The Objective
Publicidad
Pilar Cernuda

La España desprotegida

«La idea de Sánchez es que todos los disparates se produzcan este mes para empezar el 2023 con la indignación y los escándalos ya apaciguados»

Opinión
1 comentario
La España desprotegida

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, aplauden tras la aprobación de los Prespuestos. | Europa Press

No es un problema que tenga que ver con la eficacia de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, sino que la desprotección generalizada que sufren los españoles está directamente relacionada con el trabajo del presidente del Gobierno. Nada menos que el presidente del Gobierno. Pocas semanas más inquietantes que estas últimas, en las que se han desbordado todos los límites y se han cumplido las peores expectativas. Pedro Sánchez se ha superado a sí mismo.

Dio paso a una ley que ha tenido como únicos afectados, para bien, a violadores condenados por los tribunales, que han visto reducidas sus penas de prisión y, en algunos casos, han sido puestos en libertad. Echan la culpa a la ministra de Igualdad, la persona menos apropiada para dirigir un ministerio con ese nombre, pero el responsable de ese desaguisado es el presidente de Gobierno. No hizo caso a los informes que le enviaron los que saben de cosas judiciales y dio vía libre al texto que impulsó Montero por miedo a que, de no hacerlo, se podía romper la coalición con un partido del que depende que pueda seguir en Moncloa después de las elecciones. 

Desaguisado también el de la ley trans. Cualquiera que quiera conocer sus consecuencias no tiene más que hablar con algún médico para que le explique qué puede ocurrir con los niños y adolescentes que, en sus dudas, deciden cambiar de sexo y empezar a hormonarse como si las inyecciones no tuvieran mayor riesgo que tomarse un calmante del dolor. Se comprende que sean tantas las mujeres del PSOE que se hayan negado a participar en la manifestación convocada por Irene Montero y el equipo que la jalea con tartas de cumpleaños y flores de felicitación. Nunca Vox ha hecho tanto favor a una ministra: pasó de villana a héroe en cuestión de minutos, el tiempo que tardó la diputada Carla Toscano en su zafia arremetida. 

Estos días, gloriosos para Sánchez porque logró aprobar sus presupuestos, pasarán a la historia como unos de los peores de la España reciente, porque se ha visualizado que los españoles que están saliendo de una pandemia se encuentran con situaciones que no le desean ni a su peor enemigo: desaparición de delitos muy graves con el objetivo de salvar la cara de dirigentes insumisos y sediciones que son muy generosos  con sus votos para apalancar en el Gobierno a Pedro Sánchez; y también se encuentran con el último capítulo del asalto del Gobierno a las instituciones, al enviar al Tribunal Constitucional a un exministro de Justicia y una exdirectora general de Asuntos Constitucionales con despacho en Moncloa. 

«La politización del Constitucional es un oprobio para los españoles que creen en la independencia de los tres poderes del Estado»

Saben de constitucionalismo, sin duda, pero la politización del TC es un oprobio para infinidad de españoles que creen de verdad en la independencia de los tres poderes del Estado, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Sí, el TC no es un órgano judicial, pero sus decisiones tienen mucho que ver con la Justicia, y también con el Ejecutivo y el Legislativo, porque en su mano está validar o no las leyes  del Gobierno que son recurridas ante el alto tribunal por partidos de la oposición o por organismos directamente afectados por esas leyes.

Corre la especie en los círculos políticos -y si corre esa especie es porque alguien cercano al Gobierno lo susurra a oídos periodísticos y quizá a otros partidos que no son el PSOE- que Pedro Sánchez sufre un ataque de prisa porque quiere aprobar todo y de todo antes de que finalice el año. 

Su idea es que todos los disparates -porque son disparates- se produzcan este mes para empezar el 2023 con la indignación, los  escándalos y las polémicas ya apaciguados y se vayan diluyendo con el transcurso de las semanas. Así podrá  preparar las elecciones autonómicas y municipales  con las maldades ya asumidas. Hasta ahora la estrategia era otra: cuando una ley o una iniciativa, provocaban ira, a los dos días el Gobierno ponía en marcha otra ley o iniciativa igualmente escandalosa que hacía pasar al olvido la anterior. Y así estamos. Llevamos encima tantos los motivos de indignación que ya estamos todos curados de espanto.

Dijo Sánchez en el homenaje a Almudena Grandes que él pasará a la historia. Hubo quien solo leyó la primera parte del titular y pensó que una vez más el presidente se dejaba llevar por su tradicional soberbia. Pero no,  Sánchez cree que pasará a la historia por haber sacado a Franco del Valle de los Caídos. Pobre presidente, que ingenuidad… Pasará a la historia por la devastación que deja a su paso.  

Devastación que afecta a su propio Gobierno, con millones de españoles siguiendo desde primera fila la batalla por el poder que protagonizan Irene Montero y Yolanda Díaz.  Las casas de apuestas dan ganadora,  por poco, a la vicepresidenta. Pero en política nada se puede dar nunca por seguro.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D