The Objective
Montanoscopia

El ruedo ibérico otra vez

«Hay algo más letal para el PSOE que las trampas de Sánchez en 2016: que la Adenauer del partido fuese Susana Díaz»

El ruedo ibérico otra vez

Ilustración generada con IA.

1. La actualidad española, punteada por cornadas a toreros (Morante, Roca Rey), vuelve a ser la de Valle-Inclán, si alguna vez dejó de serlo. El esperpento de su teatro cuajó aún mejor en prosa, en las novelas de El ruedo ibérico, cuyas exageraciones grotescas esgrimían el más adecuado realismo ante la realidad que afrontaba. Así también la España de hoy, que no ha cambiado nada en lo sustancial. En este sentido, lo de la «prioridad nacional» es como el refocilarse del cerdo en sus propios excrementos: «primero nosotros, los peores», es su exacto significado.

2. En la valleinclanesca cumbre de Sánchez en Barcelona «en defensa de la democracia» no podía faltar, junto a la oscurantista definición de la democracia como «amor» (sic), la defensa de la dictadura cubana. En fin de cuentas, la democracia estaba en otra parte. Concretamente en Madrid, donde se encontraba María Corina Machado. Los esbirros de Sánchez, que son los mismos que los de Maduro y Delcy, la llaman «golpista», en una retorsión completa de los argumentos. Retorsión sintomática, por lo demás: hay que llamarla algo muy gordo, como «golpista», para justificar que le robaran las elecciones (a ella y a Edmundo González, que fue el que se presentó porque a ella no la dejaron presentarse).

3. Las retorsiones y elusiones dejan siempre rastro. Hay algo bellísimo ahí. Todo está en el texto: lo que está y lo que no está; esto último, en forma de resto culpable. Un ejemplo de estos días en El Mundo. En su columna, Pedro vuelve a Ferraz, por otro lado buena, el amigo Bustos omite, por no sé qué vericuetos mentales suyos que el vídeo del Comité Federal del PSOE de octubre de 2016 lo ha publicado THE OBJECTIVE. La belleza está en cómo lo dice, y cómo en ello está también lo que no dice: «la exclusiva de Ketty Garat poniendo imagen y sonido al intento de pucherazo». ¡Poniendo imagen y sonido! En la manera alambicadita de decirlo, con la elusión de la palabra «vídeo» (que obligaría más a decir dónde se publicó), está el resto culpable; la indicación de que ha habido una maniobra.

4. Hay algo más letal aún para el PSOE que las trampas de Sánchez en 2016: que la Adenauer del partido fuese… ¡Susana Díaz!

5. Tampoco se puede olvidar que el PSOE era entonces un partido perdedor. Y lo sigue siendo, solo que en el poder. Tal vez esto defina el sanchismo: es la política de un partido perdedor en el poder. En el poder gracias a los pactos con los más turbios del parlamento, con la merma y la vileza que eso implica.

6. La respuesta de los sanchistas ante el vídeo está siendo de traca. Conforme más obsceno se revela el poder, más risibles son las contorsiones humillantes de sus mayordomos.

7. La imagen (¡y el sonido!) del intento de pucherazo, más lo de que el Peugeot era también mentira, me trae de nuevo aquella frase de un amigo filósofo sobre Sánchez: «desde el plagio de la tesis todo ha sido una deducción axiomática».

8. Y M. Rajoy, que se llama E. Satie, como todo el mundo. No se trata de hacer ahora una equiparación mecánica con Sánchez para compensar. Sánchez es inequiparable. Pero cuánta culpa tuvo Rajoy en lo que estamos padeciendo. Su personaje, medio bobalicón, zumbón, pasota, es igualmente un resto culpable. Como son un cepo sus chistosas tautologías: con ellas solo dice lo que ya ha dicho para no decir otra cosa. Lo que queda fuera de su discurso es justamente la pornografía del poder, también por él ejercido.

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