Trade Republic lanza una cuenta a pérdidas que da el 3% para robar clientes a la gran banca
Indignación entre los clientes antiguos porque no pueden acceder a las nuevas condiciones

Brad Pitt en el campaña publicitaria de Trade Republic.
Trade Republic, uno de los neobancos extranjeros que había entrado con más fuerza en el mercado español junto a N26 y Revolut, ha lanzado una oferta de cuenta corriente que ha reventado el mercado al ofrecer un 3,04% de interés sin límite de aportación. Esta oferta —acompañada de una costosísima campaña de publicidad para la que ha fichado a Brad Pitt— supondrá importantes pérdidas para la entidad alemana, un sacrificio que asume con tal de robar clientes a la gran banca española.
«Es agresivo, pero tiene lógica estratégica. Están asumiendo el coste como inversión comercial para captar clientes y patrimonio. No buscan tanto ganar dinero con esa cuenta hoy (que claramente va a pérdidas), sino atraer usuarios, aumentar activos bajo gestión y después monetizar vía inversión, ahorro, ETF, tarjetas o mayor vinculación. Es muy típico de neobancos y brókers en fase de expansión: usar una remuneración muy visible como herramienta de adquisición; es más un producto de marketing que financiero», explica un experto en el sector.
Trade Republic no necesita captar liquidez desesperadamente, puesto que apenas concede crédito y la aparca en el BCE (que paga el 2%) o en repos. Su negocio es más típico de un bróker, donde el grueso de los ingresos proviene de comisiones por operar en bolsa o comprar fondos de inversión, además de las tarjetas de crédito. Es decir, a diferencia de la banca tradicional, no necesita captar liquidez para poder conceder crédito.
Por tanto, esta oferta rompedora busca básicamente captar clientes a los que luego convencer para invertir en distintos productos con los que generar las citadas comisiones. Para ello, cuenta con importantes recursos: a finales de 2025, Trade Republic cerró una ronda de financiación por 1.200 millones de euros.
Además, la oferta tiene letra pequeña, como siempre suele ocurrir: los intereses no los paga Trade Republic, sino sus «bancos asociados» que no identifica; el dinero no se encuentra en una cuenta corriente individual como las que estamos acostumbrados, sino en una cuenta ómnibus con el dinero de otros muchos clientes; y no está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos español, sino por el alemán (aunque la cuantía garantizada en caso de quiebra es la misma, 100.000 euros). En el lado positivo, no hay un límite máximo de aportación y no exige domiciliar la nómina ni permanencia.
Con todo, lo peor es que estas condiciones se aplican solamente a los nuevos clientes, no a los que ya tienen cuenta en la entidad, lo cual ha generado la lógica indignación entre este colectivo. Los antiguos clientes deben conformarse con una remuneración del 2,20% (que está dentro de las cuentas más competitivas de la banca española) o, si quieren acceder al 3%, deben traer a cuatro «referidos» (amigos) para que se hagan clientes de Trade Republic.
La entidad, que no ofrece sus resultados en España, se quedó sin su consejero delegado en España y Portugal, Antón Díez, el verano pasado, cuando este fichó por su competidor N26. Fue sustituido en enero por Pablo López Gil-Albarellos, procedente de Deloitte.
