La guerra de Irán amenaza con reducir hasta la mitad la rentabilidad de los bancos en España
La solvencia de las entidades resistirá con fuerza, según una prueba de estrés del regulador nacional

Sede del Banco de España. | EP
La guerra de Irán amenaza con reducir hasta casi la mitad la rentabilidad que vienen cosechando los bancos en España recientemente. En concreto, este indicador, que mide los resultados antes de impuestos y los rendimientos de los bonos soberanos, podría disminuir hasta un 47% en el peor de los casos, según un análisis de hipotéticos impactos sobre el sector efectuado por el Banco de España en varios escenarios adversos de continuar el conflicto bélico.
El organismo regulador concluye que este resultado pone de manifiesto que los shocks energéticos «afectarían de forma material a la capacidad de generación de beneficios de las entidades», con un impacto que aumenta con la severidad de la coyuntura planteada. La institución que gobierna José Luis Escrivá parte de la base de una persistencia de las hostilidades en Oriente Medio y el mantenimiento de las complicaciones en el golfo de Ormuz, que llevarían al petróleo a cotizar de media a los 145 dólares en los próximos dos años en uno de los casos, y a la barrera de los 220 dólares en el más pesimista.
Las estimaciones apuntan, en el peor de los escenarios, a una caída de tal magnitud de la rentabilidad de los bancos. En el menos tensionado, este parámetro disminuiría un 28%. Este sería el impacto que tendría en los rendimientos que obtiene el sistema sobre sus activos ponderados por riesgo, según la información recabada por THE OBJECTIVE.
El petróleo, lejos aún de los escenarios del Banco de España
En la actualidad, los bancos en España tienen una elevada rentabilidad, que ha ido escalando posiciones tras las subidas de tipos de interés por parte del BCE tras la guerra de Ucrania. El ratio se sitúa en torno al 0,9%, es decir, que por cada 100 euros invertidos consigue ganar 90. El Banco de España calcula que, de sostenerse un petróleo Brent en 145 dólares, la reducción representaría 0,6 puntos porcentuales de sus activos en 2026, mientras que, de alcanzar los 220 dólares, supondría hasta 1,1 puntos porcentuales.
Por el momento, el Brent no ha llegado a los niveles de los escenarios de estrés, ya que el pico alcanzado no supera los 120 dólares desde que a finales de febrero Estados Unidos atacó al régimen de los ayatolás. Este lunes su cotización se situaba en torno a los 108 dólares por barril.
Recesión económica y otros impactos
Los escenarios manejados por el regulador para calcular un posible efecto sobre los bancos en nuestro país pronostican un frenazo de la inversión y la demanda de crédito, la subida de la inflación y una ralentización económica drástica. Para 2026, el Producto Interior Bruto (PIB) podría caer hasta el 0,6% en la peor de las hipótesis, frente al 2,3% estimado previamente. En 2027 podría llevar a una recesión de la economía, con una contracción de hasta el 0,7%.
En este caso, el Banco de España indica que «la recesión es leve y rápida y se retorna al crecimiento en los años posteriores» y que los efectos son más persistentes aún en la tasa de desempleo, que presentaría incrementos hasta el 11,7 % y el 12,9 % en función del escenario. Por su parte, resalta que el crédito de hogares y empresas se desaceleraría sustancialmente, en línea con la ralentización de la actividad económica.
Tipos de interés al 6%
Asimismo, pone de manifiesto que, dado que se trataría de escenarios fuertemente inflacionarios no solo en España, sino en el conjunto del área del euro, vendrían también acompañados de una reacción de la política monetaria que implica importantes aumentos en los tipos de interés de corto plazo, que podrían llegar hasta el 6% en el caso más adverso.
«En conjunto, el impacto macroeconómico de estos escenarios es sustancial, pero menor que el de los escenarios que habitualmente se emplean en las pruebas de resistencia a la banca del BCE», señala el organismo liderado por Escrivá en el ejercicio de análisis para cuantificar las consecuencias de la guerra de Irán en el sector financiero nacional.
Resistencia elevada de la solvencia
A pesar de que la rentabilidad de las entidades se vería muy mermada, la solvencia muestra en ambas hipótesis «una elevada
resistencia», gracias a la capacidad para absorber el shock mediante distintos mecanismos compensadores. Así, subraya que la ratio de capital de máxima categoría registraría diferencias muy limitadas entre los escenarios adversos y el escenario de partida al final del horizonte.
A finales de 2025, la ratio de solvencia de los bancos se encontraba en el 13,9 %. «A partir de ese punto, mantendría una trayectoria ascendente hasta 2027, mientras que en los escenarios adversos la mejora es más moderada», asegura el regulador nacional. Los bancos no contemplan estos escenarios y se han mostrado muy optimistas en las últimas semanas, cuando han presentado nuevos récords de beneficios trimestrales en algunos casos. Por ejemplo, el Santander ha mantenido sus previsiones para ganar más dinero este año, mientras que BBVA se siente cómodo para elevar su beneficio.
