiga con Goldman Sachs por la propiedad de una firma de antenas
Continental Towers acusa a dos fondos de maniobrar para hacerse con la empresa, un referente en Latinoamérica

Torre de telecomunicación.
La empresa guatemalteca de antenas de telecomunicaciones Continental Towers, controlada por la familia española Ortiz Flores, mantiene un litigio internacional con los fondos Peppertree Capital y la filial de Goldman Sachs, AMLQ Holdings, por la propiedad de la torrera. El conflicto legal se inició en Nueva York, pero se ha expandido a otros países.
En el marco de este proceso, en el que se trata de resolver la propiedad de la corporación —si es de la familia o de los fondos—, las fiscalías de El Salvador, Costa Rica, Guatemala y Panamá investigan a varios directivos de los fondos estadounidenses Goldman Sachs y Peppertree por posible fraude en el control de la que es considerada una de las empresas de antenas de telecomunicaciones más relevantes de Latinoamérica.
Ambos fondos entraron en el accionariado de Continental Towers con el objetivo de frenar su crecimiento y forzar su venta por un valor muy inferior al del mercado, según la versión del núcleo Ortiz Flores, recogida por THE OBJECTIVE. Estos inversores institucionales controlan el 45% de las acciones (el 32% Peppertree y el 13% Goldman Sachs), mientras el socio fundador posee el 55% restante. Para entrar en la compañía, las fuentes consultadas calculan que los fondos realizaron un desembolso de entre 150 millones de euros y 200 millones de euros.
Tras este movimiento, Continental Towers denunció una maniobra soterrada para adquirir la empresa de manera hostil por parte de los fondos antes citados, denunciando una estrategia coordinada para reducir el valor de la firma y forzar su venta a un tercero afín a los inversionistas estadounidenses, según la versión de los Hernández Ortiz.
La justicia en Nueva York, a favor de Goldman
En marzo de 2025 (el conflicto se inició en 2021), un tribunal de arbitraje de Nueva York ordenó a Continental Towers pagar más de 354 millones de dólares en daños y perjuicios a los fondos demandantes, Peppertree y Goldman Sachs. Una decisión con la que no está de acuerdo Continental Towers y por la que sigue manteniendo el pleito.
El tribunal declaró que Continental Towers había bloqueado injustificadamente el proceso de venta de la compañía, un derecho que los fondos Peppertree y Goldman podían ejercer unilateralmente tras cinco años de inversión.
Sin embargo, fuera de Estados Unidos la situación judicial es bien distinta, lo que ha convertido el caso en un cruce de fallos judiciales y acusaciones que dejan en el aire lo que pueda pasar finalmente con la propiedad de la corporación creada en Guatemala por los Hernández Ortiz. Algunos de los miembros de la familia son poseedores de doble nacionalidad, española y guatemalteca, como es el caso de Jorge Hernández, director de la compañía entre 2018 y 2023.
Detención para directivos de los fondos
La Fiscalía de El Salvador emitió el 17 de julio de 2025 una orden de detención internacional contra tres directivos de Peppertree (Howard Mandel, Ryan Lepene y John Ranieri), según la documentación judicial en posesión de este diario, mientras la de Guatemala investiga a otros presuntos cómplices de la trama en ese país, y la de Panamá acaba de abrir diligencias de investigación por los mismos hechos.
Las tres jurisdicciones intervienen, según las fuentes consultadas por este diario, porque Continental Towers está presente en términos operativos en los tres países y presta un servicio considerado crítico en las regiones, como es habitual en el caso de los operadores de telecomunicaciones y sus infraestructuras.
Continental Towers Holding tiene su estructura legal en las Islas Vírgenes Británicas, y está a través de sus subsidiarias en ocho países de Latinoamérica (Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Perú, Panamá, Nicaragua y Costa Rica). En el marco de este proceso judicial, el exdirectivo Jorge Hernández ha denunciado lo que denomina como un ejercicio de «imperialismo legal de Estados Unidos».
