THE OBJECTIVE
Sonia Sierra

Cállate, mora

«La escritora Najat el Hachim, mujer feminista de origen marroquí, sufre un linchamiento público por parte del transactivismo, del islamismo y de ERC»

Opinión
9 comentarios
Cállate, mora

La escritora Najat el Hachim.

No suelo recomendar libros y, sin embargo, hay uno que he recomendado efusivamente e, incluso, he regalado: El lunes nos querrán (Premio Nadal de Novela 2021), de Najat el Hachim. Además de la literatura de esta autora, me gustan mucho sus columnas y artículos de opinión y me parece una de las voces más interesantes del panorama actual, así que cuando se anunció que sería la pregonera de las fiestas de la Mercè, me pareció un acierto y, aunque me imaginaba que habría voces críticas con su elección, lo que está sucediendo sobrepasa mis peores augurios porque hay una auténtica campaña de difamaciones en su contra.

Mujer feminista de origen marroquí que sufre un linchamiento público: si no saben de qué va el tema quizá pensarán que se ha convertido en el blanco de la ultraderecha, pero, en este caso, los ataques vienen del transactivismo, del islamismo y de ERC, que han pedido que se la censure y no oficie el pregón. A Najat el Hachim la acusan de transfobia y de islamofobia y han publicado varios comunicados en los que podemos encontrar, entre otras perlas, cosas como «teniendo en cuenta los aspectos señalados, mujer con un background migratorio, creemos que hay otras personas en la ciudad con un perfil similar que podrían haber cubierto con la misión de hacer la lectura del pregón de la Mercè».

Pues miren, no, las mujeres, vengan de donde vengan, no son piezas intercambiables y no me suena que haya en Barcelona demasiadas personas con cuatro premios literarios en su haber por obras escritas tanto en catalán como en español. Najat está ahí por méritos propios y pretender que su origen dé puntos para poder ser pregonera me parece bastante racista. Del feo uso de anglicismos innecesarios ya hablaremos otro día.

¿Y cuáles son los pecados de esta escritora para suscitar tanta ira? Pues haber sido crítica con la ley trans y con el uso del hiyab. Con la iglesia hemos dado, Sancho. Se la ha acusado falsamente de transfobia con barbaridades como decir que justifica las terapias de conversión, según afirma Mar Cambrollé en un artículo. Nunca jamás he leído que dijera nada ni medio parecido por lo que pedí la cita textual y he recibido el silencio como toda respuesta. De hecho, si realmente hubiera realizado declaraciones tránsfobas, sin duda las veríamos replicadas en los manifiestos y en las redes sociales, pero es que ni una, oigan.

Y ya que estamos con el tema, no se me ocurre mayor terapia de conversión que hormonar a adolescentes, mutilarles pechos sanos o crear remedos de penes o vaginas que suelen conllevar problemas bastante graves para la salud de esas personas. Criticar estos aspectos u otros como que alguien nacido hombre pueda acceder a los vestuarios y cárceles femeninas con tal de solo ir al registro a declarase mujer -como permite la ley trans– no te convierte en tránsfoba, como tampoco el hecho de denunciar que haya hombres arrebatando podios femeninos y la prueba más evidente es que en varias disciplinas deportivas ya se impide que se pueda seguir cometiendo esta injusticia.

«La izquierda patria, tan pendiente siempre de cualquier micromachismo, considera el hiyab una forma de empoderamiento femenino»

De la misma manera, tampoco eres islamófoba por señalar, como ha hecho Najat, que «un velo es una prisión ambulante» ni por criticar la opresión y la discriminación de las mujeres por parte del islamismo radical. Y es que el velo no es un complemento más, como quien se pone una diadema, sino que significa que la mujer debe ir cubierta de pies a cabeza en presencia de hombres para no provocarlos, es decir, es un horrible símbolo patriarcal. Curiosamente, desde la izquierda patria, tan pendiente siempre de cualquier micromachismo como los piropos o el color rosa, consideran el hiyab una forma de empoderamiento femenino y en todos los carteles y tiros de cámara de mítines que pueden aparecen mujeres veladas.

Como señalaba antes, ERC también se ha lanzado a pedir el boicot de Najat el Hachmi desde las más altas instancias: Tània Verge, consejera de Feminismos, ha alentado públicamente esta campaña de cancelación. Mientras que en Cataluña no paran de crecer las agresiones sexuales, Verge no tiene nada mejor que hacer que pedir que se silencie a una mujer. A esto se ha sumado también una de sus compañeras de filas, la diputada Najat Driouech, que desde su perfil de la red social antes conocida como Twitter ha difundido un comunicado de su partido reclamando la cancelación de la pregonera con la excusa de los derechos del colectivo LGTBI.

Resulta muy curioso que una mujer con hiyab como Driouech se erija como defensora de dicho colectivo dado el trato que se les dispensa en los países islamistas. Me pregunto que si alguien nacido como hombre pero autodeterminado mujer y sin ni tan siquiera cambiarse el nombre, ¿ella se desnudaría en un vestuario ante esa persona? Es más, ¿sería ni tan siquiera capaz de quitarse el pañuelo en su presencia? Mucho me temo que las respuestas son negativas, pero se permite el lujo de tachar de tránsfoba a su tocaya.

Espero que Najat el Hachim pueda expresarse libremente en un pregón, pero teniendo en cuenta la pulsión censora de los transactivistas, que han intentado impedir de forma violenta la presentación de varios libros y que han llegado a amenazar con quemar una librería de Barcelona para impedir el acto de Nadie nace en un cuerpo equivocado, y de ERC, tan cercanos al salafismo y que ya boicotearon en su día el pregón de Elvira Lindo, me temo lo peor. Y es que, bajo un halo de supuesto progresismo, en el fondo quieren a las mujeres de origen magrebí con su velito bien puesto -para poder sentirse excelentes personas y muy tolerantes con la diversidad- y no opinando lo que les dé la real gana. Y ya lo siento, pero es que me los imagino gritando para sus adentros –que públicamente queda feo-: «Cállate, mora, que solo puedes opinar lo que nosotros digamos, que para algo somos los defensores de la diversidad».

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D