García-Gallardo acusa a Abascal de llevarse del partido «un tercer sueldo a través de su mujer»
El exdirigente acusa a la «familia Ariza» y «la familia Méndez-Monasterio» de beneficiarse de los recursos de Vox

El exvicepresidente de Castilla y León y exdirigente de Vox Juan García-Gallardo.
El exvicepresidente de Castilla y León y exdirigente de Vox Juan García-Gallardo ha acusado este miércoles de «embolsarse un tercer sueldo» usando «la cuenta corriente» de su mujer, Lidia Bedman, para recibir pagos por valor de 60.000 euros por unas supuestas labores de «consultoría en materia de redes sociales». García-Gallardo ha asegurado que esos pagos los realiza un «proveedor del partido» a una sociedad mercantil «que está en pérdidas y en causa de disolución».
«Hay enormes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficio último de muy poquitas personas», ha señalado el exdirigente en una entrevista concedida a El Mundo, en la que García-Gallardo ha apuntado que esas «poquitas personas» serían «una parte relevante» de la «familia Ariza» y «la familia Méndez-Monasterio», los cuales habrían creado una «galaxia de sociedades mercantiles» que absorven los recursos públicos de los que goza la formación y que, en la práctica, constituyen «una especie de parapartido».
García-Gallardo ha especificado que la relación que mantiene Abascal con ambas familias, lideradas por los asesores Kiko Méndez-Monasterio y Gabriel Ariza -según apunta-, proviene de una «deuda de gratitud» que ha elevado a los colaboradores del líder del partido a ser «quienes de verdad mandan en Vox». El exdirigente asegura que los dos asesores son los encargados de negociar con los presidentes autonómicos, en este caso Kiko Méndez-Monasterio, mientras que Gabriel Ariza es «quien negocia con los líderes extranjeros». «Santiago es el aparente líder, el que en teoría lleva la batuta, pero me temo que está secuestrado por otros intereses», sentencia.
«Hay una frase que dice que uno no muerde la mano que le da de comer», prosigue el antiguo miembro de la formación, que cree que aquellos que quieren hacerse ricos «no deben estar en política». «Aquí hay unos pocos que están haciendo de Vox su particular gallina de los de los huevos de oro. Se están haciendo ricos», continúa García-Gallardo, después de recordar que aunque Vox se «maneje como una empresa privada», «es una entidad que es de todos los afiliados».
En línea con este argumento, García-Gallardo también ha apuntado hacia la Fundación Disenso, vinculada a Vox. El exdirigente relata que ésta sirve «para colocar a familiares de amigos y sirve también como agencia de colocación en gran medida», y profundiza que en concreto en ella «trabajan media familia Méndez-Monasterio y media familia Ariza». Pese a ello, reconoce la utilidad de la institución a la hora de difundir las ideas del partido.
En cuanto a la posibilidad de participar en un posible proyecto en el partido liderado por el también exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros, quien ha presentado hoy un manifiesto para forzar un congreso extraordinario en la formación, García-Gallardo lo descartal, tanto con él como con otro alternativo: «Con Iván tengo una buena relación personal. (…) Pero no estoy en eso».
