Moncloa blindó a la escolta de Zapatero con un pasaporte especial antes del golpe a Plus Ultra
Los agentes encargados de su protección pasaron de viajar con documentos ordinarios a portar uno de servicio

José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez.
Una decisión administrativa inédita, un viaje recurrente a Venezuela y un calendario judicial que quema en los despachos de la Moncloa. Según han revelado a THE OBJECTIVE fuentes policiales de toda solvencia, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación otorgó de manera repentina un blindaje especial a los miembros del equipo de seguridad del expresidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Los agentes encargados de su protección pasaron de viajar con pasaportes ordinarios a portar un pasaporte de servicio, credencial de carácter oficial restringida a misiones estratégicas del Estado.
El movimiento, que las mismas fuentes califican de «altamente anómalo», se ejecutó a finales de año, apenas unos meses antes de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional hiciera estallar el caso Plus Ultra. Aquella operación se saldaría con la detención, entre otras, de Julio Martínez Martínez, conocido como Julito, señalado por los investigadores como el presunto testaferro de la red societaria vinculada al expresidente socialista. La entrega de esta documentación especial ha provocado una profunda marejada interna en el seno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Agentes dedicados durante años a la protección de altas personalidades, consultados por este periódico, no esconden su estupefacción. La razón es simple: se trata de una distinción excepcional. Ni los escoltas que dan servicio directo al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni los asignados a la seguridad de su esposa, Begoña Gómez, cuentan con este tipo de pasaporte vip.
«Durante años hemos trabajado en labores de protección internacional para el expresidente Zapatero y jamás se había considerado necesaria esta medida. Que se haga ahora, de la noche a la mañana y sin una justificación operativa clara, encendió todas las alarmas en el departamento», relata a este diario una fuente policial conocedora de los hechos. El equipo de seguridad de Zapatero había operado históricamente —como el de cualquier otro exmandatario español— utilizando el pasaporte ordinario en sus constantes viajes de acompañamiento al exlíder socialista, cuyos lazos y mediaciones con el régimen de Nicolás Maduro en Caracas son de sobra conocidos. Sin embargo, la orden ministerial cambió las reglas del juego justo antes de que estallara el caso sobre la aerolínea de capital chavista.
Para entender la dimensión del blindaje, hay que leer la letra pequeña de la normativa. El pasaporte de servicio es un tipo de documento oficial estrictamente regulado en España por el Real Decreto 396/2025. El propio Boletín Oficial del Estado (BOE) lo define de manera taxativa: «Un documento especial de viaje expedido para facilitar a sus titulares el ejercicio de la acción exterior del Estado, en aquellos casos en que no corresponda la expedición de pasaporte diplomático». Expedido de forma exclusiva por el Ministerio de Asuntos Exteriores, este documento no otorga inmunidad diplomática per se —estatus reservado a embajadores y personal de legaciones diplomáticas bajo la Convención de Viena—, ni convierte a su titular en diplomático. Sin embargo, abre puertas que para un ciudadano o un policía común permanecen cerradas.
En la práctica, este pasaporte agiliza los trámites fronterizos de manera drástica, evita inspecciones rutinarias de equipaje en determinados países y otorga notables facilidades administrativas y de visado. Según la ley, su uso está estrictamente tasado y suele concederse a: funcionarios destinados en embajadas o consulados; personal técnico o administrativo en misiones oficiales; personas que participan en determinadas misiones del Estado en el extranjero; y, en casos muy excepcionales, familiares y acompañantes. La pregunta que se hacen ahora los investigadores del caso Plus Ultra es evidente: «¿Qué misión oficial del Estado justificaba dotar de este escudo administrativo a los escoltas privados de un expresidente de Gobierno en sus viajes privados?».
La sombra de Julito y el ‘caso Plus Ultra’
El encaje de bolillos temporal es el que levanta las mayores sospechas. La concesión de los pasaportes especiales se produjo unos meses antes de la detención de Julio Martínez Martínez, Julito. La investigación judicial sitúa a Julito en el epicentro de una presunta trama de blanqueo de capitales, cohecho y tráfico de influencias que pivota en torno a las ayudas públicas y las operaciones bajo sospecha de la aerolínea Plus Ultra. Sin embargo, Julito sería un mero subordinado de Zapatero, a quien el juez José Luis Calama le otorga el papel de líder de la trama, es decir, quien habría diseñado la presunta organización criminal.
Con este movimiento, Moncloa consiguió dotar a la comitiva de Zapatero de un colchón institucional en sus trayectos. Un pasaporte de servicio reduce a la mínima expresión el riesgo de que un agente de la autoridad española se vea envuelto en un incidente fronterizo, sea retenido o se fiscalice el contenido de lo que transporta en el ejercicio de sus funciones de acompañamiento.
