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José Carlos Rodríguez

Nucleares, sí

«La energía es un factor de progreso, que es contra lo que lucha el ecologismo. Debemos luchar contra los profetas de la pobreza aferrándonos a la ciencia»

Opinión
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Nucleares, sí

Ilustración. | The Objective.

El gran argumento electoral de Los Verdes en Alemania siempre fue poner fin a la energía nuclear en el país. La caída de los comunistas y del SPD en el país les ha permitido pasar de ser un partido paria a ocupar algunos de los principales ministerios en Alemania. 

El Gobierno tenía un plan para ir cerrando las centrales nucleares, pero en 2009 Angela Merkel decidió paralizarlo, y mantener su actividad. El accidente de Fukushima terminó por convencer a Merkel de que lo mejor era retomar el abandono de la energía de los átomos, y se ha continuado con un cierre progresivo que iba a concluir este año. No hay problema, porque Alemania siempre podía contar con el petróleo y el gas rusos. Recientemente, el canciller alemán Olaf Scholz ha ordenado que las tres únicas centrales que quedaban en funcionamiento, de las 17 que llegaron a ser, mantengan su actividad al menos hasta abril. 

Fukushima sufrió el peor accidente de una central nuclear en una democracia desde 1979 (Three Mile Island). Es el primero en el que se reconoce que murió una persona a causa de un accidente nuclear en un país libre: una persona fallecida por cáncer en 2018. 

El accidente podría haber hecho que la sociedad japonesa acepte un harakiri nuclear. Los alemanes, tan mansos ellos, se dejaron impresionar por una noticia japonesa, ¿por qué no deberían ellos hacer lo mismo? Lo cierto es que Japón está dispuesto a eliminar el límite de la vida útil de las centrales nucleares, fijado en las seis décadas, y a reactivar nueve centrales nucleares

«Europa está en plena crisis energética, en parte por la política alemana»

Es cierto que en uno y otro caso, las decisiones se entienden en parte por cuestiones coyunturales. Europa está en plena crisis energética, en parte por la política alemana. Japón importará menos gas, al asegurarse la provisión nuclear de la energía, lo cual alivia al Viejo Continente. Pero Japón tiene sus propios problemas energéticos, que son también geopolíticos. 

Pero las exigencias del momento son sólo parte de los motivos que explican una reactivación de la energía nuclear en el mundo. Bélgica está extendiendo la vida de sus centrales. Francia se plantea crear 14 más (tiene 56), y en el mundo hay ya 15 que se están construyendo. Se ha extendido la vida de otras 86 plantas. Incluso en California, cuna del movimiento antinuclear en los Estados Unidos, el gobernador Gavin Newsom está intentando extender la vida de la central de Diablo Canyon. 

Hay muchos motivos para apostar por la energía nuclear. En términos de seguridad, está muy por encima de cualquier otra fuente de energía, junto con la eólica y la solar. El combustible se puede obtener de países menos gamberros que los que proveen de petróleo y gas. Es insustituible como base del sistema eléctrico. Y con la extensión del coche eléctrico, lenta pero imparable, lo es aún más. 

«Las últimas generaciones de centrales nucleares son más pequeñas y seguras»

Si comparamos las fuentes energéticas tanto por la emisión de gases de efecto invernadero como de polución, de nuevo la nuclear, junto con las energías procedentes del aire y del sol, imbatible. Los ecologistas quieren convencernos de que se avecina una catástrofe climática. La prueba definitiva de que no se lo creen es que no están clamando por la extensión de la energía nuclear. Hay unas pocas excepciones, entre las que destaca el fundador de Greenpeace, Patrick Moore. 

El único motivo por el que los ecologistas están en contra de la energía nuclear es que lo único que se necesita para utilizarla con provecho es capital y conocimiento. Y las sociedades libres proveen de ambas en gran abundancia. 

Las últimas generaciones de centrales nucleares son más pequeñas y de construcción más rápida. Y son mucho más seguras, porque todos los elementos de seguridad son pasivos; no dependen de que nadie tome una decisión.

La energía es un factor de progreso, que es contra lo que lucha el ecologismo. Nosotros debemos luchar contra estos profetas de la pobreza aferrándonos a la ciencia, a la tecnología, y al progreso. Y, sí, a la energía nuclear. 

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