ADIF destina 2.000 millones a soterramientos mientras congela el mantenimiento de las vías
Malestar en la empresa pública por los proyectos millonarios en País Vasco, Cataluña y Cantabria de los últimos años

El presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña. | Europa Press
El gestor de la infraestructura ferroviaria, ADIF, ha destinado en los últimos años 2.000 millones de euros a proyectos de soterramientos en diversos puntos del país en un momento en el que los trabajadores de la empresa pública piden mayor inversión en el mantenimiento de la red. Una reivindicación que ha crecido internamente desde que tuvo lugar el accidente de Adamuz (Córdoba), el 18 de enero de este año, por culpa del mal estado de la vía, y que provocó la muerte de 46 personas.
Hasta ahora, los planes aprobados en los últimos años vinculados a soterramientos por parte del gestor público se reparten por los siguientes puntos del país: 800 millones de euros en Bilbao (País Vasco); 540 millones de euros en Moncada y Reixach (Cataluña); 608 millones de euros en Hospitalet de Llobregat (Cataluña) y 142 millones de euros en Torrelavega (Cantabria). El ministerio es consciente de elevado coste, como así reconoció el ministro de Transportes, Óscar Puente, en septiembre de 2024 para descartar este tipo de proyecto en Granada. «La integración está valorada en unos 230 millones de euros, mientras que el coste del soterramiento se estimaba en unos 760 millones de euros», apuntaron.
Paralelamente, y según publicó este medio, ADIF dejó de gastar casi el 11% del dinero destinado a mantenimiento en 2024, último año con datos. La documentación a la que tuvo acceso este periódico indicó que en ese ejercicio se dedicó un presupuesto de 1.193,4 millones de euros a las labores de conservación de la alta velocidad y de la red convencional en toda la península, pero solo se usaron 1.062,5 millones. Un desfase de 130,9 millones.
Fuentes internas de la compañía señalan a este periódico que «el mantenimiento no da votos» y que «los proyectos se elaboran en clave electoral». Por otro lado, denuncian que la empresa se encuentra «secuestrada por el PSOE», y apuntan directamente al presidente, Luis Pedro Marco de la Peña; a su número dos, Salvador Almenar, y a la directora de Recursos Humanos, Concepción Casillas. Una mujer, esta última, artífice de nombramientos internos que se ocultan al resto de la plantilla.
Proyectos estrella
En primer lugar, la llegada de la alta velocidad a Bilbao (País Vasco), que lleva varios años negociándose, traerá consigo un túnel soterrado y la puesta en marcha de la nueva estación. Un plan que, según las últimas estimaciones públicas del proyecto, rondaría los 800 millones de euros. Hace unos días hubo una reunión definitiva en la que estuvieron presentes el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, el presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, la consejera de Movilidad Sostenible del País Vasco, Susana García, y el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto.
Varios años antes, en febrero de 2023, el Ministerio de Transportes presentó el proyecto de integración urbana de las vías ferroviarias de Hospitalet de Llobregat (Barcelona) por valor de 1.000 millones de euros. Una obra que supuso soterrar 5,1 kilómetros de la R2 y la R4 y construir una estación intermodal en La Torrassa. «Es una prioridad absoluta para el Ministerio porque se trata de una actuación estratégica para el futuro de Rodalies, ya que supondrá una transformación ferroviaria y urbana, que ayudará a mejorar la movilidad y la calidad de vida de los vecinos y vecinas», señalaron en su momento.
Unos meses después, en septiembre de ese año, el Consejo de Administración de ADIF adjudicó las obras para el soterramiento de la línea R2 de Rodalies a su paso por Moncada y Reixach (Barcelona) y la construcción de nueva estación en el municipio por 540,4 millones de euros (IVA incluido). Durante las obras, el gestor público tuvo que presentar un conjunto de medidas para garantizar la seguridad de las viviendas cercanas.
Unos años después, en marzo de 2026, el Consejo de Ministros autorizó la integración ferroviaria en Torrelavega (Cantabria) cuyo coste total se fijó en 142 millones de euros, que serían financiados por tres administraciones. En marzo se dieron nuevos detalles del proyecto: se eliminaron los pasos a nivel, se levantaría una nueva estación subterránea y un edificio de viajeros en superficie, sobre el soterramiento, además de un parking.
Otras obras
Cabe mencionar también un proyecto en Valladolid, la ciudad de la que fue alcalde el actual ministro de Transportes, Óscar Puente, donde se presupuestaron hasta 250 millones de euros para la estación de tren. Un plan que fue criticado internamente porque se consideró «excesivo» cuando existen otros frentes en la empresa pública a los que destinar inversión. En esta ciudad también se descartó el soterramiento y se apostó por un modelo como el de Granada.

Los proyectos de soterramiento -que suelen siempre seducir a los vecinos- no han sido un invento de esta administración, sino que se han usado en el pasado con otros gobiernos. Un ejemplo es el soterramiento de Almería por valor de 220 millones de euros y que se encuentra en la recta final, pero que se proyectó casi dos décadas antes.

