Vox se aferra a Castilla y León para cerrar los pactos con el PP antes de la campaña andaluza
Los contactos se aceleran esta semana en Extremadura y Aragón con la fecha límite a finales de abril

Ignacio Garriga. | Vox
Vox quiere acelerar las negociaciones para la formación de gobiernos en Extremadura y Aragón. El partido considera que el acuerdo alcanzado de Castilla y León debe servir de ejemplo para unas reuniones que apremian y que se retomarán «esta misma semana».
Este lunes, la formación que lidera Santiago Abascal cerró el pacto con el Partido Popular que formaliza la nueva Mesa de las Cortes de Castilla y León, que contempla el apoyo de Vox a un procurador del PP como presidente del Parlamento autonómico. Algo que, en opinión de Vox, acredita que «no trabajamos por los cargos, porque no hemos conseguido ninguna presidencia, sino que trabajamos por un programa de Gobierno», según destacó en rueda de prensa el secretario general de la formación, Ignacio Garriga.
Garriga dice que «el tiempo apremia» y recuerda que «el plazo legal (para formar gobiernos en Aragón y Extremadura) termina pronto». Los días 3 y 4 de mayo, en plena campaña electoral en Andalucía, se cumplen los plazos para cerrar un pacto de gobierno en estas regiones o verse abocados a una nueva convocatoria electoral que podría penalizar a Vox en las urnas. Fuentes de la formación adelantan que la formalización de esos contactos «es cuestión de tiempo».
Vox gira al discurso de entendimiento con el Partido Popular. Garriga habla de «buen clima en las negociaciones» y considera que el acuerdo en Castilla y León demuestra que hay «una nueva sintonía y un nuevo marco de diálogo». «Lo hemos conseguido en Castilla y León y trabajamos para lograrlo en Extremadura y Aragón», asegura, a la vez que lanza un aviso a Génova: «Espero que Tellado y Feijóo no pongan palos en las ruedas», señala Garriga en contraste con ese buen entendimiento que deja ver con los barones regionales.
Un acuerdo «sorprendente» antes de que termine abril
Numerosos análisis coinciden en que el bloqueo en las negociaciones para formar gobiernos regionales está penalizando a Vox. No obstante, las encuestas más recientes le dan más escaños en Andalucía que los logrados en 2022. En el partido apuestan por la moderación. Pese a las voces que alertan de una desaceleración de las expectativas electorales, en Vox se muestran confiados tanto en su capacidad negociadora como en los beneficios de mantenerse firmes. «No sé cuántas veces dicen que Vox ha tocado techo, pero este es un camino largo basado en unos principios sólidos. La victoria acabará llegando», asegura Garriga.
Por eso, el partido llama a estar pendientes de estos acuerdos. Aunque el propio Garriga reconoce que los acuerdos «no alcanzarán el ideal de Vox», fuentes de la formación advierten de que «cuando la gente los vea, entenderá por qué se ha tardado tanto en alcanzarlos». «Serán una sorpresa para bien». En cualquier caso, las próximas semanas serán determinantes. En Vox hablan de una fecha clave: la última semana de abril.
Las fuentes consultadas insisten en la necesidad de atar cada cabo suelto antes de formalizar un acuerdo con el PP. «Primero las medidas, después las garantías y luego ver cómo velamos por ese cumplimiento», responden desde Vox cuando son cuestionados por supuestas exigencias de conseguir consejerías y puestos de altura en los gobiernos autonómicos.
Negociaciones ‘válidas’ para unas elecciones generales
En cualquier caso, Vox asegura que están siendo tan meticulosos con el contenido de las negociaciones que «valdrían para unas elecciones generales». Fuentes cercanas a los equipos negociadores aseguran que «las propuestas ya están hechas y desde Génova saben lo que pedimos». Las fuentes consultadas van más allá y creen que, en caso de tener que conformar unos equipos negociadores de cara a una hipotética negociación tras unas elecciones generales, esta «no va a alargarse meses», en referencia a los avances obtenidos durante la experiencia autonómica.
Negociaciones que, invariablemente, pasan por tres pilares: menos impuestos, control de inmigración y «españoles primero» en cualquier actuación de los poderes públicos. Con estos fundamentos sobre la mesa, Vox insiste en que los resultados se conocerán «muy pronto», aunque afirman que «depende del PP» el sellar el acuerdo final. Este martes 14 de abril —aniversario de la proclamación de la Segunda República— es también el 50 cumpleaños de Santiago Abascal. Quién sabe si su anterior partido le regalará en breve un acuerdo que le permita pasar página y centrarse en la campaña andaluza sin piedras en el camino aragonés y extremeño.
