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El juicio del 'caso mascarillas', en directo | Llega la sesión final: declarán Aldama, Koldo y Ábalos

Anticorrupción reclama 24 años de cárcel para el exministro, 19 para su exasesor y siete para el empresario

El juicio del ‘caso mascarillas’, en directo | Llega la sesión final: declarán Aldama, Koldo y Ábalos

Los acusados en el banquillo del Tribunal Supremo.

El exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario y presunto conseguidor, Víctor de Aldama, los tres acusados en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas que se está celebrando en el Tribunal Supremo, prestarán declaración este miércoles por su presunta implicación en la trama. Está previsto que Aldama sea el primero en declarar, seguido de Koldo y, por último, Ábalos. Cabe recordar que los letrados del exministro y de su exasesor solicitaron declarar en último lugar.

Finalmente, se decidió que fuera el exministro quien declarase el último, después de que la abogada de Koldo apuntase que su prioridad era «prestar declaración con posterioridad» a Aldama. Puede que los interrogatorios a los acusados se extiendan y no sea suficiente con un día para concluirlos. Así, el juicio se alargaría hasta la semana siguiente, hasta el 4 de mayo.

El pasado lunes, la sesión de los agentes de la UCO

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han rechazado de manera tajante en el juicio del Tribunal Supremo que se alterara el contenido de los dispositivos incautados –como los audios– al exasesor Koldo García al analizarlo y han situado al exministro de Transportes José Luis Ábalos como una pieza «fundamental» en la presunta trama, pero han precisado que el empresario Víctor de Aldama mandaba porque era el que pagaba.

Durante sus declaraciones este lunes ante el tribunal, los agentes de la UCO han defendido su investigación frente al cuestionamiento desde las defensas de Ábalos y Koldo en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas en pandemia.

La primera vez que se escuchará a Ábalos desde que está en la cárcel

Será la primera vez desde que está en prisión provisional que se escuche su versión. Ábalos ya negó ante el juez irregularidades en la compra de mascarillas y rechazó haber mediado en la contratación de su expareja Jéssica Rodríguez o de Claudia Montes.

El exministro, que defiende la limpieza de sus ingresos, tratará de desvincularse de las dádivas que el fiscal le atribuye a cuenta de Aldama y que su defensa ha cuestionado a lo largo del juicio, y deberá despejar las dudas sembradas por la UCO sobre su patrimonio.

La «interlocución privilegiada de Aldama»

Por su parte, Aldama es definido por Anticorrupción como «un empresario español, con intereses en un buen número de sociedades, vinculadas a variados sectores, tales como el inmobiliario, el hostelero y el de la venta de hidrocarburos», remarcando su «acceso preferente» al exministro.

Esa «interlocución privilegiada» por parte de Aldama le habría permitido, en primer lugar, conocer las necesidades de compra de material sanitario en plena pandemia, encontrar la empresa adecuada y confeccionar la oferta idónea para captar los contratos, primero en Transportes y organismos satélite, y después en las administraciones canaria y balear.

La Fiscalía asegura que Aldama «era el encargado de localizar empresas o particulares interesados en cualquier clase de gestión con la administración para, articulando sus intereses, hacerlos valer con preferencia y de manera arbitraria ante aquella, siempre a cambio de la correspondiente prestación económica, de la que igualmente hacía partícipes a Ábalos y Koldo».

Así, Luzón repasa las presuntas contraprestaciones que habrían recibido por parte de Aldama y sus socios, empezando por «el pago continuado de elevadas cantidades de dinero» —10.000 euros mensuales— y siguiendo por alquileres de casas para ellos o sus parejas, algunas de ellas también contratadas en empresas públicas.

«El jefe» y «el alter ego»

Según el relato del Ministerio Público, cada uno de los acusados «asumió un papel diverso y complementario en la organización, en un preciso reparto de funciones que se reveló muy eficaz», y apunta que tanto Koldo como Aldama «consideraban» a Ábalos como «el jefe».

Luzón indica que el exministro «aportaba la autoridad que le confería su máxima responsabilidad en el Ministerio de Transportes y su directa influencia cuando era precisa». Para el resto de oficios, señala, se valía de Koldo como «su hombre de confianza».

Tanto es así que, a juicio de la Fiscalía, Koldo se convirtió «más en asistente que en asesor», pues «desempeñó para Ábalos un buen número de tareas de muy diversa índole, tanto profesionales como personales, lícitas e ilícitas», antes y después de la etapa ministerial, que se extendió tres años.

«Koldo García fue el ‘alter ego’ de José Luis Ábalos durante su mandato al frente del Ministerio hasta el punto de que, tanto en el propio Ministerio como en el seno de otras administraciones públicas, se sobreentendía que Koldo era el fiel transmisor de las decisiones y los deseos de Ábalos, habitualmente parapetado tras su asesor», describe Luzón.

