La naviera Baleària conectará Tarifa y Tánger con ferris 100% eléctricos a partir de 2027
La inversión supera los 150 millones de euros e incluye dos nuevos catamaranes y la electrificación de ambos puertos

Ferri Avemar Dos de Baleària. | Baleària
La conexión marítima entre Tarifa y Tánger afronta una transformación sin precedentes. Baleària prevé poner en servicio en 2027 dos ferris de propulsión 100% eléctrica que operarán entre ambas orillas del Estrecho, un proyecto que supera los 150 millones de euros de inversión y que aspira a convertir esta ruta en la primera conexión marítima intercontinental de estas características.
Supone un paso relevante para una de las líneas de pasajeros más transitadas entre Europa y África. También para la industria naval española. Los dos nuevos catamaranes se están construyendo en los astilleros Armón, en Gijón, y han sido diseñados específicamente para las exigencias operativas de la ruta entre Tarifa y Tánger.
El primero de estos buques entrará en funcionamiento durante 2027, una vez estén listas tanto las embarcaciones como las infraestructuras de apoyo previstas en ambos puertos.
Ruta estratégica en el Estrecho
La conexión entre Tarifa y Tánger es una de las principales puertas de entrada entre España y Marruecos. Especialmente durante los meses de verano, cuando el tráfico de pasajeros y vehículos alcanza sus máximos niveles y obliga a realizar numerosas rotaciones a lo largo del día.
De ahí que los nuevos ferris eléctricos deberán mantener un elevado ritmo operativo, con tiempos de escala reducidos y capacidad para cubrir la travesía completa sin generar emisiones directas.
Cada embarcación tendrá capacidad para transportar 804 pasajeros y 225 vehículos. Además, alcanzará una velocidad máxima de 26 nudos, unas características que buscan garantizar que la transición energética no implique una pérdida de competitividad en una ruta donde la rapidez es clave.
Despliegue logístico
Una parte sustancial de la inversión se destinará a la electrificación de los puertos de Tarifa y Tánger y a la instalación de sistemas de recarga específicos para este servicio.
La operativa prevista contempla que los buques recarguen durante las escalas en puerto. Según la documentación consultada por THE OBJECTIVE, se instalarán sistemas de almacenamiento energético y mecanismos automatizados de conexión capaces de suministrar la energía necesaria en tiempos reducidos.
La complejidad técnica es considerable. La ruta registra una actividad muy intensa en determinadas épocas del año y exige que las embarcaciones puedan volver al servicio prácticamente de forma inmediata tras cada llegada.
Apuesta por la descarbonización
La iniciativa forma parte del proceso de transformación que atraviesa el transporte marítimo europeo. La reducción de emisiones se ha convertido en una prioridad para navieras, puertos y administraciones, empujada tanto por los objetivos climáticos comunitarios como por la necesidad de incorporar nuevas tecnologías al sector.
De esta forma, la electrificación de rutas de corta distancia aparece como una de las vías con mayor potencial. El enlace entre Tarifa y Tánger reúne varias condiciones que favorecen este tipo de proyectos: una distancia relativamente reducida, una elevada frecuencia de viajes y una infraestructura portuaria capaz de adaptarse a nuevas necesidades energéticas.
Fuentes del sector señalan que la puesta en marcha de los nuevos ferris situará esta ruta entre los proyectos más avanzados de electrificación marítima actualmente en desarrollo. Aunque ya existen embarcaciones eléctricas en distintos países, son todavía escasas las rutas de alta intensidad y con tráfico internacional que funcionan íntegramente mediante este sistema.
Impacto industrial y tecnológico
El proyecto también refuerza el papel de la industria española en la construcción naval vinculada a la transición energética. Los nuevos catamaranes incorporarán sistemas de propulsión eléctrica de gran potencia y baterías diseñadas para completar la travesía entre ambos puertos sin recurrir a combustibles convencionales.
La construcción de estas unidades sitúa además a los astilleros españoles en un segmento de mercado vinculado a la descarbonización del transporte marítimo. Si se cumplen los plazos previstos, la ruta Tarifa-Tánger iniciará una nueva etapa en 2027 y reforzará el papel estratégico del Estrecho en las conexiones entre Europa y África.
Los futuros catamaranes han sido bautizados por Baleària como España 2030 y Maroc 2030, una referencia a la cooperación entre ambos países en el horizonte del Mundial de fútbol que organizarán conjuntamente España, Marruecos y Portugal.
