Sánchez pide comparecer en el Congreso por la imputación de Zapatero y el 'caso Leire Díez'
El Gobierno cede ante las exigencias de sus socios tras los escándalos de corrupción que salpican al entorno del PSOE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | EP
Pedro Sánchez ha solicitado comparecer a petición propia ante el Pleno del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la situación política marcada por las últimas investigaciones judiciales que salpican al entorno del PSOE. La petición, registrada por el Ejecutivo este jueves, llega en plena presión de la oposición y también de sus socios de Gobierno, que habían reclamado explicaciones al presidente del Gobierno por los recientes escándalos.
La comparecencia se produce después de varios frentes abiertos para los socialistas, entre ellos la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra y el requerimiento de información judicial relacionado con el caso de la exmilitante socialista Leire Díez.
Según figura en el escrito remitido por el Gobierno a la Cámara Baja, incluye también como segundo tema informar de las conclusiones de la próxima reunión del Consejo Europeo, que está programada para los días 18 y 19 de junio. Por tanto, el Gobierno calcula que la comparecencia habrá de ser después de esa fecha, según indican fuentes gubernamentales a Europa Press. Además de la petición del propio Sánchez, también han registrado una solicitud conjunta para esa comparecencia ERC, Podemos, BNG y Compromís.
Métodos «no democráticos» para «derribar al Gobierno»
Horas antes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha salido en defensa del Ejecutivo y ha pedido dejar trabajar a la Justicia para esclarecer los distintos procedimientos abiertos, al tiempo que ha rechazado lo que considera una estrategia para «derribar al Gobierno» por vías «nada democráticas». Puente ha hecho estas declaraciones en los pasillos del Congreso un día después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ordenase la entrada de la Guardia Civil en la sede del PSOE en Ferraz.
«Dejemos trabajar a la Justicia, que se esclarezca lo que se tenga que esclarecer», ha señalado el ministro, aunque a renglón seguido ha advertido de que en torno a estas investigaciones existirían «intereses claros» que se traducen en «información privilegiada y determinadas acciones en derribar un Gobierno».
Puente ha criticado que un medio de comunicación adelantase la entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) en Ferraz, una información que, según ha dicho, fue utilizada posteriormente por el Partido Popular en la sesión de control al Gobierno. «Esto habla muy a las claras de cuál es el sentido y cuál es el trabajo que algunos están haciendo para derribar a un Gobierno, no con una convocatoria electoral, no en las urnas, sino con otras mañas y con otras herramientas», ha denunciado. El ministro ha asegurado que el PSOE no va a «doblegarse» ante estos intentos y ha defendido la continuidad del Ejecutivo, al tiempo que ha descartado cualquier escenario de adelanto electoral. «No vamos a consentir intentos de perturbar nuestra democracia a través de métodos que no son democráticos», ha zanjado.
El PNV da por finalizada la legislatura y pide elecciones
Ante los casos de corrupción que acorralan al Gobierno, uno de sus socios, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), ha pedido directamente la convocatoria de elecciones generales. Su presidente, Aitor Esteban, ha afirmado que «la legislatura ha llegado a su fin» y el «interés general» demanda acudir a las urnas. Desde Bilbao, el líder jeltzale ha recordado que le corresponde al propio Sánchez la disolución de las Cortes, y que no está encima de la mesa del PNV una moción de censura. «No la contemplamos», ha asegurado.
Esteban ha criticado además que la actual legislatura se encuentra «absolutamente bloqueada», sin presupuestos «ni posibilidad de que salgan adelante», lo que se suma a un ambiente político dominado por «cada vez más casos judiciales». A su juicio, la propia mecánica de la justicia va a provocar además que la situación se vaya a mantener durante un tiempo, lo que no es adecuado para la gobernabilidad. Según el presidente del PNV, la llegada del verano no va a generar un cambio de las circunstancias, de tal modo que «esto no lleva a ninguna parte».
