María Corina Machado y lo que nos enseñan los vídeos del PSOE
«Madrid ha catapultado a la opositora venezolana en su camino a Miraflores. La oposición española debería tomar nota y aprender de su estrategia y equipo»

Álvaro Nieto y María Corina Machado el pasado martes en Madrid. | Kevin Borja
La reciente gira europea de la opositora venezolana María Corina Machado ha servido para dar un impulso definitivo a su carrera para conquistar la presidencia de su país y recobrar la democracia después de 28 años de dictadura. Los apoyos explícitos de Macron y Meloni, y sobre todo las impresionantes imágenes de la Puerta del Sol de Madrid, han servido para cargar las pilas de una mujer valiente que no está dispuesta a darse por vencida.
Muchos interpretaron su salida de Venezuela para recoger el premio Nobel como una claudicación. Pero nada más lejos de la realidad. La intervención de Estados Unidos el 3 de enero y su intensa agenda diplomática desde entonces confirman que está firmemente decidida a provocar el cambio que su país ansía. Nada ni nadie la va a detener. No se puede permitir el lujo de defraudar a todos esos compatriotas que tuvieron que salir de Venezuela y que añoran poder regresar algún día… por no hablar de los que todavía allí padecen los estragos de la tiranía.
María Corina Machado va a volver muy pronto a Venezuela. Así lo ha dicho con claridad a su paso por Madrid. Necesita todavía unas semanas para terminar de prepararlo todo, pero quizás antes de que acabe el verano ya la veamos por allí. Y la escena seguramente se parecerá mucho a la que protagonizó Santiago Carrillo en 1976 cuando, siendo todavía su partido ilegal en España, apareció un buen día en Madrid a cara descubierta desafiando a las autoridades posfranquistas.
¿Se atreverá Delcy Rodríguez a detener a Machado cuando reaparezca en Venezuela? No hay duda de que a la sucesora de Maduro le encantaría hacerlo, pero todos sabemos que desde el 3 de enero es un monigote en manos de Donald Trump.
Por eso es muy importante que la oposición venezolana coordine bien su estrategia con la administración de Estados Unidos y, aunque en Washington hay quien prefiere que todo vaya más lento, las imágenes de la Puerta del Sol son un importante aval para el plan democratizador de Machado.
A partir de ahí, el escenario está claro. Que se fije cuanto antes un calendario concreto que desemboque en unas elecciones libres. ¿Cuándo? Ni demasiado pronto ni demasiado tarde. Se requiere cierto tiempo no solo para hacer cambios en todo lo que tiene que ver con la organización y el recuento electoral, para que no pueda haber fraude, pero también para garantizar que todos los venezolanos con derecho a voto puedan ir a las urnas. Por ejemplo, los de la diáspora, que hace tiempo que tienen serias dificultades para ello.
Pero la cita con las urnas no se puede demorar mucho, porque eso permitiría a Delcy ganar tiempo e intentar consolidarse en el poder. En consecuencia, hay quien sitúa la fecha ideal a finales de este año o comienzos de 2027. Veremos.
«Los vídeos del Comité Federal donde Sánchez pretendía dar un pucherazo para evitar su defenestración deberían ponernos en guardia: hará cuanto esté en su mano para evitar ser desalojado del poder»
Respecto a su no cita con Pedro Sánchez en Madrid, la cuestión es bastante sencilla, aunque a algunos les cueste entenderla. Machado viene del futuro, tiene perfectamente calado al presidente del Gobierno y sabe mejor que nadie quién es y lo que ha hecho en su país José Luis Rodríguez Zapatero. Por eso, por ejemplo, no dudó ni un segundo en posar con mi libro Conexión Caracas-Moncloa, que tanto cuenta sobre ello, tras la reunión que mantuvimos el pasado martes. Además, la reciente cumbre de Barcelona fue «providencial», como ella misma dijo en respuesta a una pregunta de THE OBJECTIVE, porque permitió que todo el planeta viera que Sánchez es hoy el líder de todo contra lo que María Corina lleva años luchando.
Como tiene dignidad y principios sólidos, prefirió no prestarse a una foto con el presidente, porque esa imagen solo hubiera beneficiado a su interlocutor, pues este hubiera podido alardear esos días de una falsa equidistancia entre Machado y el Grupo de Puebla. Sin esa foto, que Sánchez buscó a toda costa, sobre todo tras el encuentro con Macron en París, el dirigente español ha quedado colocado donde realmente está, en la esquina del extremo izquierdo del panorama político internacional.
Mucho deberían aprender de Machado los políticos españoles. De su valentía, de su empuje y de su estrategia. Por no hablar de cómo consiguió demostrarle al mundo entero con datos que le habían robado las elecciones en 2024. España es una democracia europea, sí, pero está en manos de una mafia. Después de ocho años de sanchismo, ya sabemos que cualquier cosa es posible y, por tanto, nada debería ser descartado, por descabellado que nos parezca. La publicación esta semana en THE OBJECTIVE de los vídeos del Comité Federal de 2016 donde Sánchez pretendía dar un pucherazo para evitar su defenestración en el PSOE debería poner a todos los demócratas en guardia: este hombre es capaz de hacer cuanto esté en su mano para evitar ser desalojado del poder. Bien haría nuestra oposición en hablar con el equipo de Machado para aprender de su experiencia y tomar las medidas adecuadas que permitan garantizar que las próximas elecciones generales sean impecables.