Noma reabrirá en Copenhague en agosto de forma permanente y sin René Redzepi
El fundador quedará al margen de la gestión del restaurante tras su renuncia por denuncias de abusos de exempleados

Restaurante Noma.
Noma vuelve a Copenhague. El célebre restaurante danés, galardonado en cinco ocasiones como el mejor del mundo y que llegó a tener tres estrellas Michelin, ha anunciado su regreso permanente a la capital de Dinamarca a partir del próximo 5 de agosto. Sin embargo, esta nueva etapa marcará un punto de inflexión histórico en la alta cocina: su fundador y principal estandarte, René Redzepi, quedará completamente al margen de la gestión diaria tras haber dimitido el pasado marzo, acorralado por graves denuncias de abusos laborales por parte de antiguos empleados.
La noticia se ha dado a conocer a través de un comunicado oficial en redes sociales, lanzado cuando está cerca la finalización de su proyecto temporal en Los Ángeles. En el texto, la dirección de Noma ha definido este regreso «no como un regreso a lo que era, sino como el comienzo de un nuevo capítulo».
Relevo generacional y un nuevo concepto culinario
El control operativo y gastronómico del establecimiento recaerá ahora en una terna de profesionales de la casa que han ayudado a moldear el proyecto durante los últimos años:
- Annika de las Heras asumirá el cargo de consejera delegada (CEO).
- Pablo Soto ejercerá como chef ejecutivo.
- Mette Brink Søberg liderará el departamento de Investigación y Desarrollo (I+D).
Por su parte, René Redzepi se limitará a desempeñar un rol secundario como director creativo, desvinculándose por completo de las dinámicas diarias de la cocina y la administración.
El restaurante también ha avanzado un cambio drástico en su propuesta culinaria para adaptarse a esta nueva era. A partir de agosto, Noma abandonará sus tradicionales menús estacionales para implementar un modelo de 12 temporadas al año. Según explica el equipo en su nota oficial, el objetivo es que, cada mes, el espacio ofrezca «su propia expresión, formada por los ingredientes, paisajes e ideas que nos inspiren en ese momento».
El impacto de las acusaciones de abuso laboral
Este giro radical en la estructura de Noma se produce tras meses de intensa presión mediática. La crisis reputacional estalló cuando Jason Ignacio White, exjefe del laboratorio de fermentación del establecimiento, recopiló en su perfil de Instagram decenas de testimonios de extrabajadores que describían un ambiente de trabajo hostil, marcado por gritos, insultos y agresiones físicas por parte del chef danés.
La situación se agravó tras la publicación de una extensa investigación en el diario estadounidense The New York Times. El reportaje, sustentado en el testimonio de 35 antiguos empleados, describió un sistemático uso de castigos físicos e intimidación infligidos tanto por Redzepi como por otros mandos intermedios. Aunque el cocinero pidió disculpas inicialmente y aseguró haber trabajado para cambiar la cultura interna, la gravedad de las acusaciones precipitó su dimisión en marzo.
Coincidiendo con el anuncio de la reapertura, Redzepi ofreció una entrevista al diario danés Berlingske en la que matizó su responsabilidad. Aunque reconoció haber sido «un idiota» y haber gritado a su personal, negó las acusaciones más severas: «Sé que he empujado a gente, pero no he hecho cosas extremas como se ha descrito. Me sorprendí yo mismo al leerlo», afirmó, asegurando no recordar dichos episodios.
Los métodos de Redzepi ya habían sido objeto de escrutinio en el pasado. En 2008, el documental Noma at a Boiling Point captó al chef gritando de forma vehemente a sus empleados, y en 2015 el propio cocinero admitió públicamente haber actuado como una «bestia» que presionaba en exceso a su equipo. Fundado en 2003 junto a Claus Meyer, Noma revolucionó la cocina global impulsando el producto nórdico; ahora, el proyecto busca sobrevivir a la sombra de su propio creador.