En concreto, pone el foco en que «Koldo manejó las fuentes ilegales de dinero en efectivo de Ábalos, que con frecuencia se confundían con las propias, actuando “de facto” como testaferro de su superior en las actividades delictivas que bien pronto ambos acometieron al amparo de sus cargos con la colaboración, entre otros, del también acusado Víctor de Aldama».

30 años de prisión para Ábalos

Para Luzón, esa «cohesión» entre los tres «no solo se manifestó en la comisión de diferentes delitos, sino también en la facilitación» a Aldama de una «interlocución privilegiada» en sus relaciones con Transportes y «otros departamentos ministeriales», así como con «diferentes administraciones públicas».

Por ello, la Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, aprovechamiento de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. Además, interesa el pago de una multa de 3,8 millones de euros.

Para Aldama solicita siete años de prisión y una multa de 3,7 millones por esos tres primeros delitos, de los que se declaró culpable en su escrito de defensa, por lo que le aplica la atenuante de confesión.

Las acusaciones populares que encabeza el PP, reclaman, por su parte, 30 años de cárcel para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario piden la misma pena que el fiscal.

La Fiscalía: se unieron para «favorecer» a la organización criminal «a cambio del correspondiente beneficio económico»

La Fiscalía Anticorrupción considera que Ábalos, Koldo y el empresario «convinieron» aprovecharse del cargo del entonces ministro, que fue nombrado en junio de 2018 titular del Ministerio de Fomento, después denominado de Transportes.

El fiscal jefe, Alejandro Luzón, sostiene que se unieron para «favorecer», «a cambio del correspondiente beneficio económico», la contratación con la Administración «en cuantas ocasiones hubiera oportunidad, por empresas cuyos intereses captaría y promovería» el empresario. Todo ello, a su juicio, con «ánimo de enriquecimiento».

Anticorrupción remarca en su escrito de acusación que los tres «acordaron la futura comisión de delitos conforme las oportunidades de cometerlos se fueran presentando». También destaca que eran «apoyados de manera puntual o continua tanto por otras autoridades y funcionarios» de Transportes como por distintas personas del entorno empresarial de Aldama y por familiares de Koldo.

E incide en que la presunta organización nació «con innegable vocación de permanencia en el tiempo», ya que «estuvo operando durante varios años y proyectando su actuación delictiva en distintas esferas o conductas ilícitas que partía, sin embargo, de una misma estructura que solo comenzó a debilitarse tras la simultánea salida» de Ábalos y Koldo de Transportes en julio de 2021.

El hermano de Koldo barría los coches de Aldama en busca de balizas de la Policía

Joseba García Izaguirre, hermano del que fuera el todopoderoso asesor de José Luis Ábalos, ha intentado durante meses construir una narrativa de normalidad, la de un simple ciudadano que se ve envuelto en una tormenta judicial por su apellido. Sin embargo, los documentos y, sobre todo, las imágenes, cuentan una historia radicalmente distinta. THE OBJECTIVE publica hoy en exclusiva la fotografía que dinamita la última coartada de Joseba García ante el Tribunal Supremo. En la imagen se observa al hermano de Koldo en una actitud que poco tiene que ver con la de un comprador de coches de segunda mano descontento. La escena es nítida: Joseba, ataviado con un jersey de rayas horizontales y vaqueros, aparece inclinado sobre el capó abierto de un Audi de color gris plata, propiedad del empresario Víctor de Aldama.

Una noticia de Teresa Gómez y Ketty Garat:

Ábalos usa los vídeos de TO para señalar a la UCO y anular la causa

Intento a la desesperada de José Luis Ábalos para anular la causa de las mascarillas. El exministro vuelve a señalar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por filtración. Pese a tener conocimiento de que los vídeos inéditos del comité federal proceden del entorno del PSOE, la defensa del exdirigente socialista ha registrado un escrito en el Tribunal Supremo en el que acusa a los agentes de facilitar a este diario el pendrive del cónclave que defenestró a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE en octubre de 2016. La maniobra tiene lugar justo antes de que declare en el Alto Tribunal, donde se enfrenta a una pena de hasta 30 años de prisión.

Una noticia de Fran Serrato y Ketty Garat:

Aldama, el primero en declarar

Está previsto que Aldama sea el primero en declarar, seguido de Koldo y, por último, Ábalos. Cabe recordar que los letrados del exministro y de su exasesor solicitaron declarar en último lugar.

Finalmente, se decidió que fuera el exministro quien declarase el último, después de que la abogada de Koldo apuntase que su prioridad era «prestar declaración con posterioridad» a Aldama.

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