Si tu gato se pasea por el patio interior común de tu vecindario, la comunidad puede denunciarte por el Artículo 9.1 de la LPH
La convivencia entre vecinos es importante y si quieres evitar problemas debes tener cuidado con tus mascotas

Un gato en el patio comunitario | Canva Pro
En las comunidades de vecinos siempre se habla sobre si está o no permitido tener perro, pero, ¿qué pasa con los gatos? Cada vez es más común que las personas adopten gatos como animales de compañía, ya que son perfectos para aquellas personas que desean tener una mascota pero no tienen tiempo de sacarla a pasear. Sin embargo, a pesar de que tener un gato en casa es un derecho que nadie puede quitarte, sí que podrías tener que enfrentarte a distintos problemas legales.
La cosa es sencilla: si tu gato se queda en tu casa no pasa nada, pero si merodea por las zonas comunes del edificio debes tener cuidado. Alguno de los ejemplos más comunes es dejar entrar al gato al patio común, que este se escape y acabe en la casa del vecino de al lado o que merodee por los pasillos y rellanos, etc. A pesar de que a simple vista parecen problemas menores, la realidad es que para algunos de tus vecinos puede suponer una gran molestia, y si ellos lo deciden podrían llegar a demandarte.
¿Por qué mi gato no puede salir al patio si solo lo uso yo?
Esta es una de las dudas más frecuentes que los propietarios se suelen hacer a la hora de vivir en una comunidad; sin embargo la respuesta es muy obvia: a pesar de que seas solo tú quien tiene acceso al patio, este sigue siendo un elemento común. Eso significa que tu mascota no puede rondar por ahí sin supervisión, ya que lo que haga les afecta a todos. El Artículo 9.1 de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) establece que «son obligaciones de cada propietario: respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos».

Cuando permites que un gato deambule por el patio, haga sus necesidades o cause molestias (olores, ruidos), estás incumpliendo esta obligación de hacer un uso adecuado del elemento común, ya que podrías estar molestando a esos vecinos cuyas ventanas dan al patio y están tratando de ventilar sus casas.
Tu gato no debe molestar a los vecinos
Si este genera suciedad, ruidos constantes o malos olores, la comunidad puede enfrentarse a ti apelando al artículo 7.2, que defiende la necesidad de tener una buena convivencia dentro de los edificios, explicando que: «Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas».
Ambos artículos de la LPH, dejan claro que los derechos de cada propietario terminan donde empiezan los de los demás, por lo que hay que mirar por el bien común y no por el propio si se quieren evitar problemas.
No puedes dejar a tu gato solo durante mucho tiempo
La Ley de Propiedad Horizontal no es la única que habla sobre este tema, también está la ley 7/2023 de Bienestar Animal. Esta lo que busca es cuidar y proteger a los animales, y por eso mismo prohíbe expresamente mantener de forma habitual a perros y gatos en patios y similares, así como dejarlos sin supervisión. Además, deja muy claro que aquellas personas que deciden tener algún tipo de mascota, deben ser responsables y poder optar a las medidas que sean necesarias para cuidarlos de buena manera sin generar problemas al resto.
