La defensa de Aldama defiende que la trama le corrompió y lanza un aviso a Torres y Armengol
José Antonio Choclán señala que la «organización criminal» ya estaba asentada y operaba «desde 2015»

José Luis Ábalos y Koldo García miran al abogado de Víctor de Aldama, José Antonio Choclán.
El abogado José Antonio Choclán, que ejerce la defensa de Víctor de Aldama, ha señalado este miércoles en el Tribunal Supremo que su cliente «no crea ni constituye la organización criminal, se integra». Ha recordado que venía actuando desde 2015, como reflejan los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la actividad de Koldo García y Santos Cerdán en Navarra. «Entabla conversación con funcionarios ya corrompidos», ha insistido. Los agentes califican al comisionista «nexo corruptor» de la trama por la que se está juzgando a José Luis Ábalos y a su asesor. Ha solicitado una atenuante «especial» para su cliente porque ha reconocido los hechos, colaborado con la investigación y permitido revelar nuevos integrantes. El letrado también ha lanzado un aviso al ministro Ángel Víctor Torres y a la presidenta del Congreso, Francina Armengol.
«La suerte de Ábalos y Koldo ya se conoce. También se conoce la de Cerdán. Y próximamente se conocerá la suerte de Torres y Armengol», ha indicado Choclán. El actual ministro de Política Territorial y Armengol presidían las regiones de Canarias y Baleares durante la pandemia y también adquirieron mascarillas a Soluciones de Gestión, la empresa vinculada a Aldama. El abogado del comisionista ha reivindicado las aportaciones de su cliente en esta y otras causas para perseguir la corrupción. Las considera «fundamentales» porque «ha ensamblado los datos y dato coherencia a la información».
Durante la lectura de sus conclusiones, Choclán ha rebajado el papel de su cliente en la organización criminal, que según los investigadores funcionaba desde 2015. «Entabla conversación con funcionarios que ya se encontraban corrompidos. Con el señor Aldama se contacta en 2018. En ese momento la organización criminal está plenamente asentada. Esto lo dice la UCO», ha subrayado. El abogado también ha querido aclarar que su cliente no ha firmado ningún pacto de conformidad con la Fiscalía, aunque habría estado en su derecho de hacerlo.
Aldama como instrumento
«Aldama no ofrece, es el funcionario público el que busca un instrumento como ya disponía en País Vasco y Andalucía. Era amplificar contacto con empresas dispuestas a pagar», ha destacado Choclán. El abogado ha defendido que Ábalos se enteró a través de Koldo García que su cliente era «interesante» para la organización porque «es una persona capaz de conseguir negocios» y se deja captar.
Choclán ha insistido en que Aldama proporcionaba fondos a la organización criminal de varias formas, entre ellas a través de las empresas contratistas de obra pública. «Varios de esos fondos se usan para financiar al partido (en alusión al PSOE), pero eso se verá en otra pieza», ha explicado el abogado. Otra fórmula fue a través de inmuebles, como el piso que disfrutó durante tres años Jésica Rodríguez, que fue pareja de Ábalos, o el chalé de La Alcaidesa, en la costa gaditana.
El comisionista se juega su libertad, como reclama su abogado, que ha agradecido a la acusación popular, liderada por el PP, que solicite una atenuante muy cualificada. Choclán también ha destacado que el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, haya abierto la puerta a la rebaja de pena a pesar de que haya mantenido en sus conclusiones la petición inicial de siete años por indicación de la fiscal general, Teresa Peramato. Lo hace en virtud al principio de dependencia jerárquica. Choclán no ha dejado pasar la ocasión denunciando «influencias externas».
«Tiene que haber un incentivo porque si no, como ha indicado el fiscal, se impondría la ley del silencio. No tendría sentido colaborar». El principal punto de la defensa de Aldama se basa en que el empresario «ha reconocido los hechos» y no ha presentado «una defensa contradictoria». Además, subraya que ha reconocido la integración en una «organización criminal».
Mensaje a Torres y Armengol
«La suerte de Ábalos y Koldo ya se conoce. También se conoce la de Cerdán. Y próximamente se conocerá la suerte de Torres y Armengol», ha asegurado Choclán. En el tramo final de su intervención, el abogado ha indicado que «el señor Aldama es un instrumento, no del señor Ábalos, sino mucho más grande para estos fines de esta estructura creada con anterioridad». Una clara referencia a las acusaciones en las que ha venido insistiendo su cliente sobre la presunta financiación irregular del PSOE, ejecutada con el supuesto conocimiento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«¿Qué hace Aldama formulando oferta por 250 millones por terrenos de la SEPI? ¿Por qué se le abren las puertas? Una persona con la que se establece oportunidad de negocio en noviembre de 2018. No es en tiempo récord, ya venía corrompido», recordando que fue en esas fechas cuando tanto Aldama como Koldo García y Ábalos han fijado el momento exacto en el que empiezan a trabajar juntos.
«Es necesario retomar la confianza en las instituciones, y por ello el ciudadano que decide colaborar está luchando contra el aparato estatal. Aldama sabe que asume un rol difícil por la asunción de delitos graves, sino por su lucha contra ese aparato estatal», ha apuntado Choclán.
El abogado, además, ha sostenido que Aldama realizaba contratos de inmuebles para garantizar que pagaría a la trama. «Y ahí es donde toma importancia el piso de La Castellana, es su casa. Se estaban dando dávidas o comisiones. El señor Ábalos estaba demandando contratos. Nunca hubo intención de comprarlo, era una forma de garantizarlo, sino de quedarse con una propiedad en caso de que Aldama no pagara».

