Los bancos españoles proponen despidos voluntarios para al menos 1.250 empleados
BBVA, Sabadell, Unicaja e Ibercaja dan los primeros pasos para abaratar costes y rejuvenecer las plantillas

sucursales de distintos bancos | Europa Press
Los bancos españoles han lanzado planes de prejubilaciones y salidas incentivadas voluntarias de manera extraordinaria para la plantilla en los primeros meses del año. Distintas entidades han puesto sobre la mesa estos procesos con el fin de rejuvenecer sus plantillas y abaratar los costes laborales.
Cada cierto tiempo, el sector toma este tipo de iniciativas para que el personal de más edad pueda dejar paso a nuevas generaciones. Según los planes hasta ahora aprobados, los bancos van a jubilar anticipadamente a unos 1.250 empleados y fuentes financieras señalan a THE OBJECTIVE que la cifra será mayor en los próximos meses porque algunos grupos que todavía no han hecho este movimiento tienen previsto hacerlo.
El proyecto más numeroso es el de BBVA. Va a afectar a unos 750 empleados, aunque buena parte de ellos trabaja en labores internacionales o en filiales en el extranjero. En la división de España, las bajas incentivadas llegan a 230. La decisión fue adoptada tras el fin de la fallida oferta pública de adquisición (opa) lanzada sobre el Sabadell el pasado otoño y se ha aplicado en los primeros meses de 2026. Los sindicatos ya habían reclamado la puesta en marcha de un proceso de estas características.
Proyecto de BBVA tras la opa fallida
Tan solo días después del fracaso de la entidad, los representantes de los trabajadores reclamaron prejubilaciones o despidos voluntarios a BBVA por la buena situación de la entidad. Y pedían al mismo tiempo un refuerzo de las contrataciones de personal más joven para no aumentar las cargas laborales.
El banco con sede en Bilbao ha destinado 125 millones a afrontar los gastos derivados de tal ajuste. Aún así, la plantilla total de BBVA en el mundo, tras este descenso, se ha reducido con menor intensidad por la entrada de personal nuevo. El saldo es negativo en unas 300 personas, hasta los 126.877 empleados. En España, la disminución es de apenas 23 trabajadores.
El Sabadell reactiva un programa cancelado
Otro de los bancos que ha iniciado un proceso de estas características es el Sabadell, el otro gran protagonista de la batalla financiera reciente más intensa. La entidad catalana ha reactivado un plan que tenía previsto acometer antes de la opa y que paralizó tras el lanzamiento de la transacción en la primavera de 2024. No se ha precisado el número de afectados, pero algunas fuentes internas cifran la cantidad en unas 300 personas.
El grupo catalán destinará en 2026 unos 90 millones para afrontar los costes, de los cuales 50 millones fueron ya reflejados en las cuentas a cierre de marzo. Estas se vieron afectadas por este extraordinario, ya que el resultado cayó un 29% con respecto al mismo periodo de 2025. Con las salidas, el Sabadell pretende unos ahorros de unos 40 millones una vez se ejecuten en su totalidad y que haya una ligera reducción de la plantilla, ya que las incorporaciones que planea serán más altas.
Las otras dos entidades que han iniciado sus propios programas de despidos voluntarios son Unicaja e Ibercaja. En ambas, la cifra de bajas para 2026 es de un centenar y se enmarca en proyectos de más largo plazo. La andaluza ya efectuó uno para unas 150 personas el ejercicio pasado, mientras que la segunda tiene uno activado en el marco de su hoja de ruta 2025-2028.
Unicaja ha reservado 27 millones para acometer las salidas y las renovaciones de personal. La plantilla de la malagueña está compuesta por 7.379 personas en la actualidad, lo que supone un 2,2% menos que hace doce meses. La aragonesa, por su parte, cuenta con algo más de 5.200 efectivos.
Bajas alternativas a la IA
Ninguno de estos procesos tiene que ver con la adaptación de los bancos a la revolución que va a suponer la inteligencia artificial, un cambio trascendental que amenaza muchos puestos de trabajo en todas las compañías. Las entidades no prevén que vaya a haber muchos despidos por este motivo, pero sí consideran que será necesaria la formación y reorientación de las funciones de gran parte de los empleados. Esta tecnología va a obligar a los bancos a llevar a cabo ingentes cantidades de inversiones. Algunos de ellos ya están haciendo esfuerzos para su aplicación paulatina.
