La UCO, sorprendida por la 'desaparición' del chófer de Sánchez vinculado a la trama Koldo
Ni las defensas ni las acusaciones solicitaron la testifical de Cristian Corvillo pese a su proximidad con Aldama

Aldama, Pedro Sánchez y Cristian Corvillo. | Ilustración de Alejandra Svriz
Ni rastro de Cristian Corvillo. El militante del PSOE que ejerció de chófer de Pedro Sánchez en las primarias de 2017 no está imputado en ninguna causa judicial ni las partes le han llamado a declarar, pese a que los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le otorgan un papel relevante en la trama Koldo. Entre los investigadores ha causado sorpresa que haya desaparecido de la escena pese a su proximidad con el empresario Víctor de Aldama, al que califican de «nexo corruptor». Como avanzó este diario, Corvillo participó en la gestión de las mascarillas adjudicadas por dos entes del Ministerio de Transportes y los agentes le implican en la compra del chalé para José Luis Ábalos en Cádiz.
Las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE señalan que en el seno de la UCO existe cierto asombro por el olvido de Cristian Corvillo, que llegó a encabezar la candidatura socialista de Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba) en 2015, aunque acabó siendo apartado por la dirección provincial. Después de que Sánchez fuese defenestrado en el Comité Federal del 1 de octubre de 2016, se puso al volante del coche con el que el actual presidente del Gobierno emprendió la ruta para buscar apoyos en Andalucía, territorio de Susana Díaz, a la que venció en las primarias del año siguiente.
Corvillo participó en la gestión de las mascarillas de la trama Koldo. Esas labores le pudieron haber reportado 100.000 euros, cantidad que Aldama tenía anotada con su nombre de pila, Cristian, en un documento que creó el comisionista en marzo de 2020, durante los días en los que fueron adjudicados los contratos otorgados por Puertos del Estado y ADIF. La última modificación tuvo lugar el 18 de mayo de ese año, seis días después de que se publicara el último contrato en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

A las órdenes de Aldama
El exchófer de Sánchez envió un correo electrónico con los certificados de los equipos de protección individual a Aldama a las 18.02 horas del 18 de marzo de 2020, al inicio de la pandemia. Lo hizo a través de la cuenta oficial de Egisse, una sociedad en la que era administrador único y que fue extinguida dos años más tarde. Apenas 56 minutos más tarde, el comisionista se los reenvió a Koldo García, asesor de Ábalos. La UCO señala en sus informes que Corvillo se encontraría a las órdenes del comisionista en distintos negocios, entre ellos la adquisición del chalé de La Alcaidesa que Aldama asegura que iba a servir como mordida para Ábalos.
La UCO afirma que Corvillo también fue el intermediario de Aldama para la compra de un lujoso inmueble en La Moraleja, cuyo precio rondaría los dos millones de euros. Incluso habría pagado los impuestos derivados. Como informó El Español, su hermano Rubén Corvillo también habría ayudado al comisionista a pagar el aval para que adjudicaran al comisionista dos hoteles durante 40 años en San Roque (Cádiz).
Como avanzó este diario, Rubén Corvillo administra la empresa Drive Business junto a César Moreno, uno de los «mosqueteros» de Aldama. La sociedad tiene su sede social en la segunda planta de la madrileña calle de Antonio Maura, 7, donde también está radicado el despacho del comisionista investigado en varias tramas de corrupción. Los investigadores sospechan que comenzó a relacionarse con la trama de las mascarillas a través de su hermano, que ejerció de chófer de Sánchez.
Los investigadores han constatado que Cristian Corvillo coincidió en hoteles de distintas ciudades con Koldo García entre 2019 y 2021. La UCO recoge en un informe que una de sus empresas, Corvillo Energy, habría adquirido participaciones de MTM 180 Capital SL, propiedad de Aldama. Esa acción habría servido «para suscribir contratos de Soluciones de Gestión». La operación le habría reportado presuntamente 3,3 millones de euros.
Gestiones por las mascarillas
Cristian Corvillo también intercambió mensajes con dos subordinados de Salvador Illa para ofrecer mascarillas al Ministerio de Sanidad apenas tres días después de decretarse el estado de alarma por el coronavirus. Los investigadores sostienen que el exchófer de Sánchez y su hermano Rubén habrían jugado un papel determinante en otro de los casos de corrupción que sacuden España. Su firma Corvillo Energy facturó 175.450 euros a Salamanca Fuel Center, vinculada a Villafuel, y una de las empresas con las que Aldama y su socio Claudio Rivas habrían defraudado a Hacienda más de 231 millones de euros.
La UCO ubica a Corvillo en las gestiones de la trama para comprar un chalé de La Alcaidesa como soborno a Ábalos. Los investigadores otorgan un papel relevante al exchófer de Sánchez en la adquisición del inmueble valorado en más de medio millón de euros. Su nombre apareció en los correos corporativos incautados a Koldo García. En esos intercambios se aprecia cómo Ábalos enviaba a su asesor anuncios de portales inmobiliarios sobre viviendas de grandes dimensiones en zonas costeras.
Una vez seleccionado el chalé de La Alcaidesa, el comisionista hizo las gestiones para comprarlo. «Se infiere que la selección quedó resuelta, pues el día 24 de enero de 2021, Aldama reenvía el anuncio en cuestión a Cristian Corvillo, quien le contesta dándole el OK De la conversación entre ambos, se deduce que Corvillo conocería las actuaciones y asesoraría en la forma de concretar la compra», esgrime un informe que la UCO remitió al juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente.
Aldama le indicó a Corvillo que la compra del inmueble la efectuaría «un tal Henrique», un venezolano vinculado a otro empresario llamado Rafael Alfredo Chirino y la empresa Suelopetrol SL 65. Henrique llegó a firmar el contrato de arras el 1 de marzo de 2021. Sin embargo, por razones que se desconocen, el comisionista decidió prescindir de Henrique y encomendó al antiguo chófer de Sánchez que contactase con Claudio, que resultó ser Claudio Rivas, vinculado a Villafuel.
El contacto de Claudio Rivas
Uno de los agentes de la UCO recordó en el juicio de las mascarillas que Corvillo participó en la compra del chalé de La Alcaidesa. Aldama le pasa el contacto de Claudio Rivas, por lo que le anticipa quién va a ser el comprador. Le solicita gestiones a Piedad (secretaria del comisionista). Se aprecia que Aldama tiene comprometido el inmueble por la gestión de las mascarillas, donde vincula esos 500.000 euros a Goblins como casa, la única anotación en el listado de dinero».
Los investigadores también apuntan a Corvillo tras la declaración en la Audiencia Nacional de José Fernández Rosado, supuesto testaferro de Espaeventos. La Agencia Tributaria cifra en 2,1 millones de euros la cantidad que transfirió esta empresa, una de las siete interpuestas investigadas por el supuesto fraude de 231 millones en el sector de los hidrocarburos. Según Fernández Rosado, Miguel Romero Bravo y el exchófer de Sánchez eran los encargados de darle órdenes para realizar las transferencias. Las mismas personas que le ofrecieron figurar como administrador de la sociedad a cambio de cobrar un dinero que, aseguró, nunca percibió.
