The Objective
España

Sánchez bate su récord de asesores y personal de confianza en Moncloa y ya alcanza los 609

El Ejecutivo mantiene 1.264 cargos de confianza mientras el gasto en personal eventual se dispara un 76% desde 2018

Sánchez bate su récord de asesores y personal de confianza en Moncloa y ya alcanza los 609

Ilustración de Alejandra Svriz.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene 609 asesores y efectivos de confianza en Moncloa, en un contexto de parón legislativo y con la legislatura prácticamente encallada a un año de las elecciones. El dato, procedente de la relación de puestos de trabajo de la Administración General del Estado (AGE) y cribado por THE OBJECTIVE, marca un máximo en el núcleo de Sánchez y confirma que el centro del aparato de confianza no solo se mantiene, sino que sigue creciendo pese a la caída de actividad institucional.

En conjunto, el número de asesores y personal de confianza del Gobierno se situó el pasado 1 de abril en 1.264 efectivos, lo que supone un leve descenso respecto a septiembre, cuando el total alcanzaba los 1.276. Entonces, 17 correspondían a la Casa del Rey, frente a los 20 actuales. El descenso es muy limitado y no implica cambios de fondo en la estructura.

El desglose por niveles muestra que 793 asesores —el 63%— se concentran entre los niveles 30 y 26, los rangos más altos dentro de la Administración. Solo 471 ocupan niveles inferiores, lo que deja en minoría a la base frente a los puestos de mayor rango. Dentro de ese bloque superior, el nivel 30 agrupa 453 asesores, aproximadamente uno de cada tres del total, mientras que el nivel 28 suma otros 158 efectivos, configurando un segundo escalón relevante. Los niveles intermedios (29 y 27) quedan muy por detrás, con apenas 53 asesores entre ambos.

Los asesores de Sánchez

Este reparto adquiere especial relevancia en el contexto actual. La actividad legislativa se ha reducido de forma notable en los últimos meses, con dificultades para sacar adelante iniciativas y una producción normativa limitada. Sin embargo, la estructura de asesores no ha seguido ese mismo ajuste. El sistema se mantiene prácticamente intacto, con una fuerte presencia en los niveles más altos incluso en una fase de menor actividad política.

Los 609 asesores en Presidencia suponen tres más que en septiembre de 2025 y 11 más que en enero de 2026, lo que consolida el máximo de la serie. Es decir, mientras el total global desciende ligeramente, el núcleo de confianza de Sánchez no solo se mantiene, sino que aumenta en términos interanuales. Presidencia continúa concentrando cerca de la mitad de los asesores y se consolida como el principal centro de personal de confianza del Ejecutivo.

Este comportamiento confirma una tendencia ya observada: los ajustes no se producen en el núcleo político, sino en el conjunto. El leve descenso global responde a movimientos puntuales, pero no a una reducción significativa del aparato. La estructura central se mantiene estable y absorbe el peso principal del sistema.

Gasto disparado

El mantenimiento de este volumen de asesores se produce, además, en paralelo a un incremento sostenido del gasto asociado a estos puestos. El personal eventual, la categoría presupuestaria en la que se encuadran los asesores y cargos de confianza, ha registrado un aumento notable desde la llegada de Sánchez al Gobierno. Según los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), la dotación inicial destinada a este tipo de personal de confianza ha pasado de 40,4 millones de euros en 2018 a 71,2 millones en 2025, lo que supone un incremento del 76,5%.

Si se atiende a la ejecución presupuestaria, la evolución es aún más acusada. El gasto reconocido hasta noviembre se sitúa en torno a 70,2 millones de euros, frente a los cerca de 37 millones registrados en el mismo periodo de 2018. Esto implica un aumento cercano al 90%, prácticamente el doble en apenas siete años. Aunque el peso de este capítulo es reducido dentro del conjunto del gasto público, su evolución resulta significativa porque está directamente vinculada al tamaño y a la configuración del aparato de confianza del Ejecutivo.

El personal eventual se caracteriza por su naturaleza política. Se trata de puestos de libre designación, vinculados a la confianza del cargo que los nombra y con una duración asociada al ciclo político. A diferencia de los funcionarios de carrera, no acceden mediante procesos selectivos abiertos, sino a través de nombramientos directos. Esto los convierte en un instrumento clave de apoyo político y estratégico dentro del Gobierno.

Falta de transparencia

A este escenario se suma un elemento que se ha mantenido constante en los últimos años: la falta de transparencia detallada sobre estos puestos. Aunque el Ejecutivo ha ido facilitando cifras globales, no publica de forma sistemática una relación completa que incluya los nombres, funciones y retribuciones del personal eventual. La información disponible permite conocer el volumen total, pero no el detalle individual, lo que limita la capacidad de analizar con precisión el coste real y la función efectiva de estos cargos.

El Gobierno mantiene más de 1.200 cargos de confianza en un momento de baja actividad política, con una fuerte concentración en los niveles más altos, un núcleo reforzado en torno a Presidencia y un gasto en personal eventual que prácticamente se ha duplicado desde 2018.

Publicidad