Koldo, agencia de colocación: un exdiputado del PSOE le pidió trabajo para su hijo
El exasesor tuvo que recordarse «mirar [a] quién [tenía] pendiente [ponerse] las pilas»

Ábalos y Koldo en el Tribunal Supremo.
El rastro de Koldo García Izaguirre —el que fuera asesor de máxima confianza del exministro José Luis Ábalos— no se limitaba exclusivamente a las adjudicaciones de contratos de mascarillas en el fragor de la pandemia. A medida que la instrucción judicial avanza y los documentos emergen del ostracismo, se perfila una realidad mucho más prosaica, pero igualmente reveladora: Koldo operaba, de facto, como una suerte de agencia de colocación privilegiada desde su misma llegada al Ministerio de Transportes. Entre la montaña de comunicaciones que Koldo García Izaguirre acumuló desde su desembarco en el Gobierno en 2018, hay una que brilla con luz propia por lo que representa de clientelismo puro: la petición del exdiputado del Partido Socialista del País Valenciano-PSOE (PSPV-PSOE) José Camarasa, ya fallecido. No se trataba de un consejo estratégico ni de una consulta parlamentaria. Camarasa se dirigió a Koldo con un objetivo nítido: buscarle una salida laboral a su hijo. Esta interlocución directa entre un dirigente histórico y el «conseguidor» del Ministerio confirma que Koldo era la ventanilla única para los favores del partido.
La cronología de los hechos es tozuda. Apenas 20 días después del triunfo de la moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018, abiertas de par en par las puertas del Gobierno al PSOE, se registró el primer mensaje —al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE— solicitando un favor laboral. No fue una petición aislada, sino el pistoletazo de salida a una red de influencias donde el «tú a tú» sustituyó a los procesos selectivos reglamentarios. Entre la maraña de comunicaciones que recibía el exasesor de Ábalos, sobresale la de su propio hermano, Joseba García Izaguirre: el documento, un currículum plagado de erratas y faltas de ortografía que hoy constituye una pieza fundamental para entender cómo se gestionaban los puestos públicos en el Ministerio, es un testimonio directo de la falta de filtros en la Administración.
En el CV, Joseba intentó dar empaque a una trayectoria profesional que abarcaba desde 1987 hasta el año 2000. «Anterior mente trabaje de vigilante de seguridad en cess en el puesto de telefónica y en la empresa Serramar seguridad en la cual llegue a ser delegado provincial gerente [sic]», rezaba el texto, manteniendo el estilo original que no deja de ser sintomático del perfil que se intentaba promocionar. Como toque de distinción personal, el candidato consideró relevante incluir entre sus aficiones: «Rugby y las motos». Con este currículum en mano, Koldo no dudó: movió los hilos necesarios para «enchufar» a su hermano en varias empresas públicas vinculadas a la cartera que dirigía Ábalos. No fue una colocación residual; se trataba de puestos con nómina pública en compañías estratégicas para el Ministerio.

El primer destino de Joseba fue Ineco, a principios de 2019. Resulta una ironía histórica que la misma empresa pública que contrató a la pareja de Ábalos, Jésica Rodríguez —por orden expresa del exasesor—, fuera también el refugio para el hermano de Koldo. Ineco, una compañía que se vende como puntera en el ámbito de la movilidad sostenible y la transformación digital, sirvió de paraguas para una contratación que, según fuentes internas, se extendió hasta finales de octubre de 2021. En ese periodo, Joseba disfrutó de «un contrato temporal de asistencia técnica de obra para un contrato de ADIF». La trayectoria no terminó ahí. Apenas cuatro meses después, el 1 de marzo de 2022, el rastro de Joseba aparece ligado a Emfesa, una sociedad dependiente de ADIF. Aquí, la naturaleza del puesto era radicalmente distinta: ostentó la posición de «personal de una brigada de limpieza» en Vitoria (País Vasco). La escena, de un surrealismo digno de la crónica negra española, se cerró el día de su detención: se vio sorprendido por los agentes mientras realizaba tareas propias de su cometido, transportando en ese momento máquinas desbrozadoras.
El tejido clientelar: el caso de José Camarasa
Pero el nepotismo era apenas una rama de un árbol mucho más grande. La investigación revela que Koldo García no solo atendía peticiones familiares, sino que operaba como un nodo central para el clientelismo socialista. Ejemplo palmario, la misiva enviada por el exdiputado del Partido Socialista del País Valenciano-PSOE (PSPV-PSOE), José Camarasa, ya fallecido. En julio de 2018, apenas un mes después de la llegada del PSOE al poder, el entonces dirigente valenciano —conocido en los círculos del partido como «Pepe Camarasa»— escribió al exasesor de Ábalos. No buscaba un consejo político, sino una solución laboral. Camarasa adjuntó un listado de Ayuntamientos gobernados por los socialistas donde, a su juicio, podría encajar su hijo. El contenido de esta carta, un documento que ahora reposa en los sumarios, desvela la desinhibición con la que se trataban los puestos en la Administración local y nacional. Se trata de un mecanismo de favores cruzados donde la lealtad política se premiaba con un sueldo público, pasando por encima de cualquier mérito o capacidad técnica.
«Se me ha ocurrido añadirte, también, un listado de Ayuntamientos (grandes) en los que gobernamos, con los que, quizá, se podría contactar para que pudieran ayudar en este propósito, bien a través de concesionarios de servicios públicos, bien a través del conocimiento de oportunidades en las empresas de sus polígonos industriales. LISTADO AYUNTAMIENTOS : Leganés, Fuenlabrada, Móstoles, Alcalá Henares, Getafe, Coslada, Arganda, San Sebastián de los Reyes, Valdemoro, San Martin de la Vega etc. Así como cualquier otro con el que pudieras contactar [sic]», rezaba el mensaje del exdiputado socialista enviado a Koldo García.
Otro de los mensajes en los que una amiga de Koldo le pide trabajo comienza así: «Buenos días de nuevo Koldo. Adjunto te envío mi currículum. Como hemos hablado, mi prioridad sería entrar en Guías Caninos. Realmente ese es mi sueño desde pequeña. No tengo mucha formación en ello, salvo que adoro a los animales, siempre he tenido perros, actualmente tengo uno (American Staffordshire Terrier) […]. Me encuentro en un momento muy fuerte de mi vida, con ganas de hacer cosas, de estar en la calle, de aprender […] y el tema de laboratorio, aunque bonito, es más tranquilo».
Otro de los entornos en los que, según se desprende de la documentación intervenida por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, tenía mano Koldo García era en puestos de la Policía Nacional. Recibió muchos mensajes en los que les solicitaban determinados puestos dentro del cuerpo. Uno de ellos reza así: «Buenas tardes meu, aquí te mando el currículum de mi colega, muchas gracias campeón. Que pases buen día [sic]». Y seguidamente se adjunta el currículum de un agente de Policía Nacional. Era tal la cantidad de solicitudes que recibía Koldo García para enchufar en puestos públicos a amigos, familiares, conocidos o amigas del exministro que en sus tareas pendientes tuvo que anotarse: «Tema currículum mirar quien tengo pendiente ponerme las pilas [sic]».
