Estocada a la Superliga: el Atlético también se borra del proyecto

Economía y capital

Estocada a la Superliga: el Atlético también se borra del proyecto
Foto: Marcelo del Pozo| Reuters

El Atlético de Madrid es el primer club español que abandona la Superliga Europea, una competición privada que rompía la dinámica tradicional en Europa y que agrupaba a seis equipos ingleses, tres italianos y tres españoles. Tras la salida conjunta de los clubes de las islas, y las reticencias para entrar de los alemanes y los franceses, la Superliga estaba condenada al fracaso. El equipo colchonero ha publicado un comunicado este miércoles donde anuncia «su decisión de no formalizar finalmente su adhesión al proyecto».

Más detalles: el Atlético añade que, para ellos, «es esencial la concordia entre todos los colectivos que integran la familia rojiblanca» y que «la plantilla del primer equipo y su entrenador han mostrado su satisfacción por la decisión del club, al entender que los méritos deportivos deben primar por encima de cualquier otro criterio».

Al anuncio de los madrileños se une, esta mañana, el del Inter de Milán, otro de los socios fundadores, que dice adiós. «Siempre estamos comprometidos para dar a los aficionados la mejor experiencia futbolística; la innovación y la inclusión forman parte de nuestro ADN desde que nacimos», se justifica en una nota de prensa. Todavía siguen dentro del campeonato privado los italianos Milan y Juventus y los españoles Real Madrid y Barcelona.

La creación de esta Superliga, impulsada por Florentino Pérez y financiado por el banco norteamericano JP Morgan, suponía un pelotazo económico para los clubes más ricos del mundo. Sin embargo, las reacciones dentro del deporte no se hicieron esperar, con aficionados ingleses protestando fervientemente contra la decisión de sus equipos y exfutbolistas y directivos criticando la ausencia de méritos deportivos en el torneo; tampoco se hicieron esperar en la política.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha celebrado el abandono de los clubes ingleses del proyecto de la Superliga. «Es el resultado correcto para los aficionados del fútbol, los clubes y las comunidades en todo el país», ha comentado este mismo miércoles, después de reconocer que no descartaba tomar alguna medida para impedir que el proyecto saliera adelante para «seguir protegiendo el querido deporte nacional».

El Gobierno español, con mayor tibieza, criticó la Superliga y pidió ayer a los presidentes de Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid una solución pactada, propuesta sin contar con las organizaciones representativas de este deporte, tanto a nivel nacional como internacional.