Tres detenidos por el crimen de un albanés que apareció en un saco en un pantano de Málaga
De la investigación se concluye que el crimen estuvo motivado por un ajuste de cuentas, en el marco de tráfico de drogas

Policía Nacional.
La Policía Nacional ha informado, tras decretarse el levantamiento del secreto judicial de las actuaciones, de las claves del asesinato del ciudadano albanés de 31 años, cuyo cuerpo sin vida, en estado de saponificación, fue hallado el pasado otoño dentro de un saco en el pantano de Casasola, en Almogía (Málaga). Hay tres detenidos en relación con estos hechos.
La investigación concluye que la muerte estuvo motivada por un ajuste de cuentas, en el marco del tráfico de drogas internacional, y que la víctima cayó en la trampa de sus captores, que le habían convocado, bajo engaño, para cerrar una supuesta transacción. Así, las tres personas detenidas lo han sido en la provincia de Barcelona y han ingresado en prisión provisional por orden de la autoridad judicial competente.
Los arrestados son dos hombres, compatriotas del fallecido y relacionados con el narcotráfico, a los que se considera autores materiales del óbito, y una mujer española, «cooperadora necesaria», que había alquilado a su nombre un vehículo para perpetrar el crimen. De igual modo, se han practicado tres registros en las localidades barcelonesas de Vallirana y Villafranca del Penedés.
Desaparición
Según el comunicado, la investigación, asumida por agentes del Grupo de Crimen Organizado de la Comisaría de Marbella, en unión a efectivos de la Udyco Costa del Sol y el Grupo 23 de la UDET en Barcelona, se inició a raíz de la denuncia de la pareja de la víctima. El 12 de mayo de 2025, el hombre recibió una llamada de unos supuestos «amigos» que le emplazaban a verse en una conocida venta en el barrio malagueño de Puerto de la Torre.
Era la última vez que se vio con vida al joven, afincado en Benahavís (Málaga), donde llevaba «un elevado tren de vida». La Policía Nacional halló evidencias de que el desaparecido alcanzó el punto de encuentro y allí subió a un vehículo con dos ocupantes, poniendo rumbo hacia una zona montañosa en el entorno de un pantano.
Hallazgo del cadáver
Paralelamente, en el pantano de Casasola, un usuario de una autocaravana localizaba el pasado 14 de octubre un saco sospechoso donde las autoridades descubrieron el cuerpo finado, maniatado con bridas. En el interior del bulto se hallaron bloques de cemento con los que se habría pretendido hacer hundir el saco. Según los investigadores, la bajada del nivel de la presa tras la época estival dejó al descubierto el «cuerpo extraño», frustrando el plan de los autores.
Los resultados de ADN permitieron identificar al fallecido. A partir de ahí, los agentes pudieron «tirar del hilo» del vehículo, alquilado en un establecimiento de Barcelona por una mujer de 58 años. Esto permitió poner nombre y apellidos a los presuntos autores materiales, dos varones albaneses de 36 y 45 años, que se habían desplazado a Málaga para consumar el crimen.
Todos ellos fueron detenidos el pasado mes de febrero por los delitos de asesinato y pertenencia a organización criminal. Por último, han señalado que la familia del fallecido fue presionada con «amenazas» por miembros de la trama para que cesaran en la búsqueda de la víctima.
