The Objective
La Mirilla

Malestar en la Guardia Civil por la injerencia de Moncloa en la nota de la directora

La Dirección General publicó el jueves un comunicado en el que admitía las reuniones de González con Leire Díez

Malestar en la Guardia Civil por la injerencia de Moncloa en la nota de la directora

Ilustración de Alejandra Svriz.

El comunicado que emitió el pasado jueves por la noche la Dirección General de la Guardia Civil admitiendo las mentiras de su directora, Mercedes González, sobre las reuniones con la fontanera de Ferraz, Leire Díez, ha generado gran malestar en el seno del Cuerpo. Principalmente porque esa nota, en la que se certifican tres citas en las que González «jamás habló de la trama» con Díez, no fue confeccionada por la Guardia Civil, pese a que el documento lleva el membrete, sino que vino impuesta directamente por Moncloa, según admiten a THE OBJECTIVE fuentes de la Benemérita. «Hubo un cabreo monumental», apuntan.

El sumario del caso Leire Díez, instruido por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, hizo saltar por los aires el relato del Ejecutivo, pero sobre todo, del Ministerio del Interior, que hasta hace unos días, en palabras de su titular, Fernando Grande-Marlaska, seguía negando categóricamente esos encuentros y defendiendo su «honorabilidad y honestidad». Ahora hace lo mismo, pero admitiéndolos y negando que hablasen sobre lo que pretendía la trama: perpetrar ataques contra la UCO y sus investigadores para torpedear las causas judiciales que afectaban al PSOE. 

En cualquier caso, lo que ha dejado en shock al Cuerpo son las implicaciones de la cúpula directiva, según desvelan los informes de la UCO y las declaraciones de los exjefes de la unidad de élite, los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo. Estos apuntan que, tras ceder ante la fontanera, la directora y el director adjunto operativo (DAO), el teniente general Manuel Llamas, habrían ejecutado maniobras para presionar a los investigadores. En unos casos, a través de investigaciones internas contra la UCO por supuestas filtraciones a la prensa; y en otros, incluso con manifestaciones directas sobre cómo debían actuar los agentes con informes que afectaban al PSOE. 

«Esto no representa a la Guardia Civil»

En estas circunstancias, señalan fuentes de la Guardia Civil, lo que menos se esperaba era que las explicaciones sobre la implicación de González en la trama se dieran desde la Dirección General. Sobre todo, advierten, cuando los encuentros se desmarcan de su cargo como máxima responsable del Cuerpo. «Esto no nos representa. El Instituto Armado no está para hacer comunicados de este tipo», censuran. La prueba de que Moncloa elaboró la nota de prensa es que, mientras desde Interior muchos seguían negando la mayor, Presidencia el miércoles se apuntaba ya a esa versión: que González atendió a Leire, pero no en calidad de directora, y que, en cuanto supo de sus intenciones, cortó la relación.

Las mil versiones del Gobierno sobre los encuentros entre la directora y la fontanera han terminado por jugarle una mala pasada al Ejecutivo. Hasta el punto de admitir, indirectamente, que existía una trama que buscaba beneficiar al PSOE en los casos de corrupción. En la nota, la Guardia Civil admite un segundo contacto en el que Leire Díez le planteó la posibilidad de que el comandante Rubén Villalba —imputado por el caso Koldo— pudiera reincorporarse a su puesto de trabajo. Una petición que la directora rechazó «de plano», recordando a Díez que el mando se encontraba sin destino debido a su presunta implicación judicial.

De esta forma, el Gobierno admitió la existencia de la trama, que ofreció al mando de la Guardia Civil impulsar de nuevo su carrera en el Cuerpo con un puesto de asesor junto a la directora, a cambio de revelar datos sensibles sobre la UCO y sus investigadores, según apunta un informe del caso Leire Díez. Otro desliz en el relato de Interior es que la directora sí habría hablado sobre asuntos de la trama, pese a que Marlaska insistió el pasado viernes en lo contrario, y así lo prueba un documento de la investigación. Leire Díez aseguró en un chat de WhatsApp que trató el caso hidrocarburos con Mercedes González.

La mención a hidrocarburos

La presunta conversación entre Leire Díez y el expresidente de la SEPI Vicente Fernández sobre hidrocarburos se produce el 20 de diciembre de 2024, el mismo día que la UCO constata que tuvo lugar la segunda de las tres reuniones físicas que habrían mantenido ambas en las inmediaciones de la Dirección General de la Guardia Civil, en la madrileña calle de Guzmán el Bueno. Fernández le pregunta por cómo le ha ido con la Benemérita y la fontanera del PSOE le responde que bien.

«Le he comentado un poco por encima lo de los parkings. Me ha dicho que va a mirar, pero que ya se lo contaré con más detalle», explica Leire Díez a su interlocutor. A continuación afirma que «como le tengo que dar lo de hidrocarburos también, si quieres lo preparamos». La UCO advierte que «este aspecto reviste especial interés, en la medida en que la citada conversación tuvo lugar justo después de que se reuniese con la directora de la Guardia Civil, lo que permitiría inferir que en dicho encuentro se tratase el tema de los hidrocarburos».


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