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Política

Rebeca Grynspan, la favorita de La Moncloa para liderar la ONU tras Guterres

La ex vicepresidenta de Costa Rica pugna por sustituir a Gutérres en enero y es la mejor opción para el Gobierno

Rebeca Grynspan, la favorita de La Moncloa para liderar la ONU tras Guterres

Rebeca Grynspan con Pedro Sánchez en la Moncloa. | Moncloa

Arranca la carrera para el nombramiento del próximo secretario general de Naciones Unidas, y en las quinielas de los posibles ganadores se halla Rebeca Grynspan, ex Secretaria General Iberoamericana y ex vicepresidenta de Costa Rica, considerada en los círculos cercanos al presidente Pedro Sánchez como una persona próxima al socialista. Grynspan ha confirmado recientemente su interés en postularse para el cargo que actualmente desempeña António Guterres. Lo hará hasta el próximo 1 de enero, cuando se renovará la cúpula de la ONU. Y esta vez también hay una candidata que el sanchismo considera de su propia cuerda política.

Grynspan mantuvo una estrecha relación con Sánchez durante su mandato en la Secretaria Iberoamericana, el organismo encargado de promover la cooperación y colaboración de España con los países de América Latina. La dirigente mantuvo encuentros con Sánchez en la Moncloa durante esta legislatura y la anterior, mientras desempeñaba el cargo de secretaria general de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). En 2021, le agradeció su colaboración en los trabajos de la Secretaria Iberoamericana. De allí que se la considere como una candidata sanchista para el principal cargo en la ONU.

La habitual rotación para elegir al secretario general de la ONU debería favorecer a un dirigente que proceda de América Latina. La ex responsable de la Secretaria Iberoamericana no es la única candidata que goza de cierta ventaja. Otros candidatos, como la chilena Michelle Bachelet o el argentino Rafael Grossi pertenecen también a ese espacio. Pero aunque tanto Bachelet como Grynspan son afines al socialismo, la dirigente costarricense tiene un perfil más técnico que podría otorgarle ventaja.

Candidato de América Latina

«Si soy elegida secretaria general de la ONU, seré una reformadora. Conozco estas salas, conozco las presiones que ustedes soportan, seré accesible para todos los Estados miembros», afirmó Grynspan en su reciente presentación de candidatura, en declaraciones recogidas por El País. En términos generales, Grynspan defiende un enfoque reformista de la organización de Naciones Unidas, pero también busca el apoyo explícito de los Estados miembros. Su perfil, por lo tanto, sería menos político que otros. De allí que se empieza a ver su nombre como uno de los favoritos para obtener el respaldo del Consejo de Seguridad.

En los ámbitos de la izquierda española se considera a Grynspan como una dirigente razonablemente cercana a Sánchez. Alguien «afín» al presidente del Gobierno socialista, cuyo nombramiento le permitiría tener un hilo directo con la cúpula de la ONU. Todo ello mientras el líder socialista se ha erigido en alter ego y adversario de Donald Trump. Para la izquierda de América Latina ya actúa como «referente», según tuvo que admitir el propio Pablo Iglesias en un reciente editorial de su canal de televisión. La semana pasada, Sánchez se reunió en Barcelona con un grupo de mandatarios izquierdistas de América Latina, confirmando su atractivo para estos gobiernos y también para partidos de la izquierda europea.

La trayectoria de Grynspan está siendo analizada de cerca por otros actores políticos españoles. La más señalada es Yolanda Díaz, que quiere aclarar su futuro tras renunciar a liderar Sumar. Dentro de su área sostienen que la política gallega está incómoda porque no ha recibido las ofertas esperadas. Hasta ahora quedan dos opciones principales: una candidatura municipal en La Coruña o la promoción como consejera permanente en el Consejo de Estado. Aunque si hubiera cambios repentinos en la ONU, con una líder cercana a Sánchez y a España, podrían generar nuevas oportunidades. Por ejemplo, algún tipo de cargo de prestigio, entre otros el de embajador de España ante la ONU, que ahora desempeña el socialista Héctor Gómez, ex ministro de Industria del Gobierno de Sánchez.

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